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Entre el 13 de mayo y el 7 de junio se celebrará en Buenos Aires la segunda edición de la Bienal de Performance, BP17, que propondrá múltiples obras en vivo, seminarios, conferencias y encuentros públicos con importantes referentes nacionales e internacionales de esta modalidad de expresión artística.

“El “performance art” -“arte de acción” o “arte vivo”- escapa a definiciones duras o simplificadoras. Para aproximarse a la esencia de su naturaleza se la puede pensar como una expresión interdisciplinaria, orgánica –y, por lo tanto, en permanente mutación-, liminal, expandida, excéntrica, en la que el cuerpo del artista se presenta en todo su potencial poético y revolucionario”, explican los organizadores, intentando poner en palabras el sentido profundo de una expresión que naturalmente las desborda.

Luego de su auge en la década de los 60 y los 70, y de un nuevo impulso en la  década de los 90, durante los últimos 10 años galerías, museos, y festivales de todo el mundo han sido escenarios de la vitalidad renovada de la performance, que se ha convertido en una expresión omnipresente.

Y justamente, con el objetivo de darle visibilidad a ese fenómeno fue que en 2015 se realizó la primera edición de este evento, que convocó a más de 220 mil personas alrededor de sus diferentes propuestas.

Profundizando aquel impulso inicial, BP17 propondrá 26 días intensos, con presentaciones simultáneas de más de 30 proyectos en importantes espacios culturales, además de un interesante programa académico, un ciclo de encuentros públicos, y destacadas visitas internacionales como las de Santiago Sierra, Julián Rosefeldt, y el sudafricano William Kentridge, que nos invitará a descubrir la faz performática de su obra en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Sierra, por su parte, llegará al Centro Cultural Recoleta con una propuesta que comenzará en Tel Aviv, pasará por Viena y Londres, y concluirá en Buenos Aires, en torno a los nombres de las víctimas del conflicto sirio entre 2011 y 2016, cuyo núcleo es una proyección y la lectura ininterrumpida de todos los nombres de los caídos, durará 56 horas y 43 minutos; mientras que Rosefeld, quien también visitará nuestro país y realizará una entrevista pública con el director del Malba, Agustín Pérez Rubio, nos dará la posibilidad de disfrutar en ese museo de Manifiesto, su última obra.

En Manifiesto, el artista rinde tributo a ese género literario a través de una instalación de video compuesta por trece pantallas en las que se exhiben una serie de piezas protagonizadas por la australiana Cate Blanchett, basadas en textos inmensos como el Manifiesto Comunista, las proclamas artísticas de futuristas, dadaístas, artistas Fluxus, suprematistas, situacionistas y los cineastas del movimiento Dogma 95 , entre otros, proponiendo un alucinante recorrido audiovisual por la historia del arte occidental del siglo XX.

Junto a ellos, la propuesta de BP17 contempla  la presentación de Albertina Carri en el Centro Cultural Paco Urondo, del Grupo Etcétera y Magy Ganiko en la Fundación Proa, de Geumhyung Jeong en la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat,  de Dudu Quintanilha en el Departamento de Arte de la Universidad Torquato Di Tella,  y de Liliana Porter en el Parque de la Memoria – Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, entre otros.

En http://bienalbp.org/bp17/%20 se puede ver el programa completo de la Bienal de Performance, además de conocer sus propuestas y proyectos, para ir descubriendo un universo tan plural y transversal, como la práctica que celebra.