El colectivo de improvisación musical con señas Bandalup prepara su nuevo ciclo “Bandalup Combinado”, en el que instrumentistas melódicos, armónicos, rítmicos y cantantes crearán música en tiempo real siguiendo las indicaciones realizadas por los directores. En el mismo, también participarán artistas de múltiples disciplinas como teatro, danza, dibujo, video, medios electroacústicos, entre otras.

La banda se formó en el 2013 con el objetivo de crear un grupo de estudio y profundización del sistema de improvisación con señas, un método creado por el percusionista, director y compositor Santiago Vázquez, fundador de la Bomba de Tiempo. Este lenguaje sistematizó una forma de comunicación entre un director con sus músicos y permitió un trabajo lúdico en vivo. En el caso de Bandalup, se aplica a un grupo heterogéneo de artistas.

“Tenía un interés personal en el sistema y por eso convoqué a músicos para este proyecto”, contó la actual directora del grupo, María Fernández Cullen a Palabras. Y agregó que “inicialmente la motivación fue explorar el sistema, conocer sus posibilidades individuales y grupales, aprender a dirigir, realizar juegos de destrezas improvisatorias y desarrollar nuevos recursos musicales”.

En las presentaciones, Cullen se coloca de espaldas al público a la manera de un director de orquesta clásica y realiza señas con sus manos y brazos que indican conceptos musicales melódicos, armónicos, rítmicos y formales. “Son más de 150 señas a las que un director puede mencionar, de acuerdo a los recursos que necesite cada improvisación. El director es el que selecciona de qué forma combinar señas o elementos musicales para realizar una composición en tiempo real”, explicó.

El nombre del conjunto es una combinación de las palabras “banda” y “loop”. Este último término es un recurso musical que implica la repetición de una sección y suele utilizarse para generar continuidad.

Integran el grupo Sebastián González (dirección y batería), Silvana Turco (flautas), Victoria Polti (flautas), Gabriel Sainz (trompeta y bandoneón), Leandro Cacioni (guitarra), Sebastián Pérez (bajo), Mariana Debenedetti (voz), Sandra Peralta (voz), Mariana Atamas (violín), Marcos Cifuentes (contrabajo) y César Martinini (percusión).

El fuerte de la banda es el vivo, cada concierto es una experiencia única e irrepetible. Para poder lograr una buena coordinación los participantes deben tener mucha práctica, pero sin perder la espontaneidad. Según su directora, “el ensayo es un aspecto fundamental para el buen funcionamiento. Se practican señas específicas y se profundizan aspectos para poder tener más efectividad al momento de tocar”.

En algunas oportunidades los ensayos se enfocan sólo sobre aspectos rítmicos, como los cambios de compás, de tempo, o de subdivisión, por ejemplo. Otras veces, los músicos profundizan lo armónico, en donde se recuerdan las señas y practican qué posibilidades funcionan y de qué manera. “Ensayamos pensando en la forma de composición para ir variando y también en los tiempos de las improvisaciones, para tener naturalizada la duración”, comentó Cullen.

Sobre este mismo tema aclaró que “el entrenamiento que realiza el grupo es la precisión y ejecución de las señas, tanto del director al hacerlas como de los músicos al interpretarlas, y cuáles son sus posibilidades y sonoridades. En el momento del show en vivo la totalidad de la música es improvisada”.

Con la intención de crear un ambiente de amplia diversidad, la banda convoca a artistas de otras ramas para sumarse a las presentaciones. “Probamos formas de dialogar, de modificarnos y alimentarnos mutuamente en la creación en vivo. Mientras los actores hacen una propuesta corporal, nosotros respondemos a ellos con músicas que acompañen su intervención y viceversa. Así con cada artista que venga con una propuesta diferente, siempre intentando trabajar con los mismos códigos estéticos y conceptuales del juego y la libre asociación”, afirmaron desde el grupo.

Bandalup se presentará el 30 de septiembre en el Espacio Cultural Carlos Gardel (Olleros 3640). Sobre el show, adelantaron que “será junto a dos bailarines, para lo cual nos preparamos ensayando músicas que ellos puedan corporalizar con fluidez y naturalidad”.

En los ensayos se definirán estéticas posibles y señas entre las dos disciplinas para acordar códigos para el evento. “El grupo busca acompañar los procesos creativos de cada área con apertura y disposición”, concluyeron.