El 24 de mayo pasado Google lanzó Caras de Frida, la exposición interactiva que recorre la obra de la artista mexicana que ofrece un análisis de su vida, su arte, y su legado de una forma totalmente diferente.

Más de 800 imágenes de pinturas, dibujos, esbozos, vídeos, 69 obras de arte, 60 cuentos interactivos, 200 fotografías de la artista, 30 páginas de su diario y más de 70 objetos de la colección especial de Frida y Diego Rivera, conforman el cuerpo de esta retrospectiva virtual, la primera que se hace con un artista del siglo XX, a la que se puede acceder a través de la web Caras de Frida, o desde una aplicación para móviles gratuita disponible para android e iOS.

El proyecto, que implicó más de dos años de trabajo colaborativo entre el gigante tecnológico e instituciones públicas y privadas de todo el mundo, forma parte de Google Arts & Culture, una aplicación cuya base de datos reúne arte proveniente de más de mil museos, y configura, de hecho, el trabajo más ambicioso desde su lanzamiento.

Entre las múltiples posibilidades que ofrece la propuesta, Caras de Frida permite recorrer una serie de imágenes en alta resolución, realizadas con la tecnología Art Camera, y ver en la sección Los significados ocultos de las pinturas de Frida Kahlo detalles de las obras que usualmente pasan desapercibidos, como colores o trazos inaccesibles a simple vista.

Así, entre otros hallazgos, se puede leer como la carta de amor que la mexicana tiene en su mano en la pintura Autorretrato dedicado a León Trotsky, “Una carta que nos permite saber más sobre la relación sentimental entre Frida y León Trotski, nos habla de su relación, pero también nos da el sentido del tiempo, dónde se ha pintado esa obra y la fecha”, como detalló Luisella Mazza, gerente del proyecto, durante la presentación para la prensa.

Junto a esa innovación, la retrospectiva incluye una serie de recorridos con Street View, que ofrecen la posibilidad de conocer el interior de la Casa Azul, el Museo Dolores Olmedo, con la colección más completa sobre la pintora, o el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, ubicado donde la pareja de artistas vivió por algunos años, desde una experiencia inmersiva.

Además, profundizando de la mano de expertos en aspectos poco difundidos de su biografía, el proyecto también invita a indagar, con recorridos explicativos e intuitivos, en temas como la relación entre Frida y la política, las historias, los detalles y los temas ocultos de sus obras, la relación de Kahlo con su cuerpo, o conocer cómo era como hija.

En sus propias palabras, otra de las secciones que contempla el recorrido, la invitación es acceder a una visión íntima de la vida de Frida a través de su escritura, explorando materiales como su diario, o sus cartas personales, entre las que se destacan especialmente las que le escribió a su madre Matilde Calderón de Kahlo, que iluminan aspectos inéditos de una relación que hasta hoy los expertos habían desestimado.

Obviamente, el arte, su obra y legado es el eje central de la propuesta con opciones como Pinto mi realidad, que explora la vida de Frida (lo bueno, lo doloroso y lo trágico) a través de su arte, indagando en el tratamiento de temáticas como la muerte, el dolor, la identidad o los recuerdos; o la posibilidad de descubrir Los colores en el arte de Frida, organizando su obra a través de estos, en una gama que transita del verde brillante al rojo sangre, siempre con la esperanza de al menos intuir,  como se expresa en la web, a “la verdadera Frida, más allá de los mitos y leyendas de Frida”.