Desde este sábado, y durante todos los fines de semana de enero y febrero a partir de las 17 hs, el circo será protagonista de las tardes de Buenos Aires Playa. En sus sedes de Parque de los Niños y Parque Indoamericano, se podrá disfrutar de un especial show de circo con destrezas, malabares y todos los elementos que hacen del arte circense.

“Montar este tipo de espectáculo siempre es un desafío y, ante todo, una gran oportunidad para que muchas más personas conozcan y disfruten de este tipo de evento”, cuenta Mariana Paz Marcolla, directora de Redes Club de Circo, responsable de la realización integral de los shows. Y es que aunque el circo es una representación omnipresente en el imaginario de muchas generaciones, la posibilidad de ser parte no es moneda corriente en las grandes ciudades.

Además de los shows de fin de semana, de martes a viernes a las 17 y a las 18,15 hs, también en las dos sedes de Buenos Aires Playa, Redes ofrecerá talleres gratuitos de circo dirigidos a niños de 6 a 12 años. “La formación es una de los elementos esenciales del nuevo circo o circo actual, explica Paz Marcolla. Antes para ser artista de circo o aprender sus técnicas, uno debía pertenecer a una familia con tradición en este ámbito, la enseñanza era intrafamiliar, y una de las mejores cosas de este movimiento es que justamente, abre la posibilidad de que todos puedan acceder al maravilloso mundo del arte circense”.

En nuestro país el nuevo circo o circo actual es un movimiento que se inicia a mediados de los 80, con la recuperación de la democracia, cuando artistas provenientes de diferentes disciplinas como el teatro, la música o la danza empiezan a experimentar e incorporar elementos provenientes del circo en sus shows. En paralelo a este fenómeno se da una revalorización y resignificación del espacio público, que hizo que las calles y las plazas de las grandes ciudades del país se pueblen de malabaristas, zanquistas y payasos que ofrecían shows a la gorra. Sin embargo, la gran explosión de la actividad se dio allí por el año 2000 con el surgimiento de múltiples espacios de enseñanza, que en forma de institutos, escuelas, talleres o seminarios se dedicaron a la formación.

“A partir de esa impronta común se fueron desarrollando diferentes líneas o perspectivas, centralmente con espacios más dedicados a la formación profesional y organizaciones que desde la óptica del circo social, asumen un compromiso de transformación trabajando con sectores vulnerables, con el Circo Social del Sur como referencia indudable, relata Marcolla.

Igualmente, para la experta,  después de una década de aquella primavera circense, el artista de circo continúa siendo “un bicho raro”. “Obviamente, la creación de Polo Circo en la Ciudad de Buenos Aires, de las carreras de las Universidades de Tres de Febrero y San Martín, entre otras iniciativas, son avances para la legitimación de nuestros saberes, pero aún hay mucho camino por recorrer, porque hacer circo es una actividad que requiere mucho esfuerzo y económicamente es costosa, entonces las políticas de promoción y financiamiento estatales son centrales para el desarrollo de esta actividad”.

“Desde esa perspectiva, explica Paz Marcolla, es interesante el trabajo de “circo abierto” por la aprobación de una Ley de Circo que lo fomente, en todas sus etapas y formas de manifestación a nivel federal. Cuando uno ve a nivel internacional el desarrollo que ha tenido el circo en países como Francia, Bélgica o Canadá es innegable que aún tenemos un largo camino por recorrer, pero también esos desafíos hacen que uno le vaya encontrando sentido a lo recorrido”.

Quienes quieran conocer más sobre el circo actual, ver los espectáculos o participar de los talleres, durante enero y febrero el circo nos espera en Buenos Aires playa.