El lunes 2 de septiembre con la proyección de, Varda por Agnès, obra póstuma de la directora Agnès Varda comenzó la 7°edición del FIDBA, el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de Buenos Aires, que continuará hasta el 11 de septiembre presentando más 100 films en diferentes sedes de toda la Ciudad de Buenos Aires.

Con énfasis en la creación mundial, y foco en la argentina y latinoamericana, entre las novedades de esta edición el FIDBA 7 presentará tres nuevas secciones competitivas: Derechos Humanos, LGTBIQ y Género y Generaciones, que sumarán sus historias a las que se presentarán en las secciones tradicionales. Además, por fuera de la competencia, también se presentará Rock&Doc, una apuesta al cine documental musical, que en esta primera vez tendrá su eje en el rock nacional.

Para conocer algunos detalles de la edición, que además contará como siempre con espacio de charlas, clases magistrales, una sección de Work in progress y DOCLAB, el laboratorio para films en etapa de desarrollo, Palabras dialogó con Mario Durrieu, director del Festival.

¿Cómo fue la gala de apertura y cuáles son tus expectativas con esta nueva edición del FIDBA?

La función de ayer fue impactante, porque realmente estábamos un poco preocupados ya que la situación económica, política y social que estamos atravesando no es la más propicia para hacer un Festival, pero al igual que en los últimos tres años la apertura fue magnífica, con la sala llena, con todos presentes, lo que nos dejó a todos con una felicidad absoluta ya que, reitero, bajo circunstancias complejas pudimos comprobar que nuestra propuesta cultural sigue vigente y sale adelante, así que, obviamente, estamos seguros que tendremos un gran festival.

¿Cómo caracterizás la propuesta de esta séptima edición?

Nosotros siempre decimos que el FIDBA es un festival para mentes curiosas, con películas que cuestionan, interrogan lo real, y brindan indicios antes que respuestas ante determinadas problemáticas.

En esa línea, este año definitivamente por la cantidad de programación nos hemos posicionado como el festival más grande de Latinoamérica de cine documental, pero sosteniendo y reforzando como núcleo el eje en el realizador, tratando de erradicar la idea de que el cine documental es el de alguien filmando a otro, a partir de proponer un festival fuertemente experiencial.

Un eje en el que claramente se inscribió la película de apertura

Desde ya, porque ese film además de ser la última película de Varda, y una master class de la abuela de la Nouvelle Vague, es un canto al cine realizado por una mujer que siempre se exponía, que una y otra vez estaba expuesta en sus films.

Realmente, desde el FIDBA estamos convencidos que es necesario perder el miedo a exponerse, una temática que además nos pega a nosotros como sociedad, por esa cosa tan referencial que tenemos los argentinos, esa necesidad de vivir en primera persona para entender.

¿Qué nos podés contar de las nuevas secciones que han sumado?

Este año hemos sumado tres nuevas secciones competitivas: la de Derechos Humanos, Lateral, que es la sección LGBTIQ, y todas las letras que siguen; y la sección Género y Generaciones, que es cine hecho por mujeres, y si bien no tiene limitaciones de edad, está pensado para las nuevas generaciones de cineastas.

Además, aunque fuera de competencia, también este año hemos incorporado la sección ROCK&DOC, que tiene foco en el cine documental musical.

En relación a Derechos Humanos la idea fue darles centralidad a un conjunto de films que tienen acento en el tema antes que en la forma, ya que en la competencia internacional del FIDBA, si bien entran películas temáticas, el acento está puesto en la forma.

Esos films por otra parte forman parte desde siempre de nuestra programación, con casos emblemáticos como E agora qué? Lembra me, de Joaquim Pinto, la ganadora de la competencia internacional de 2013, una película exitosísima, que cuenta la lucha del director contra el SIDA, la falta de medicamentos, los tratamientos fracasados, la crisis económica en España.

En relación a Género y Generaciones también nos pareció importante contar con un espacio que diera cuenta de lo que están haciendo muchas jóvenes realizadoras dedicadas desde el cine a abordar temáticas concretas que están en debate en la agenda de Argentina y el mundo.

Una decisión que, además, al darnos cuenta que hasta aquí éramos un equipo de programadores hombres, aunque nunca hubo una intención de que así sea, tuvo como correlato la incorporación de programadoras mujeres al Festival.

Finalmente, al incorporar Lateral, la sección LGBTIQ,y todas las letras posibles, va en la misma línea que la anterior, incorporar realizadores jóvenes atravesados por esas temáticas, porque insisto para nosotros la mirada del realizador es lo más importante, ese es nuestro foco, en FIDBA no van a encontrar informes sobre temáticas LGBTIQ,van a encontrar cine, lo otro se lo dejamos a Discovery, y a las plataformas de VOD.
¿Más allá del eje transversal en la mirada del realizador qué temáticas recurrentes o emergentes pudieron detectar en estas nuevas secciones? 

En la competencia Lateral notamos muchísimos films que trabajan sobre la identidad sexual, algo que habla de la búsqueda de las nuevas generaciones por salir de lo binario, correr el foco de si sos homosexual, heterosexual, lesbiana, trans, y ponerlo en intentar ser más felices.

En Derechos Humanos, en tanto, pudimos ver muchas películas vinculadas a los movimientos entre países, a las migraciones por causas políticas, por guerras, etc.

Finalmente, ¿cuáles son tus imperdibles de esta edición?

Hoy es la premier mundial del último film de Raúl Perrone, su primer documental, HASTA LA MUER7, que es sobre una pareja que vive en las calles de Ituzaingó, están muy enamorados, y viven un amor muy intenso.

Definitivamente es una película que tiene unas secuencias maravillosas, donde Raúl, con una mirada muy certera, logra desenfocar la historia de la vida en la calle, para poner el foco en esa relación, al punto que antes que una película sobre gente que la está pasando muy mal, es una gran película de amor.

También me parecen imperdibles Vostok N 20, de Elisabeth Silveiro, una película de interiores, sobre el tren que sale de Moscú y llega a Beijin, en una travesía que dura 5 días y 6 noches, y es un increíble recorrido vivencial en ese espacio; y Midnight Traveler, quetrabaja sobre el exilio a partir del desesperado viaje de supervivencia de una pareja de cineastas afganos.

Luego, en la sección Lateral, Me llamo Violetade Marc Parramon y David Fernández de Castro, que es un film sobre el hijo de Nacho Vidal, el actor porno más importante de Europa, que a los 6 años le dijo a sus padres que era Violeta una niña trans, y en el film podemos ver como el ícono de la masculinidad española acompaña a su futura hija en ese proceso de transformación. Es una película abordable, interesante, que permite comprender estos fenómenos que están ocurriendo.

Finalmente, otra película que creo que sí o sí hay que ver es Dancing Beethoven, donde se puede ver a la compañía Béjart Ballet de Lausana preparándose para presentar la Novena Sinfonía de Beethoven junto a la Orquesta Filarmónica de Israel dirigida por Zubin Mehta; y para los amantes del rock argentino todas las de la nueva sección rock and doc.

7°FIDBA Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires. 2 al 11 de septiembre en Centro Cultural Haroldo Conti, Cine Cosmos UBA, Auditorio Leonardo Favio – BCN, Cine Gaumont, Cine Helios Palomar, Sala «Caras y Caretas», Museo de Arte Moderno – MAMBA, FADU UBA y Arte Mulitplex Belgrano. El programa completo se puede consultar aquí: http://www.fidba.com.ar/2019/programa/