Con un programa que anuncia la visita de destacadas  figuras internacionales, homenajes a Borges a 30 años de su muerte, y la idea de “descubrir la mirada poética presente en todas las disciplinas artísticas”, entre el  martes 7 y el sábado 11 de junio se llevará a cabo en el Centro Cultural Kirchner la XI edición del FIP.

“Queremos acercar la lectura de la poesía a los jóvenes, promoviendo el cruce generacional, el cruce de estéticas y el intercambio cultural”, dice Graciela Aráoz, directora del festival, sobre los objetivos del mismo, que será también una fuerte apuesta para consolidar la identidad del FIP, que después de diez años, se realizará por primera vez de manera independiente de la Feria del Libro.

Considerado internacionalmente uno de los espacios más importantes para la difusión y la promoción de la poesía, a la que Araoz reconoce, “en general la gente le tiene un poco de miedo” esta nueva edición continuará con la impronta rupturista y renovadora que siempre ha caracterizado al FIP, sacando la poesía a la calle y llevándola a sitios no habituales.

“Vamos a realizar una tournée de poetas por el subte, desde el CCK hasta el Mercado Del Progreso en Primera Junta, y un recorrido poético por los pasillos del mercado a cargo de los poetas participantes del Festival, que megáfono en mano, realizarán lecturas e invitarán al público que desee intervenir”, explica Aráoz.

“También esperamos con mucha ansiedad la presentación de Elisa Lucinda, de Brasil, una artista performática que impartirá un taller sobre las nuevas maneras de decir poesía que se están usando en el mundo. Maneras que involucran el cuerpo, lo gestual,  la voz, de formas muy sutiles  y expresivas, y que es también una apuesta a captar lectores evidenciando que la poesía no es solo aquello que nos dijeron nuestros maestros estudiando a Góngora y a Quevedo de memoria”.

Junto a las nuevas modalidades, los cruces culturales serán, sin duda, otros de los grandes protagonistas de esta edición del FIP, que reunirá, como nunca antes, a decenas de poetas de geografías tan disímiles como Rusia, Jujuy o la India, pasando por  Dinamarca, Corea del Sur, España, Japón, Suecia o México.

“Quienes se acerquen al Festival se van al sorprender al ver como artistas que tienen esa grafía particular, como la japonesa, la turca, la coreana, o la rusa, comparten nuestras obsesiones, y es que a los poetas, y a los escritores en general, siempre nos obsesionan los mismos temas: el amor, la muerte, lo imposible, el olvido”, explica Aráoz.

“Obviamente, aclara, hay temáticas particulares, como la poesía femenina, por ejemplo, donde podemos encontrar distancias algo más marcadas entre lo que se produce en países con tradición islámica, respecto a nuestro país o a Latinoamérica en general, que tiene una poesía femenina y escrita por mujeres muy potente y ciertamente distinta. Igualmente, tanto en las diferencias como en las confluencias, siempre se produce un intercambio que nos enriquece en relación a lo que es la palabra poética”.

Además, y ya en torno a las nuevas tendencias, Aráoz explica que si bien el Festival dará cuenta de diferentes estilos y formatos,  en general, “el verso libre será la tendencia dominante aquí, de manera coincidente con lo que uno encuentra en los grandes festivales de poesía del mundo, aún cuando conviven con él los sonetos o la poesía con rima.

“En definitiva, concluye Aráoz, debajo de temas y estilos, lo que nosotros promovemos es una forma poética de aprehender el mundo que nos rodea a partir del desarrollo de una mirada que trasciende estéticas y disciplinas”

Quienes quieran conocer el programa completo en la web del Festival podrán encontrar la nómina de los invitados, las bio de los poetas, descargar algunas de sus obras, y conocer su cronograma, que tiene como momentos imperdibles, según Araoz la presentación de Elisa Lucinda, “ la mesa inaugural con  Dmitry Legeza,  de Rusia, Giorgio Luzzi, de Italia y Hugo Mujica de la Ciudad de Buenos Aires, que coronorá el Soldado con el recital acústico “Un soldado entre poetas”.