Por Paula Atlante

Internet ha abierto un nuevo mundo para el periodismo. La red ha transformado también la lengua. Los cambios en léxico, ortografía o sintaxis que impactan en el oficio de informar, lejos de ser un problema, son una gran oportunidad y un desafío. Con esta premisa, el Congreso de la Lengua dedicó un panel al periodismo digital y los retos de la lengua en internet.

Martín Caparrós inició el debate reconociendo que como nunca ha hecho periodismo digital, “que esté aquí quizá sea para enfrentarme con mis ignorancias”. Para el argentino, los cambios técnicos de los últimos 20 años han puesto en crisis el modelo periodístico de los grandes medios que detentaban la verdad de la sociedad. “Son esos diarios –dijo- los que buscan convencernos de que la crisis es del periodismo. Sin embargo, el acceso a la diversidad permite a cada uno a animarse a su propia visión del mundo. El problema, entonces, es que los usuarios no están suficientemente educados o motivados para armar su propio diario”.

“Buen análisis y buen relato, son las dos formas de contrataque al problema de calidad”, concluyó Caparrós sobre el desafío del periodismo de la era digital.

Por su parte, Patricia Nieto, editora adjunta de la sección Opinión de The New York Times en Español, destacó la figura de editor como central para la mediación. El respeto al rigor periodístico, la solidez argumentativa y la estructura del lenguaje son custodiadas por el editor antes de la publicación. “Frente a la urgencia que demanda internet, es crucial la lectura profesional del editor con vocación exigente y obsesiva para hacer buen periodismo de información y lenguaje”, aseguró la comunicadora mexicana.

“¿Cómo contribuimos a una nueva rayuela de la comunicación?”, se preguntó Mario Tascón. El presidente de la Fundación del Español Urgente aseguró que “afortunadamente gran parte de la escritura actual es pública. La comunicación se ha democratizado frente a una audiencia global. Incluso, hoy hay lectura y escritura colaborativa”.

Apoyado en una presentación audiovisual, Tascón describió las características comunicativas de la era digital. Diálogos asincrónicos; máquinas lectoras; traducciones; el uso de símbolos; palabras alargadas o signos reiterados, entre otros, conforman para el periodista y escritor español -como en el juego de rayuela- la actual “comunicación sapiens-maquina”.

Para el peruano Julio Villanueva Chang el reto del periodismo del siglo XXI “es convertir el dato en conocimiento y el acontecimiento en experiencia, así como dar sentido y emoción al mundo”.