Hasta el 20 de diciembre próximo se expone en la Usina del Arte “Voces y miradas. Arte y resistencia en el gueto”,  evento multidisciplinario con eje en la muestra “La historia de los chicos” conformada por 40 dibujos realizados por niños que estuvieron en cautiverio en el Gueto de Terezín durante la Segunda Guerra.

Ubicado en las afueras de Praga, y como antesala de Auschwitz,  Tezerín fue un campo de concentración nazi por el que pasaron, entre noviembre de  1941 y abril de 1945, unos 140.000 judíos, entre ellos 15.000 niños, de los que sólo 100 lograron sobrevivir.

Friedl Dicker Brandeis, pintora, inventora y diseñadora austríaca, formada en la Bauhaus junto a Paul Klee y Kandinsky, fue enviada a Terezín junto a su esposo en 1942.  Desde allí les brindó a los niños del gueto lecciones de pintura, que contemplaban elementos técnicos, como el color, la luz, la composición y también herramientas para incentivar la creatividad, la imaginación y la expresión personal.

Poco antes de ser deportada a Auschwitz, la artista juntó toda la producción de sus alumnos en 2 valijas, las mismas donde al llegar había ocultado las pinturas y papeles con que brindó sus clases.

Años más tarde, unos 4.500 dibujos, que sirvieron como prueba en Núremberg, y son testimonio indeleble de la barbarie nazi, fueron entregados al Museo Judío de Praga, que actualmente los exhibe y los custodia, presentando muestras de ese material en distintos museos e instituciones de Europa, Asia y Estados Unidos.

La muestra “La historia de los chicos. Dibujos en el gueto de Terezín 1943-1944”, que se exhibe actualmente en la Usina, está conformada por una selección de 40 obras y constituye una oportunidad única para apreciar este material de  características excepcionales, que cuenta con una audio-guía especialmente creada para la muestra y un material pedagógico de juego para enriquecer la experiencia y el recorrido de los más chicos.

“Los niños de Terezín dan cuenta de su existencia al plasmar sus sueños, anhelos, recuerdos y miedos en los retazos de papeles que su maestra logra conseguirles. En cada dibujo hay implícita una negativa a desaparecer, una resistencia a los mandatos del sistema que los aísla, que los torna ‘invisibles’ para el resto del mundo. Es por medio de la expresión artística que estos chicos dejan constancia de su existencia e identidad”, explican los curadores de la muestra, confiando, tal vez, en que quienes vean estos dibujos sean también custodios de su memoria.

La historia de los chicos. Dibujos en el gueto de Terezín 1943-1944: jueves y viernes 14 a 20 hs. Sábados, domingos y feriados 11 a 20 hs. Hasta el 20 de diciembre en Espacio Laberinto – la Usina del Arte – Caffarena 1,  La Boca, con entrada libre y gratuita.