Voz indispensable de la canción latinoamericana, a los 77 años, el autor de Gurisito, El chueco Maciel y Por ellos canto, entre tantas otras, se presentará el viernes 21 y el sábado 22 de abril próximos, en la Sala Torquato Tasso de San Telmo (Defensa 1575), con dos shows donde bajo el lema Memorias recorrerá su inmenso universo de canciones, fiel a su estilo “de atril, banquito y luz casi fija”, como lo ha descripto en más de una oportunidad.

“Después de haberme concentrado en Argentina en mi trabajo para la radio, con mi programa Tímpano en la RNA, y para la televisión, con Párpado/Yo pregunto a los presentes, en Canal Encuentro, ahora retomo mi trabajo esencial de cantautor, esa palabra que no le gustaba al querido maestro Atahualpa Yupanqui, pero que ayuda a definir este oficio de escribir lo que se canta”, le dice el uruguayo a Palabras.

Hace solo unos días regresó de Barcelona, donde se presentó en el Festival Barnasants, en un show que contó con “voces amigas”, como Paco Ibáñez, Pi de la Serra, Marina Rosell y un joven llamado Feliú Ventura que interpreta A desalambrar en su versión en catalán.

“Finalizado ese prolífico festival canté en Terrassa, en un espacio cultural en que homenajeé, como lo hago muy habitualmente, a nuestro entrañable y recordado Mario Benedetti; y de allí volví a Montevideo para salir al aire con un Tímpano dedicado a otro insustituíble creador que los argentinos no olvidan: Eduardo Galeano. Luego participé en la parte musical de la última jornada de la Semana Criolla del Prado, en Montevideo, o sea, que estoy siempre afinando mis instrumentos y me alegra mucho hacerlo ahora en esta querida ciudad que para mí es Buenos Aires”, repasa Viglietti, poblando de geografías y escenarios su presente.

Condecorado a mediados de 2016 como oficial de la Orden de Artes y Letras por el Ministerio de Cultura de Francia, donde vivió su exilio de 11 años a partir de 1973, hacia fin del año pasado el cantautor también fue homenajeado por la Cámara de Representantes de su país, quien reconoció el aporte de esta identidad “inclasificable” de la música, genial alquimista del folklore, el rock, la música clásica y la canción de protesta, admirador de Stravinski, pero también de Yupanqui, Los Beatles y Gardel.

“En estos recitales en el auditorio Torquato Tasso, un lugar coloquial donde el silencio no hay que pedirlo, haré un recorrido por éste más de medio siglo mío de canciones propias, a veces compartidas con algunos poetas, o funcionando como intérprete, como cuando recuerdo a un Don Ata o a una Violeta Parra, a cinco décadas ya cumplidas de su adiós voluntario, y cerca del centenario de su nacimiento. Un trabajo de hilandero en un casi mano a mano con el público, impracticable en una sala de teatro tradicional”, concluye Viglietti adelantando la dinámica que tendrán estas presentaciones, tal vez, las últimas que realice por unos meses, para dedicarse a pleno a la grabación de un nuevo disco.

 

Daniel Viglietti- Memorias: Viernes 21 y Sábado 22 abril en el Centro Cultural Torquatto Tasso, Defensa 1575,  Apertura 20:30 hs, Espectáculo 22:00 hs.