“¿Están hartos de Tinder, de Happn, de Badoo? ¿Quieren conocer gente como ustedes para iniciar vínculos duraderos, profundos, bellos? Vengan a #Dante2018. Hablaremos de demonología, torturas infernales, medioevo, angeleología, numerología, epicureismo”.

Esa invitación, enviada por Twitter desde Chicago el 27 de diciembre de 2017 desde la cuenta del argentino Pablo Maurette, fue la puerta de entrada a una lectura colectiva de La Divina Comedia que inmediatamente se convirtió en un fenómeno viral, desbordó Twitter, se extendió hasta Facebook, y tendrá el próximo sábado 3 de febrero su primera posta no digital, con una serie de encuentros en diversas ciudades de toda Latinoamérica, donde se celebrará la salida del Infierno y el ingreso al Purgatorio.

La Usina del Arte será en la Ciudad de Buenos Aires el escenario elegido para la fiesta, con un programa que incluye la lectura a cargo de Silvia Magnavacca del Canto 34 del Infierno, y música de Franz Liszt vinculada a Dante para piano solo, a cargo de Leandro Rodríguez Jáuregui.

Obviamente, después la comunidad dantesca seguirá su camino, y bajo la consigna de un canto por día, recorrerá los 33 del Purgatorio, que abrirán la puerta a los 33 del Paraíso, en esta lectura coral inédita y masiva que culminará el próximo 10 de abril.

Para conocer cómo fue el origen de este fenómeno, las causas probables de su viralización, y las posibilidades de repetirlo Palabras dialogó con Pablo Maurette, licenciado en filosofía en la Universidad de Buenos Aires, Master en Estudios Bizantinos en la Universidad de Londres, doctor en Literatura Comparada en la Universidad de Carolina del Norte, y el padre de #Dante2018.

¿Cómo surge la idea de lanzar a través de twitter la convocatoria a leer colectivamente La Divina Comedia? 

Empezar el año leyendo La Divina Comedia es algo que yo ya había hecho en alguna oportunidad; en junio de 2017 abrí una cuenta de twitter, y medio al boleo, hacia fin de año comenté que iba a volver a hacerlo.

Realmente,  nunca pensé que iba a pasar esto, pero aquí estamos: a dos días de terminar con El Infierno, con una tercera parte de la obra leída, un entusiasmo que va creciendo todos los días, y generando cosas muy interesantes, logrando que el fenómeno no pierda profundidad por haberse vuelto tan grande.

¿Cuáles crees que han sido las claves para lo que se generó alrededor de la propuesta? 

Yo creo que hay varias claves, y obviamente la primera es la obra. La Divina Comedia es un gran clásico de la literatura universal, los que no la leyeron sienten que hay que leerla, y los que la leyeron saben que una única lectura no alcanza.

También es un libro difícil, tiene 700 años, y la gente sola no se anima, entonces la cosa grupal, masiva, ayuda muchísimo, y la consigna de 100 cantos en 100 días también, porque plantea desde el inicio un plan accesible.

Además los cantos son cortos, se puede leer en 15 minutos, leerlos muy detenidamente puede llevarte 40 minutos como máximo. Es algo posible que te da la sensación de logro cuando llegas al final. Es un poquito todos los días, y finalmente, en solo 100, me leo La Divina Comedia.

Después, también creo que hay algo que no tiene tanta explicación, algo extra, hasta misterioso: el encanto dantesco.

¿Qué es lo que más te impactó de este recorrido inicial por El infierno?

Además del entusiasmo creciente, que espero se mantenga cuando entremos al Purgatorio y El Paraíso, que son libros más difíciles, lo que rescato de este recorrido es la variedad: los artistas que ilustran, los que hacen videos, o giff, la diversidad de perfiles y profesiones que tiene la gente que se ha sumado a la lectura, y las perspectivas que aportan todos, además de la posibilidad de contar con grandes especialistas que se han sumado a la lectura, están allí participando, y contestan cada duda.

¿Sigue vigente aquella idea inicial de #Dante2018 plasmado en un libro?

En un primer momento estuvo esa idea, pero realmente el mar de tweets es inabarcable, y además creo que es un fenómeno de twitter, y debemos despegar de esa idea que todo para volverse algo tiene que ser un libro. El que quiera volver cuando termine puede poner el hashtag y hacerlo, que va a estar todo ahí.

Hace unos días twiteaste: “Se habla mucho de qué hacer después de #Dante2018. Tengo dos noticias, una mala y una buena. La mala es que nada va a  funcionar tan bien como La Divina Comedia. La buena es que todavía estamos leyendo y faltan más de dos tercios. Disfruten que después todo será cuesta abajo”, ¿realmente crees que será así?

A nadie le gustó leer eso, pero creo que así es,  porque este fenómeno, la novedad que implicó es irrepetible, y porque la Divina Comedia es una obra perfecta para esto, son unidades cortas, las podés leer y releer, y también podés discutir sobre un canto todo el día, porque son cortas pero muy ricas. Entonces, aun cuando seguramente vamos a intentar replicar esto con otros libros, no tengo expectativas de que algo supere a Dante.

Igualmente como también decís, falta para el final y quien todavía no lo ha hecho puede sumarse 

Desde ya, por eso a quienes todavía no han empezado les recomiendo que esperen hasta el domingo, se sumen a leer el primer canto de El Purgatorio con todos nosotros, y sigan acompañándonos hasta el final, que luego pueden retomar El Infierno cuando terminemos.