Victor Malumian es licenciado en Ciencias de la Comunicación de la UBA, fundador de Ediciones Godot, junto a Hernan López Winne, y promotor de la Feria de Editores (FED), un espacio que desde 2012 ha consolidado un vínculo directo entre los lectores y quienes hacen los libros que más nos gustan.

Voz de referencia sobre la situación del sector editorial independiente, con el inicio de la cuarentena ha impulsado junto a López Winne diferentes acciones para transitar el distanciamiento social sin perder el placer de la lectura, como con un micrositio donde puede conseguirse todo el catálogo digital de Godot con un 60% de descuento ( https://www.edicionesgodot.com.ar/cuarentena/), y Librerías con Delivery, una guía de todas las librerías del país que hacen envíos ( http://www.edicionesgodot.com.ar/libreriascondelivery/).

Para conocer su evaluación sobre el funcionamiento de esas iniciativas, y su opinión sobre la situación del sector editorial a días de iniciar un mayo inusual, sin Feria Internacional del Libro, y con la confirmación de que la FED, tampoco se realizará en el mes de agosto, Palabras dialogó con Víctor Malumian.

¿A días de iniciar mayo cómo viene la situación del sector editorial? 

Complicado, en principio ya hay varias cadenas pequeñas y medianas que avisaron que no van a pagar, al menos en el corto plazo, con lo cual la cadena de pagos ya se empezó a romper. Hay, por supuesto, librerías pequeñas que están haciendo un gran esfuerzo para ponerse al día, pero no es lo que está pasando en términos generales, y si las librerías no nos pagan a nosotros, nosotros no podemos pagarle a los traductores, a los autores, etc. Ese es el principal problema.

Por otro lado, las editoriales están reduciendo drásticamente lo que van a publicar de aquí a fin de año, y esa reducción no es ingenua: se bajan los títulos que estiman tendrán menos ventas. Luego, cada uno evaluará dentro de su catálogo que significa esto.

Finalmente, en relación a la Feria de Editores, ya hace unos días les estamos comunicando a todas las editoriales que en agosto no la vamos a hacer para que no incurran en gastos. 

¿Qué pasó con la apertura de los deliverys de libros, están funcionando como se esperaba?

Lo de los deliverys es un tema de perspectiva, está funcionando mejor de lo que se esperaba, pero eso no quiere decir que funcione con un volumen que pueda sostener la industria ni mucho menos. 

Es mil veces mejor que cero, desde ya, pero en términos reales solo te permite llegar a un volumen de venta que no es más del 10 o 12 % de lo que se vende en un mes común. De 0 a 14 %, es genial, pero el volumen no deja de ser mínimo.

¿Y con los libros digitales?

Nosotros en Godot llegamos a la pandemia con todo el catálogo digitalizado, somos de las pocas editoriales que lanzamos novedades digitales, y tenemos un sitio que actualizamos permanentemente, obviamente las cosas siempre se pueden hacer mejor, pero llegamos bastante bien.

Justamente, a partir de todo eso pudimos hacer una experiencia con el micrositio de cuarentena, con libros digitales que pusimos muy baratos, y la venta se multiplicó por 6 aproximadamente, pero igualmente no dejó de ser muy marginal.

En esa línea, ya en términos generales, y más allá de lo que plantean ciertos especialistas digitales, hoy en Argentina no hay ni editoriales pequeñas ni grandes que puedan vivir de la venta del libro digital. 

Obviamente, eso tiene que ver con el parque tecnológico, porque no es fácil conseguir e-readers; los precios de los ebooks suelen estar en la cabeza del consumidor bastante más arriba de lo que esperan y, definitivamente, hay un tema de costumbre. De hecho, en cuanto los deliverys empezaron a funcionar la venta digital comenzó a caer. 

Si bien para mí es recontra viejo y aburrido hacer un versus físico − digital, evidentemente hay algo de la costumbre que opera allí que no es tan fácil ni rápido de modificar, y dista de explicarse simplemente planteando que las editoriales atrasan o no están preparadas.

¿Frente a este panorama, cómo está reaccionando el sector?  

La situación es compleja, y bastante particular, porque a diferencia de lo que sucede en otros países, el universo de las editoriales nunca contó aquí con un fondo sistemático de apoyo, entonces, lo que ha comenzado a pasar es que ante la necesidad se estrecharon un montón de lazos dentro de la cadena del libro que en otro momento estaban más endebles: los autores están hablando más entre sí, y tambien los libreros, las libreras, y las editoriales, y a partir de allí se están empezando a armar movidas.

¿Puede poner esto en discusión el rol de las cámaras? Porque evidentemente si bien interpelan a todo un grupo de gente, también hay todo un sector al que no. ¿Llevará esto a un cambio generacional dentro de las cámaras, o a la generación de nuevas? No lo sé, pero la dinámica del sector está cambiando.

En ese cambio, desde Godot han sentado una posición contraria frente a la opción de la venta directa ¿Por qué?  

Nosotros pensamos que la venta directa no es el camino, creemos que el camino es a través de las librerías, que son nuestras ventanas de venta por excelencia. Yo creo, además, que así como en algún momento se planteó que el libro de papel estaba muerto, y finalmente, lo que viene salvando las ventas feria tras feria son los young adults, los pibes y pibas entre 13 y 16 años que se leen bodoques enormes de papel, con el rol del librero sucede exactamente lo mismo.

Si el futuro está en las enormes cadenas, o en una multiplicación de pequeñas librerías de barrio, donde sabés perfectamente quien es el librero o la librera, no lo sé. Pero el rol de una persona de confianza, que conoce tus gustos, o que sabe qué recomendarte cuando se los mencionás, creo que se va a jerarquizar, no a desaparecer.

En esa línea, guiado por el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad, siguiendo a Gramsci, estoy convencido que pese a este contexto muchas editoriales y librerías van a sobrevivir, porque es lo que hacemos, lo que sabemos hacer, y lo que nos gusta, y también creo que saldremos fortalecidos. Entiendo que suene loco plantearlo en este momento, pero realmente creo que cuando esto pase vamos a salir con un gran nivel de aprendizaje y fortalecidos, así que pese a la situación tengo cierta esperanza.

Las novedades de Godot para mayo

Luego de un mes de abril memorable, donde pese a la pandemia Godot nos sorprendió con el lanzamiento de Me acuerdo, de Martín Kohan, Biblioteca bizarra, de Eduardo Halfon, y Generar a Dios, de Massimo Cacciari, mayo llega también con dos novelas imperdibles, por ahora, solo en formato digital: Malone muere y Molloy, de Beckett, que completan la trilogía de ese autor que la editorial lanzó en 2019 con la publicación de El innombrable.