Músico de culto y referencia insoslayable para las nuevas generaciones que indagan en la vasta tradición musical de Brasil, Gismonti vuelve a la Argentina, luego de su exitosa presentación de agosto de 2016,  para invitar a disfrutar de su virtuosismo experimental en dos formatos diferentes.

Así, en el primero de los shows programados, que se realizará el viernes 16 de junio desde las 20 hs en la Sala Sinfónica, el músico se presentará como solista de piano y guitarra, en un repertorio de obras propias, junto a la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto (ONMA), bajo la dirección de Luis Gorelik; mientras que en la segunda,  el sábado 17 de junio, a las 20, también en la Sala Sinfónica, Gismonti alternará el piano y la guitarra.

En cuanto al repertorio, está confirmado que en el concierto del viernes Gismonti interpretará obras para guitarra y orquesta (Obertura, Águas & dança, Lundu, Dança dos escravos), obras para piano y cello (Bodas de Prata y Quatro cantos, con Pablo Bercellini como cello solista), y obras para piano y orquesta (7 anéis, Forrobodó, Música de sobrevivencia, y Frevo).

“Mi música es erudita-popular y necesitó de ambos mundos para ser compuesta. Esta es una manera de pensar la música que a un compositor inquieto lo estimula”, había expresado Gismonti durante su anterior visita, dando cuenta de su inclasificable universo compositivo, que desconoce y desborda rótulos y géneros.

Las entradas para las dos presentaciones de Gismonti son gratuitas y se pueden retirar a partir del martes 13 de junio, de 12 a 19, en Sarmiento 151, hasta agotar la capacidad de la sala. También se pueden reservar a través de la página www.cck.gob.ar.

Sobre el artista

Nacido en el municipio de Carmo (Río de Janeiro) en 1947, al comienzo estudió piano, para luego destacarse también en la interpretación de clarinete, flauta y guitarra (de seis, ocho y finalmente diez cuerdas). En 1968 presentó en el tercer Festival Internacional de la Canción su tema O Sonho, pieza para orquesta que sería grabada por dieciocho artistas internacionales, y viajó a París para estudiar orquestación y análisis con Nadia Boulanger y dodecafonismo con Jean Barraqué. Al año siguiente editó su primer LP, Egberto Gismonti, y realizó una gira por Europa. Entre 1972 y 1974 editó tres álbumes: Agua e Vinho, Árvore y Academia de Danças.

En 1976 viajó a Noruega, donde conoció a Naná Vasconcelos, con quien grabó en ese mismo año el disco Dança das cabeças, el primero con el prestigioso sello discográfico ECM, creado por el productor alemán Manfred Eicher. El disco recibió varios reconocimientos, convirtió a Vasconcelos en un artista internacional y solicitado y llevó a Gismonti de vuelta a Brasil para investigar la música de los indígenas amazónicos. Allí vivió durante más de un mes con los indios Xingú, a quienes dedicó el álbum Sol do medio dia (1977).

Sus siguientes discos Solo (1978), Mágico (1979), Folk songs (1979) y Sanfona (1980) lo muestran como un músico en ebullición creativa, imposible de catalogar en un género: en sus trabajos se puede divisar colores del jazz como de la música folklórica brasileña (choro, bossa nova, forró, frevo, baião, maracatú), y del romanticismo y el modernismo académicos. También experimentó con diferentes tipos de afinaciones y timbres, elementos característicos de su obra hasta la actualidad.

Para escuchar a Gismonti:

Agua e Vinho Egberto Gismonti

Dança dos Escravos

Palhaço

7 Aneis / Infancia / Forro