Tras su paso por el 34° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, finalmente este jueves 28 de noviembre llega a los cines El cuidado de los otros, el segundo largometraje de Mariano González, protagonizado por Sofía Gala Castiglione.

Al igual que en Los Globos, su celebrada ópera prima, ganadora del premio FRIPESCI de la crítica internacional en el 33° Festival Internacional de Mar del Plata, González asume aquí el triple rol de director, guionista y actor, para volver a indagar en las relaciones entre los adultos y los niños, y centralmente “en el azar y los accidentes inmanejables que ordenan -o desordenan- nuestra vida».

Así, con una austeridad y una pureza en las líneas, que ya son marca registrada del director, y apoyada en una actuación sin fisuras de Castiglione, El cuidado de los otros cuenta la historia de Luisa, una joven que trabaja cuidando niños y en una fábrica temporalmente, que por una inoportuna ocasión queda a cargo junto a su novio de un chico que accidentalmente sufre una intoxicación por drogas, en la que ambos quedarán involucrados.

Para conocer algunos detalles más de la historia, y sus expectativas con el estreno comercial del film, Palabras dialogó con Mariano González.

¿Luego de los Globos, por qué explorás nuevamente las relaciones entre el mundo adulto y el de los niños, las responsabilidades, y la imposibilidad de que todo siempre salga bien?   

Tal vez porque que sigo indagando un poco sobre esta cosa incompleta que tenemos los seres humanos, sobre lo complicado que es tomar decisiones o juzgar, y decir qué es lo que está bien, qué es lo que está mal. 

Obviamente, también  porque me interesa mucho el tema de los vínculos, sobre todo los vínculos entre chicos y grandes, y esa cosa confusa por la que los pequeños depositan una gran confianza en los mayores, creyendo que hacen las cosas correctas, que hacen las cosas bien, y aunque con el tiempo, cuando uno va creciendo, se da cuenta que no es todo tan así, también en esa instancia,  como grande prefiere no mostrarle eso a los chicos, no develar ciertos miedos o temores, para darles seguridad, aunque internamente uno está como en la duda constante.

Junto a esas constantes temáticas también decidís aquí plantear una historia dramática, tensa, corriéndote de todo artificio, y con una austeridad muy marcada

Es que realmente entiendo que no es necesario remarcar o subrayar las cosas para que lleguen al espectador, y por eso elijo que sea todo más interno. No me interesa completar todo, porque nada es completo, y desde allí el espectador está activo y pueda empatizar, participar. 

En esa línea elijo no tomar decisiones determinantes, que me parece que es lo interesante de la vida, porque además tomar decisiones determinantes implica poner un juicio, un juicio moral, una opinión, sobre situaciones que yo prefiero trabajar y transitar antes que juzgar.  

¿Y en relación a los tiempos? 

Para mí un minuto de cine es un montón, una palabra también, por eso, cuando quiero dar una información, esperando que el otro la entienda, batallo contra el temor de saber que no puedo decir todo. Pero lo que fui descubriendo es que las películas se entienden, generan cosas, no importa qué, no importa si es lo que yo quería que suceda, pero es un riesgo que me interesa, y por eso filmo así.

De hecho, cuando escribí El cuidado pensaba que podía durar unos 80 minutos, y finalmente son 72, también porque uno trabaja con montaje, empieza a ver, a escuchar, a descubrir cosas que te corren de tu mirada inicial, y a las que uno debe ser permeable.

¿Cómo fue la experiencia de volver a asumir el triple rol de director, guionista y actor?

La experiencia previa de Los globos me sirvió muchísimo, aunque aquí en relación a la actuación estuve más tranquilo, ya que la protagonista es Sofía, que está en todas las escenas.

Pero realmente disfruté mucho todas las etapas, actuar, la escritura, que es un acto muy solitario, donde me gusta mucho lo que sucede conmigo, ya que entro como en un lugar de sanación; y hacer la película, dirigir, todas son cosas que me encantan y las disfruto muchísimo.

Con Sofía, además, fue una experiencia muy rica, trabajamos mucho, y ella puso todo: es una actriz que entrega todo, y eso no es poco, porque hay algo medio mentiroso en eso de que cuando uno hace un personaje se puede correr de sus cosas. No es así, uno pone sus cosas, pone su interior, más allá de que sea en función de representar a otra persona en una ficción.

¿Y cómo estás hasta aquí con el cuidado que los otros están teniendo con tu film?    

En general siento que uno habla de algo, o quiere hablar de algo, pero en realidad siempre habla de muchas cosas. En ese sentido, el espectador, sea un crítico o no, siempre me completa con su devolución, y eso es algo que yo disfruto mucho, porque me ayuda a ampliar lo que traté de contar, a verlo de otra manera. 

El cuidado de los otros se presenta desde el 28 de noviembre en las siguientes salas: Gaumont – CABA, Showcase Belgrano – CABA, Atlas Flores- CABA, Village Recoleta- CABA, Cinemark Palermo- CABA, Cinemark Caballito- CABA, Showcase Norte – BS. AS. Village Avellaneda– BS. AS. Cinemark Soleil– BS. AS. Hoyts Moreno– BS. AS. Hoyts Unicenter– BS. AS. Espacio INCAA Caseros– BS. AS. Hoyts Nuevo Centro- CÓRDOBA, Showcase Córdoba- Cinemark Mendoza – MENDOZA, Hoyts Rosario – SANTA FE, Hoyts Salta- SALTA, Espacios INCAA Puerto Madryn – CHUBUT.

Trailer: https://vimeo.com/369388589