Desde el 27 de noviembre y hasta el 13 de diciembre Galería Gachi Prieto presenta El Placer del Exilio, una muestra colectiva curada por Chili Amighini, Damian D’Amico y Catalina Swieykowski, que a través de las obras de diez jóvenes artistas invita a conocer los caminos por los que está transitando el arte y la curaduría argentina contemporánea

Originada en los programas educativos PAC (Prácticas artísticas contemporáneas)  donde curadores y artistas trabajan juntos durante todo el año, considerando críticamente el campo expandido de la curaduría en el siglo XXI, reflejando las condiciones actuales como la práctica interdisciplinaria, el estado del objeto de arte, y el rol del público en la cultura, El Placer del exilio se sostiene y fundamenta, específicamente, en una definición del escritor Edward Said que lo describe como “un estado intermedio, ni completamente integrado en el nuevo ambiente, ni plenamente desembarazado del antiguo, acosado con implicaciones a medias y con desprendimientos a medias, nostálgico y sentimental en cierto plano, mímico efectivo y paria secreto en otro”.

“Claramente, sin dejar de mencionar sus connotaciones negativas Said da cuenta de que el exilio es un posibilitador del surgimiento de una mirada crítica por la situación de extrañamiento que necesariamente provoca, y ese sentido es el que exploramos en la muestra”, le explica a Palabras Damián D’Amico, integrante del equipo curatorial de la propuesta.

En esa línea, explican los curadores, “todas las producciones de la presente muestra tienen un común denominador: el extrañamiento, desde la instalación lumínica de Christian Riffel, que transforma el espacio en un juego de luces, reflejos y sombras, los sites specific de Daiana Ares y Magdalena Mignone, que desdibujan las fronteras de la sala, las esculturas de Luciana Pia Faccini, Trinidad Metz Brea y Juampi Correa, que irrumpen en su abstracción la certeza de la razón, las obras de Constanza Abete, Santos Loza y Nicolás, que Rodríguez se ubican a medio camino entre lo verosímil y lo perturbador. Y finalmente, Federico Mattioli, que opera como anclaje a nuestro presente”.

En ese conjunto de trabajos, además, se materializa la doble apuesta que la muestra propone  al invitar al espectador a dejar afuera de la sala la realidad conocida, y a los artistas a presentar propuestas que salen de lo que venían haciendo desde lo técnico, lo material, y conceptual.

“Vamos a tener escultura, sites specific, video, grabado, prácticas no tradicionales, porque buscábamos formas y maneras de intervención de los artistas que estén fuera de lo común para que ellos también se exilien un poco de aquello en lo que venían trabajando y entren nuevos campos”, sintetiza D’Amico.

“Creo que es una muestra interesante para ver por dónde está pasando el arte argentino joven, es una muestra muy contemporánea, muy actual, donde queda claro que los artistas ya no están pensando en los mismo términos del siglo XX, sino plenamente en el XXI y mirando mucho hacia el futuro, con muchas inquietudes en torno al abordaje de la mayor cantidad de prácticas que vayan por fuera de las técnicas tradicionales, y aventurándose a romper los límites de los materiales y las prácticas. Y como curadores claramente nosotros también estamos apostando a salir de la curaduría tradicional”, concluye el curador.

El Placer del Exilio se presentará desde el 27 de noviembre al 13 de diciembre en Galería Gachi Prieto, Uriarte 1373. Lunes a sábados de 14 a 19 hs.