Durante 2014 el sector turístico generó a nivel mundial 7,6 billones de dólares, un 9,8% del Producto Bruto de toda la economía durante ese año. Además, según el reporte 2015 “Impacto Económico del Viaje y el Turismo”, producido por  el World Travel  & Tourism Council,  se espera que durante los próximos 10 años el producto total del sector continúe creciendo a un promedio del 3,8% anual, cifra superior al crecimiento económico global proyectado para el período 2015-2025.

A pesar de este panorama tan promisorio una nueva vuelta de tuerca se ha impuesto en el rubro con el concepto de “post turismo”. ¿Qué es el post-turismo? Lejos de tener que ver con el fin de la actividad, el nuevo término hace referencia al proceso, aún en marcha, de total reconversión del sector de la mano de internet y las nuevas tecnologías de la información.

Una foto o un video que vemos en internet, nos inspiran, nos dan ganas de viajar, buscamos información en la web sobre destinos posibles, comentamos la idea en las redes sociales con quienes ya han viajado; consultamos y comparamos precios de pasajes, estadías y paseos para luego reservar y comprar on line. Obviamente, durante el viaje compartimos fotos, comentarios y videos a las redes sociales y brindamos nuestra opinión positiva o negativa en foros y páginas sobre los servicios que hemos utilizado.

Hoy toda la cadena de decisiones relacionadas con un viaje se conecta con la red y puede gestionarse a través de ella. En “ZMOT: Momento cero de la verdad”, estudio sobre la influencia de internet en el proceso de compra de un viaje publicado por Google y TNS  en septiembre de 2014”, se constata que 7 de cada 10 personas que desean realizar un viaje busca información en internet.

En tanto, dentro de las fuentes informativas que más influencia han tenido en la decisión de compra un  54% de los encuestados consideró clave a la información on line, frente a un 44% que destacó como decisiva la información que le brindaron familiares o amigos o el 17%  que colocó el asesoramiento brindado por el personal de las empresas como principal factor.

Guiada por la web, en el trayecto que va desde la inspiración hasta la compra, lo que surge es una nueva modalidad de demanda a la que las empresas del sector deben atender. “El proceso de compra no es lineal o pasivo. Gracias a Internet, los compradores pueden buscar información y recomendaciones de forma activa y sencilla en una amplia variedad de fuentes” explican desde Google.

El factor F (Friends, Fans y Followers) se ha convertido en otro de los indicadores de peso en el desarrollo de la imagen de marca de las empresas turísticas, ya no se trata solo de vender sino de brindar experiencias de compra y  que los usuarios  lo expresen en foros y redes sociales.

Desde la filial argentina de Despegar.com, quinta agencia de viajes del mundo y líder de Argentina, con una participación del 18% de las ventas turísticas, afirman que la tecnología ha generado un real empoderamiento de los usuarios frente a los proveedores, invirtiendo el poder de decisión sobre las opciones de viaje. “Antes el usuario se tenía que adaptar a las condiciones que fijaba el proveedor, hoy, en cambio, es el usuario el  que diseña el  viaje a su medida eligiendo a cada uno de los proveedores y fijando las condiciones, el horario de partida, de vuelta, el hotel, etc.”

La contratación de paquetes dinámicos, nombre con que el sector ha denominado esta nueva modalidad, ya constituye el 40% de las operaciones del sector y es la fuente del 60% de sus ingresos.

Desde Expedia, la OTA (Online Travel Agency) líder del mercado global, que en abril de este año invirtió 270 millones de dólares en Despegar.com, y ahora participa del negocio en Latinoamérica,  afirman que los paquetes dinámicos configuran el futuro de la oferta turística: “Es cierto que requieren una tecnología más compleja, pero esa es la tendencia, sobre todo con las nuevas generaciones que se van incorporando al mercado”, aseguran.

“Otro gran cambio, señalan desde Despegar.com,  es que cualquier usuario, no importa desde dónde consulte o quién sea en este mundo, tiene el mismo acceso para consultar y comprar usando las bases de datos más completas de proveedores. Esto le permite comparar las tarifas que le ofrecen por los servicios de manera transparente. Además, una vez que toma una decisión, la tecnología posibilita que realice la compra en cuotas. Realizar ventas en cuotas de manera masiva en forma telefónica es prácticamente inviable. La compra online y la tecnología contribuyen a beneficiar a los viajeros económicamente porque cada uno puede obtener el mismo beneficio y no dejarlo librado a la suerte.”

Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) en nuestro país durante 2014 se realizaron ventas online por  40.100 millones de pesos. La categoría pasajes y turismo, con una facturación de 9.900 millones, fue la de mayor participación concentrando el 27% de las ventas online, seguida por electrónica y telefonía que facturó 4.525 millones y tuvo una participación del 12,5%.

Además, la CACE proyecta que el e-commerce tenga un crecimiento anual del 62%, principalmente motorizado por el desarrollo de aplicaciones móviles. Hoy los smartphones constituyen el segundo dispositivo más utilizado para la realización de compras on line después de la pc de escritorio, pero la proyección del móvil por su altísima penetración en el mercado ha llevado a las principales empresas del sector a poner el foco en el desarrollo de aplicaciones de m-commerce.

En solo dos años unas 14 millones de personas en Latinoamérica  ya han utilizado la aplicación móvil gratuita de Despegar. com, que como medio de compra ya concentra un 20% del total de las ventas de la empresa,  y aunque apuntaba al turismo joven,  en los últimos meses ha comenzado a perforar la franja de los 45 años. “Estamos lejos del 50 por ciento de las compras que se realizan en USA con el celular pero pensamos que en el 2020 Argentina llegará a contar con ese nivel de usuarios” explican desde la empresa.

Parte de estas proyecciones se basan en la certeza de que los hábitos de consumo propios de los Milennials serán la pauta a seguir por el sector turístico en los próximos años, tanto por la importancia económica que adquirirá la Generación Y, como por la rápida incorporación de muchas de sus pautas por parte de los pertenecientes a la Generación X.

Por el momento, los paquetes dinámicos, los motores de búsqueda y metabuscadores , la importancia del Factor “F” y el M-Commerce constituyen las notas fuertes de la bitácora del viaje sin retorno que emprendió el sector turístico a partir de la aplicación de las TIC.