El próximo jueves 13 de julio, la obra de la fotógrafa neoyorquina Diane Arbus llegará por primera vez a nuestro país, a partir de una iniciativa conjunta del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) y The Metropolitan Museum of Art Nueva York (The Met).

“En el principio”, nombre de esta importante retrospectiva, reunirá más de cien fotos producidas por Arbus entre 1956 y 1962, marcando el  primer desembarco del trabajo de una de las fotógrafas más influyentes del siglo XX en Argentina, y también la primera colaboración del museo neoyorquino con una institución nacional.

La exhibición explorará la obra de Arbus del período 1956-1962,  los primeros siete años en los que trabajó en las calles de Nueva York con su cámara de 35mm, a partir de un conjunto de materiales, perteneciente al Archivo Diane Arbus de The Metropolitan Museum, que permaneció inédito hasta la exhibición realizada en Nueva York en 2016.

Justamente, la propuesta del MALBA presentará la misma museografía que se realizó en The Met, un recorrido cronológico por una suerte de bosque de iluminación muy tenue, que invita a adentrarse en la intimidad de la obra de Arbus, y culmina con el portfolio, una caja de diez fotografías del período 1970 – 1971, que incluye sus legendarios retratos de formato cuadrado, como Gemelas idénticas, Nueva Jersey 1967 y Gigante judío en casa con sus padres en el Bronx.

“A lo largo de estos años se da una evolución: el paso de imágenes de individuos que surgen de encuentros fortuitos a retratos en los cuales los sujetos elegidos se convierten en participantes activos. Este anhelo de conocimiento, esta curiosidad por la naturaleza oculta de la persona o el objeto que está fotografiando, unida a su creencia en el poder de la cámara para hacerla visible, es, sobre todo, lo que la distingue”, explica Jeff L. Rosenheim,  el Curador en Jefe de Fotografía de The Met, responsable también de la curatela de “En el principio”.

Discipula  de Lisette Model, con quien estudió por varios meses y fue su mentora espiritual, y de August Sander, el retratista tipológico alemán, Arbus empezó a tomar fotografías a comienzos de los años 40,  aunque de manera esporádica, por lo que es a partir de 1956 que comienza realmente a desarrollar el conjunto de obra y el método de trabajo a partir de la que se la ha calificado, unánimemente, como una antropóloga urbana.

Y es que frente a otros fotógrafos que también eligieron las calles de Nueva York como escenario, pero intentaron transparentar su mirada y su presencia en las tomas, el trabajo de Arbus se  destacó particularmente porque buscó conectarse directamente con los sujetos de su fotografía y no pasar inadvertida.

“Todos estos fotógrafos desarrollaron estrategias para mantenerse apartados y desligados de las personas a quienes retrataban, convencidos de que, en tanto documentalistas, la legitimidad de su registro dependía de que ellos mismos jugasen un papel menor o ninguno en absoluto. Por contraposición, Arbus buscaba la conmoción de un encuentro personal directo: ‘Para mí, el sujeto de la foto es siempre más importante que la foto. Y más complejo’, escribió”, detalla Rosenheim.

La primera historia de Arbus para una revista apareció en Esquire en 1960. Durante la década siguiente, al tiempo que continuó trabajando en sus proyectos personales, publicó más de cien fotografías en Esquire, Harper’s Bazaar y otras de las revistas más importantes de los Estados Unidos. Las notas incluían retratos y ensayos fotográficos, que ocasionalmente eran acompañados por sus propios escritos.

En 1963, Arbus recibió la primera de sus dos Becas Guggenheim, que le permitió viajar por los Estados Unidos fotografiando gente, lugares y eventos que describía como “las ceremonias importantes de nuestro presente”. Estas fotografías concentraron la atención crítica y popular en 1967, cuando fueron exhibidas junto a la obra de Lee Friedlander y Garry Winogrand en la legendaria muestra New Documents en el Museum of Modern Art de Nueva York.

Arbus se suicidó en julio de 1971, apenas unos meses después de haber lanzado un portfolio de diez impresiones que había planeado como el primero de una serie de ediciones limitadas de su trabajo, material con el que, justamente, se cierra el recorrido propuesto por el Malba por la obra de esta artista cuya singular visión revolucionó la práctica fotográfica.

Diane Arbus. En el principio. Curador: Jeff L. Rosenheim. 14.07 al 09.10 en la Sala 5, Nivel 2 del MALBA, Av. Figueroa Alcorta 3415. Horarios: jueves a lunes: 12:00 a 20:00. Miércoles: 12:00 a 21:00. Martes: cerrado. Feriados: Abierto de 12:00 a 20:00, excepto los días martes.

Un Encuentro con Jeff Rosenheim

El Jueves 13 de julio a las 18 hs, Jeff L. Rosenheim, curador de la exposición Diane Arbus. En el principio y custodio del archivo de Diane Arbus, dará cuenta de la obra de la artista, repasando sus series en vinculación con los registros y la voz intensamente personal que Arbus asentó en sus diarios. Además de la genealogía del corpus que se presenta en la exposición, Rosenheim presentará las particularidades de la fotografía de Arbus que la sitúan como una de las artistas fundamentales del siglo XX.

Conferencia magistral destinada a todo público Entrada libre y gratuita hasta agotar la capacidad del auditorio. Los tickets se entregarán a partir de las 17:00.