Hasta el 4 de julio, la galería Henrique Faria BA presenta Frozen Sex, la mítica serie de pinturas que Marta Minujín realizó a inicios de 1973 y fue censurada durante su presentación en Buenos Aires en noviembre de ese año.

Órganos sexuales pintados o retratados “como naturalezas muertas” y bajo una estética pop, como parte de una búsqueda por “dignificarlos” -intuyendo la fobia que el sexo comenzaría a despertar a fines de los 70, y en los conservadores 80- conforman esta serie que Minujín presentó en la galería Arte Nuevo de Buenos Aires en noviembre de 1973, y fue clausurada por la policía, tres horas después de haber inaugurado.

“El pop se caracteriza por tomar con frialdad las imágenes emblema, las que están en una góndola, las que eclipsan por su belleza o rechazo, las que exhiben los signos mediáticos y los de la contracultura. Estas imágenes no son narrativas, tampoco contestatarias, son lo real puesto en la obra en su versión simulacro. El ejercicio conceptual que ofrece el pop es habitar la sinceridad brutal al mismo tiempo que lo superficial resulta encantador. Los órganos sexuales, pintados por la artista, dispuestos en planos enteros, ocupando toda la tela, intensifican esta operación aunque no mantienen una relación mimética con el original. Si bien el tamaño es exagerado, las formas planas y los volúmenes esquemáticos en distintos rosados nos ahorran los detalles que el close up pornográfico daría en diez minutos”, describió el historiador del arte Francisco Lemus, en su análisis de estas obras que, finalmente Minujín expuso en la galería Hard Art de Washington D.C en mayo de 1974.

En esa oportunidad, bajo el título Frozen Erotisme  Minujín volvió a exponer sus pinturas, y para la inauguración puso dos fisicoculturistas pintados de rosa, un bolero romántico, dio de tomar champagne rosé y para comer pastillas rosas, ella y los invitados también llevaban vestimenta rosa.  Una apuesta sobre la que el prestigioso crítico Julián Cairol expresó: “la artista revela el instrumento empírico sobre el que se construyó el erotismo y lo representa como objetos anónimos de consumo. El sexo ya no pertenece al individuo, sino a la cultura.”

45 años después en un contexto local e internacional marcado por la continuidad y revalorización de muchas de las luchas que las mujeres iniciaron en los años 70, Henrique Faria BA invita a reencontrarse con esta serie, donde Minujín ya desplegaba la creatividad y el talento por el que en marzo de este año fue galardonada “como figura emblemática y una fuerza principal en la escena global y latinoamericana” con el premio Americas Society Cultural Achievement.

Marta Minujín: Frozen Sex se puede visitar hasta el 4 de julio en Henrique Faria Buenos Aires Libertad 1630, Lunes a Viernes: 11:30 a 19 hs, o los sábados con cita previa.