muscari
Con enero llegando a su fin, las primeras evaluaciones sobre la performance de la temporada teatral 2017 en las principales plazas turísticas nacionales parece confirmar cierta estabilización en la dinámica, después de la fuerte caída de 2016.

Rara avis en ese contexto, José María Muscari comenzó 2017 con la reposición de tres obras, dos en Mar del Plata, y una en Buenos Aires; y el estreno de otra en Carlos Paz. Para conocer su evaluación sobre este primer mes del año, y algunos detalles más sobre Los Corruptelli, “su nuevo hijo”, Palabras dialogó con el director y dramaturgo, en una charla donde también nos brindó detalles sobre los proyectos que vendrán finalizado el verano.

En un año de recortes, donde la cautela en la oferta fue el signo de la temporada, decidiste cubrir todas las plazas, reponer tres obras y apostar a un estreno ¿qué te condujo en esa dirección y cómo evaluás los resultados?

En principio mi decisión fue avanzar y sostener los espectáculos que ya tenía, seguir apostando a ellos, y por suerte el público me dijo que sí.

Hoy estoy con Extinguidas, que estrené hace 2 años, con funciones en  Mar del Plata y giras por la costa, y con Casa Valentina, haciendo su segunda temporada en Mar del Plata. Estos dos espectáculos vienen de antes, con los productores apostamos a continuarlas y la respuesta del público nos confirma que valió la pena hacerlo.

Además, ya en Buenos Aires, repusimos Falladas, que estrenó hace unos meses, y rápidamente se convirtió en una preferencia, algo que me pone muy feliz; y también estoy en Córdoba cuidando al nuevo hijo: Los Corruptelli,  con la que estamos haciendo una temporada impecable en Carlos Paz. Realmente, me siento un privilegiado por poder vivir de lo que amo, tener espectáculos que escribo y dirijo en escena, y poder generar y sostener tantos puestos de trabajo.

En términos de evaluación  solo puedo hablar desde mi realidad, y desde lo artístico, y la respuesta es increíble. Obviamente, si pienso en la Argentina de 5 o 10 años atrás, las cifras no son las mismas, pero en este contexto creo que estamos muy bien.

Si me parece que Carlos Paz  se ha consolidado como una plaza que tiene mejor prensa que Mar del Plata, al tener una temporada tan multiestelar, con tantos actores y elencos, se habla mucho más de Carlos Paz que de Mar del Plata, y eso obviamente influye en la dinámica.

Buenos Aires, por su parte, hace varios años que cada verano reconfirma que es una plaza teatral de excelencia, y que funciona muy bien. El año pasado estrenamos Casa Valentina e inmediatamente se convirtió en un éxito, y este año repuse Falladas y está entre lo más visto. El verano en Buenos Aires definitivamente es muy potente para el teatro.

Contanos algo de Los Corruptelli

Los Corruptelli, es una comedia familiar que plantea las vicisitudes de una familia que aspira a que su hijo llegue al poder político, quieren que sea presidente, y para eso se valen de pequeñas y grande corrupciones, que de alguna manera ironizan sobre nosotros como argentinos. Es un espectáculo que recoge el guante del humor político, revisa la pulseada entre política y farándula, y  busca generar una reflexión sobre la farandulización de la política.

Retoma el tema de la familia, que es un universal, retratado por tantos- desde Los Campanelli, pasando por Esperando la carroza, hasta La familia  Benvenuto- pero lo combina con un tema que el teatro comercial y popular no ha tocado como es el humor político, un recurso casi exclusivo de los monólogos de Enrique Pinti, o de las imitaciones que años atrás hacían Nito Artaza y  Miguel Ángel Cherutti en las revistas. En este caso Los Corruptelli toma la política como tema central para caracterizar a esta familia.

Ese corrimiento de las fronteras de los temas y los modos del teatro comercial es un poco tu marca registrada

Yo creo que el valor agregado de lo que hago es que en todo pongo mi marca personal. Soy una persona que puede recorrer la pista de Show Match, sentarse con Mirtha, dirigir en el San Martín, montar un Lorca,  o trabajar con Nazarena Vélez, y en todas esas instancias, mantener mi autonomía. Una impronta que se refleja en mis obras, que no tienen como meta un modelo de adecuación. De alguna manera nunca trancé con el sistema porque mi búsqueda es construir mi propio sistema.

Las 4 obras que hago me gustan a mí, no salieron de un cálculo de tendencias sobre lo que puede funcionar en tal o cual circuito. Son espectáculos que me gustan realmente, y eso el medio y el público lo fue registrando. No soy una persona especulativa sino un tipo muy comprometido con aquello que realmente quiero.

¿Con cuatro obras en cartel y en plena temporada hay espacio para ir pensando en lo que vendrá? 

Este año me gustaría generar un  nuevo espectáculo para reencontrarme con el circuito y el público del under. Todavía no tengo muy claro hacia dónde iré,  porque estas cuatro obras van a seguir, y también quiero continuar con Muy Muscari por el canal de Canal de la Ciudad, además de empezar un programa de radio, pero mi deseo y mi voluntad es reencontrarme en 2017 con el entrañable público del under, para el que hace bastantes años que no genero ningún espectáculo.