La Fototeca Latinoamericana (FOLA) cumple un lustro de existencia y para celebrarlo propondrá un calendario con cuatro muestras que hablan de la consolidación del proyecto y su definitiva instalación como el espacio de referencia para la fotografía en la región.

Fundada en octubre de 2015 por Gastón Deleau, su director, FOLA hoy es un espacio que conjuga excelencia y riesgo, siempre con el objetivo de continuar afianzándose como una plataforma de diálogo, pensamiento e intercambio entre artistas de todo el mundo.

Fiel a ese objetivo, y abriendo la temporada de festejos, el pasado 6 de marzo la Fototeca presentó dos muestras: Vivian Maier: The color work, la primera monografía definitiva de fotografías en color de la enigmática fotógrafa y niñera estadounidense; y Fotografía Estereoscópica Argentina, expo curada por Esteban Pastorino, con la colaboración de Abel Alexander, que propone un recorrido, nunca antes presentado, por el desarrollo de la fotografía estereoscópica en nuestro país, a través de los trabajos de profesionales y aficionados, con  material histórico, máquinas de época y proyecciones 3D en sala.

Para conocer algunos detalles más de estas propuestas y de la agenda de FOLA para su 5° aniversario, Palabras dialogó con Gastón Deleau, gestor cultural, experto en arte y fotografía, y alma mater de este espacio.

Luego de la recordada muestra de 2017, que fue para una gran mayoría la oportunidad de conocer a Maier, ¿cómo surge la decisión de abrir este aniversario con la presentación de sus trabajos a color?  

Definitivamente, la exposición de 2017 fue reveladora para muchos, ya que la historia de Vivian Maier recién se estaba conociendo alrededor del mundo, era algo muy reciente, muy nuevo, y en Fola tuvimos la fortuna de tener los derechos para hacerla, y hasta hoy, en estos cinco años, fue la muestra más visitada.

Obviamente, eso generó en mí un gran entusiasmo, ganas de continuar, porque a FOLA le hizo muy bien Vivian Maier, aunque en ese momento, todavía no sabía del proyecto color, que salió unos 6 u 8 meses después de que termináramos aquella primera muestra.

Igualmente, al conocerlo, decidí esperar, y el año pasado tratando de apelar al marketing, la creatividad y todos los recursos que uno puede tener, dije: Bueno, ahora sí. Si en 2017 me ayudó tanto, y nos fue tan bien, vamos a programarla para abrir la programación por el 5 aniversario de la Fototeca.

¿Cómo ha funcionado, aun en este corto lapso, la propuesta?

En estos 4 días definitivamente pude darme cuenta que realmente hacía falta un poco más de Vivian Maier. Desde ya, no podemos comparar esta etapa con el entusiasmo que generó en 2017, cuando teníamos mil personas por día visitando el museo, pero luego de dos años difíciles, donde realmente costó mucho mover a la gente, porque hay menos dinero, muy buenas propuestas gratis, etc. la muestra está funcionando muy bien.

¿Cómo describís la expo?

The Color Work nos acerca a un material nuevo, con la misma óptica y lucidez de la artista, pero donde, a diferencia de aquella robadora serial de imágenes, que pasaba casi inadvertida con su Rolleiflex colgada en el pecho, en esta serie color su presencia es más perceptible. Su espíritu no deja de robar, de hacer tomas sin que la gente se dé cuenta que la está fotografiando, pero también hay retratos, que son mucho más frontales.

Luego, en relación a la búsqueda del color, la expo deja muy claro que Maier estaba todo el tiempo con las antenas alertas en la búsqueda de algo que se relacionara con el color, que  llamase la atención. Tuvo un época de placas, y otra de 35 mm, son aproximadamente 40 mil  los trabajos color de todo su archivo.

De hecho, con una selección de esos materiales se editó un libro en Estados Unidos, Vivian Maier Color work, con prólogo de Joel Meyerowitz, un referente de renombre mundial,  donde la compara con Arbus, con Friedlander, los más grandes fotógrafos de mediados del siglo XX.

¿Y en ese inmenso universo, qué imágenes te impactaron?

Hay 4 o 5 piezas que literalmente me volvieron loco, y lo siguen haciendo: Una foto de un hombre afroamericano con unos globos de colores; la de un hombre metiéndose en una ligustrina,  que es una foto muy loca, muy rara como la vida de Vivian Maier, otra de un auto descapotable, visto desde atrás, con unas margaritas que salen del asiento, con un tapizado rojo de cuerina, y otra tomada en Chicago, de unos hombres cruzando la calle con unos pantalones cortos amarillos fluo,  una foto maravillosa. Para mí esas fotos son como emblemáticas.

Luego, también hay toda una serie donde ella empieza a meterse mucho más adentro de los personajes, a agarrar detalles, elementos más abstractos, pero todas con un color. Son la búsqueda de algo distinto relacionado con el color.

Creo que para quienes ya vieron la primera expo esta es la posibilidad de sorprenderse de nuevo, y para quienes no la han visto, la imperdible oportunidad de conocer a una fotógrafa que se ubica entre las mejores fotógrafas callejeras del siglo XX.

Junto a esa propuesta también han presentado Fotografía Estereoscópica Argentina, como para largar con todo

Lo que viene después también es increíble, la muestra de julio, y la que viene en noviembre, por eso decidí salir con estos dos tanques para iniciar la temporada y festejar los 5 años de FOLA. Obviamente, también, después de 2 años que no fueron fáciles, me quería dar una inyección de ánimo y sabía que Vivian Maier debía estar ahí.

En cuanto a Fotografía Estereoscópica es un proyecto que fue creciendo hasta convertirse en esta mega propuesta, pero surgió casi casualmente, y  debo confesar, hoy por hoy es la que más entusiasmo me genera.

¿Qué es la fotografía estereoscópica?

Es una técnica que se utilizó a inicios de siglo XX, finales de 1800 e inicios del 1900, en general por aficionados de mucha plata, porque era una técnica muy cara, pero que tenían el gusto por la fotografía, donde se creaba una imagen tridimensional.

Los fotógrafos profesionales casi que no hacían estereografía, eran amateurs, con mucho ojo, mucha plata, y muchos viajes, porque hay mucha fotografía estereoscópica de viajes a Europa, por el interior del país, etc.

¿Antes decías que hubo mucho de azar en el surgimiento del proyecto por qué?

En 2017, cuando hicimos la muestra de Maier, apareció una señora en el Museo que me había visto en la televisión hablando de los archivos. Ella no tenía descendientes, y después de verme me trajo de regalo, como donación, unas mil placas de vidrio de principio de siglo que eran de su abuelo.

Realmente sentí mucha responsabilidad, le conté a Esteban Pastorino, el curador de esta muestra, me pidió verlas, y le pareció increíble el material.  Así que quedó la idea de hacer algo con eso en algún momento.

Un tiempo después,  mi mejor amigo, mi hermano de la vida, la persona en que confío todo, que también es tesorero de FOLA, y amigo de más de 40 años, me pidió ayuda para escanear una serie de materiales de su bisabuelo. Él era un gran fotógrafo estereoscópico, y cuando éramos chicos mirábamos los vidrios en un aparato en el living de su casa, y  ahora, a título muy personal, me pedía que lo ayude a escanearlas.

Allí también le mostré los materiales a Pastorino, y cuando comenzó a verlos no lo podía creer, comenzó a volverse loco, y a insistir con hacer algo. Consulté, mi amigo aceptó. Convocamos a Abel Alexander, que nos dio un poco clases de historia de la estereografía, y lo que comenzó como un proyecto pequeño terminó siendo una mega producción con visores estereoscópicos, lupas que trajimos de China, anteojos. Todo un proyecto de fotografía estereoscópica que está ocupando dos salas importantes de FOLA, y propone 4 experiencias distintas, 4 abordajes, para acercarse al concepto de fotografía estéreo, que es fotografía tridimensional.

¿Cuál es la reacción del público frente a esta propuesta?

Yo sabía que la muestra era excelente, que tenía a 2 genios como Esteban Pastorino y Abel Alexander, y que iba a salir bien, pero realmente está funcionando maravillosamente, la gente está muy entusiasmada, se queda impactada con las proyecciones gigantes en 3D, no pueden creer la calidad fotográfica, los paisajes, los temas, los abordajes. Definitivamente estoy muy feliz con la muestra, es una experiencia única.

Vivian Maier: The color work : 6 de marzo al 28 de junio. Fotografía Estereoscópica Argentina: Curador: Esteban Pastorino / colaboración Abel Alexander. 6 de marzo al 10 de mayo. FOLA: Godoy Cruz 2626 1 Piso. Distrito Arcos, Palermo Buenos Aires.