Hasta el 30 de enero en Espacio INCAA Sala Gaumont se presenta La Jerusalem argentina, un documental sobre la historia y el presente de Moisés Ville, el pequeño pueblo rural de la provincia de Santa Fe fundado en 1889, que fue cuna de los míticos gauchos judíos.

Primera colonia judía en Argentina, y segunda de la empresa del Barón Mauricio de Hirsch, Moisés Ville, y su lucha por preservar la memoria, son los protagonistas de este documental realizado por Iván Cherjovsky y Melina Serber, que habla también de la identidad, la transformación, y la diversidad “espiando a través del ojo de la cerradura la vida cotidiana de sus pobladores”.  Para conocer algunos detalles más de esta obra Palabras dialogó con Iván Cherjovsky.

¿Cómo surge este proyecto?

Yo soy antropólogo y me dedico a estudiar la historia de los judíos en Argentina, mi tesis de doctorado fue sobre la memoria de la colonización, y uno de los capítulos habla sobre Moisés Ville. Para hacer ese trabajo durante más de 4 años fui y vine del pueblo incontables veces, conocí a la gente, y vi cosas que siempre pensé daban para registrarlas en un formato más cinematográfico, entonces, cuando terminé la tesis y la publiqué, sentí que el próximo paso era hacer finalmente el documental.

A partir de ahí contacté a Melina Server, a quien no conocía personalmente, pero de quien me había gustado mucho “Corea” -su corto documental sobre la comunidad coreana en Buenos Aires- nos juntamos, charlamos, y allí se armó esta sociedad.

¿Y entre aquel trabajo académico y esta propuesta qué cambió en la historia de Moisés Ville?
La tesis tiene un análisis muy profundo, son 400 páginas e incontables datos, y la película tiene mucha emotividad, cada vez que la proyectamos la gente se emociona muchísimo, les resuena una fibra que tiene que ver con su pasado judío en algunos casos, pero también con cuestiones como la pérdida de la comunidad, una cosa nostálgica que entiendo complementa el trabajo académico.

¿Cómo estructuraron el film?
Cuando comenzamos a trabajar nos propusimos armar una estructura narrativa con eje en la fiesta por el 125 aniversario del pueblo, que nos daba un arco cronológico hacia el pasado, con los preparativos; el presente con la fiesta, y el futuro con la etapa post festival, y sobre ese eje contar la historia de la comunidad judía, su pasado y su presente.

Así, en el documental uno ve un pueblo medio descascarado, con una comunidad casi arqueológica, pero también puede ver que no está sola ahí, que sus miembros viven con otras personas que no son judías, con las que están bastante integrados, mantienen charlas divertidas, interesantes, lo que abre toda una línea para pensar en la diversidad cultural.

Como todos saben Moisés Ville ocupa un sitio importante en la historia de la comunidad judía argentina porque fue el lugar elegido a fines del siglo XIX por un grupo de familias llegadas de la Rusia zarista,  que luego trascendieron como los gaucho judíos, y que fueron fundamentales para la integración, pero lo que yo quería mostrar en la película no era esa historia, sino los esfuerzos de un puñado de descendientes de aquéllos pioneros por mantener viva la memoria judía del pueblo en la actualidad, porque ellos hoy son los últimos mohicanos, los que van a cerrar la puerta y apagar la luz.

¿Y cómo mantienen viva esa historia?

Recurriendo a la memoria, una palabra que tal vez hoy está muy de moda, pero que, como puede verse en el documental, se encarna en cosas muy concretas: construir un museo, construir un archivo, lograr que el pueblo sea declarado patrimonio, hacer visitas turísticas, hacer una fiesta de integración cultural, esos trabajos de la memoria son los que cuenta la película.

¿En línea con lo que antes planteabas de los “últimos mohicanos” podemos decir que La Jerusalem argentina es un film nostálgico?
Es triste pero no dramático, el pasado judío es muy traumático, pero acá lo que podemos ver no es una comunidad que murió porque los Nazis la masacraron, sino porque a la gente le fue bien, y las personas se fueron a ser médicos, artistas, periodistas, y todo lo que se te ocurra, a otros lugares, porque finalmente, estamos en la época más fluida de la historia para moverse, y Moisés Ville, con todo su valor histórico, también es un pequeño pueblo rural de la provincia de Santa Fe de no más de 2000 habitantes.

¿Cómo seleccionaron las entrevistas y testimonios para armar el film?

En relación a otro tipo de documentales en este hay pocas entrevistas, porque desde el inicio nos propusimos evitarlas para generar un registro objetivista, e invitando al espectador a mirar como poniendo un ojo en la cerradura, ver lo que pasa en el pueblo, y hacer su propia lectura. Por eso tampoco hay recreaciones.

Igualmente, entre las entrevistas que hicimos se puede ver a la directora del Museo, la gran emprendedora de la memoria de Moisés Ville, a un matrimonio muy pintoresco que cuenta qué es ser un matrimonio viejo allí, y vivir con sus hijos en Estados Unidos y Europa, al rabino del pueblo con su ayudante, dos personajes muy graciosos, que hablan casi a dúo, al estilo de los clásicos viejitos de los Muppets, entre otros pobladores convertidos en personajes, pero siempre con el foco puesto en retratar su cotidianeidad.

La Jerusalem argentina se presentará desde el 24 y hasta el 30 de enero en Espacio INCAA Sala Gaumont, Av. Rivadavia 1635

 Trailer:

https://vimeo.com/219037828

https://www.youtube.com/watch?v=liUMWgvotAU