Matías Pierrad, Juan Pablo García Pratto, Facundo Vozzi, Román Vattiato y Martín Pait son los nombres detrás de Antigourmet, un fenómeno que empezó hace cuatro años, casi por casualidad, y no paró de crecer en base a reseñas honestas sobre los mejores bodegones, parrillas, cantinas, clubes, pizzerías y carritos, para comer y disfrutar con amigos.

Primero fue la web, luego una app con una completa guía de lugares, que explotó en las redes sociales, más tarde las juntadas antigourmeteras, hasta los hitos más reciente: una banda de música, La Antibanda, que recrea éxitos al mejor estilo cumple de 15, y su propia esquina en el barrio de Palermo, una parada para quienes quieran probar un sandwich de milanesa gigante al paso, o disfrutar con amigos de una abundante picada regada con la mejor cerveza artesanal.

Para repasar la historia de este grupo de amigos oriundos de Junín, responsables de “La mejor guía pa’morfar de la Interné!”, y conocer más detalles del nuevo emprendimiento Palabras dialogó con Matías Pierrad, antigourmetero desde la cuna.

¿Cómo surgió el fenómeno antigourmet

Toda la movida surgió de manera natural, ya que en definitiva somos como miles de amigos argentinos, simplemente un grupo que se junta una vez por semana a comer, y a reírse un rato. Tal vez la diferencia es que dejamos memoria de nuestras experiencias en reseñas que reflejan esas salidas, por eso todo este fenómeno nos sorprendió y nos sigue sorprendiendo, y lo vamos haciendo crecer con garra, empuje y poca planificación.

De hecho, por ejemplo, con las juntadas, que fueron 26 encuentros en 26 bodegones distintos, donde conocimos a los dueños, les pedimos que cierren para nosotros etc. nos pasaron cosas como que una noche, a la hora de hacer las cuentas, estábamos 4 mil pesos abajo, que obviamente tuvimos que poner de nuestros bolsillos; o ahora, con La Antibanda, un grupo de amigos músicos que sumamos para ofrecer además de comida y bebida, buena música, tipo cumpleaños de 15, armamos un evento y nos fue genial, casi que nos sentíamos los Stones, pero nuevamente, a la hora de los números, habíamos recaudado 900 pesos. Igualmente, todo esto es parte de nuestro espíritu, y somos felices así.Y cómo surge la posibilidad de la casa propia, con la esquina antigourmet?

La esquina surge porque Facu, que hace tiempo viene haciendo cerveza artesanal empezó a traer desde Junín algunos barriles para vender en los bares, y como es un fanático un día después ya estaba diciendo: la sirven mal, el frío no es el adecuado, las canillas están sucias, etc. etc, y decidió poner un bar para vender la birra el mismo, cuando nos contó le preguntamos ¿un bar, o el bar del anti? Ahí, inmediatamente nos pusimos a pensar en esa posibilidad, logramos llegar a un acuerdo, surgió esta esquina, la alquilamos, y después de ocho meses en obra, donde hicimos todo nosotros, finalmente hace cuatro pudimos abrir.

En un barrio muy especial para ustedes, además…

La ubicación fue todo un tema, porque no sabíamos cómo lo iban a tomar los vecinos, era todo un lío, y era meternos en el medio de lo que siempre odiamos, pero la verdad la cosa salió muy bien, y hoy un montón de gente del barrio, de cuando “Palermo era Palermo”, viene todos los días a comprarnos y a contarnos historias de esas épocas, así que con la esquina estamos recuperando un poco a Palermo también, ofreciendo un lugar familiar, donde viene gente que nos conoce de la web, gente que pasa caminando, gente a la que le contaron, y mucha gente de Junín, obviamente. Igualmente van 4 meses recién, y los lugares que nos gustan a nosotros tienen 50 años, así que nos falta caminar mucho todavía.

¿Y qué se puede comer en la esquina?

La carta fue uno de los primeros temas que trabajamos porque nosotros no queremos competir con los bodegones, pero estamos asociados directamente a ese tipo de comida. Finalmente optamos por hacer una carta corta, con platos que no necesitan cuchillo y tenedor. Hoy quienes se acerquen pueden probar nuestra especialidad, el “sanguche de milanesa”, que hicimos un viajecito a Tucumán para aprender a hacerlo, y es gigante, también como nos gusta mucho la picada, porque en nuestra zona todo lo que es fiambre es buenísimo, tenemos una picada para 4 que pesa un kilo, así que comen 6 tranquilos, con 7 fiambres y 5 quesos que vamos trayendo de todos los lugares que conocemos en estos 30 años de hacer esa ruta siempre. Luego tenés buñuelos de acelga, que es genial porque todo el mundo dice: “hace mil años que no como buñuelos de acelga”, y es la cosa más básica del universo; tortilla de papa, papas fritas, sanguche de bondiola y guiso de lentejas.

Ese es nuestro menú fijo de todos los días, después lo que hacemos, que ya hicimos cuatro encuentros, es invitar a los bodegones que recorrimos y nos encantan para que vengan a la esquina y cocinen aquí su especialidad.

¿Cuál crees que es la clave del éxito de esta movida?

Yo creo que las cosas que posibilitan que a la gente le guste lo que hacemos son, por un lado, que no nos creemos nada, somos comensales y recomendamos lugares, no consideramos que tenemos la verdad de la milanesa. Por otro lado, el humor es siempre nuestra bandera, no hacemos críticas de lugares, si algo no nos gusta, directamente no lo subimos, buscamos la honestidad en la gastronomía siendo honestos también nosotros, pagando cada vez que vamos a comer, y siendo conscientes de que no venimos del palo gastronómico, que entramos por una diagonal, y no tenemos nada que perder ni nada que ganar, simplemente hacemos escuchar nuestra voz y nuestra opinión, para compartirla.

Finalmente, también es cierto que nosotros no hablamos tanto de la comida, en las reseñas del sitio y del facebook pueden ver que no le damos tanta importancia al plato, a tratar de vender una milanesa, porque en definitiva es una milanesa, no nos gastamos en describir con 17 adjetivos un pastel de papas porque lo que nos apasiona es conocer gente, saber cómo laburan, sus historias, anécdotas, etc. Para nosotros el entorno de la comida es lo central, porque en definitiva la comida es una excusa para juntarse, una excusa nuestra y de todos los argentinos en general.