Finalmente, la Cámara de Diputados de Jujuy sancionó la ley para la creación de Cannabis Avatara Sociedad del Estado (Cannava S.E.), entidad estatal que será responsable del cultivo, producción, industrialización y comercialización de cannabis con fines científicos, medicinales y/o terapéuticos.

Para conocer algunos detalles de esta medida, que se inscribe en una revolucionaria política de salud pública, que posiciona a Jujuy como pionera a nivel nacional Palabras dialogó con Gastón Morales, secretario de Asuntos Legales e Institucionales de Jujuy, y coordinador del proyecto.

¿Cuál es la importancia institucional de la sanción de la ley para la creación de Cannava SE?

La sanción de la ley para la creación de la sociedad estatal Cannavis Avatara en la provincia de Jujuy corona la primera etapa de un proceso que se inició el año pasado con la adhesión provincial a la Ley nacional 27350, que regula el uso científico y medicinal del cannabis.

Un camino que continuó con el desarrollo de un análisis comparado en términos jurídicos y legislativos, pero también científicos y políticos de diversas experiencias de otros lugares del mundo, principalmente Canadá, California y otros estados de Estado Unidos, de Colombia, de Uruguay y de Costa Rica, que nos llevó aproximadamente 6 meses, y nos sirvió de base para diagramar el programa provincial de promoción del cultivo y producción de cannabis con fines medicinales, que se creó en mayo de 2018 a través del decreto 2266, que contempla todos los lineamientos y estrategias de abordaje de la temática por parte de la Provincia en línea con los estándares jurídicos a nivel nacional, pero dando un paso más.

¿Cómo es eso, en qué consiste ese paso?

Es que el programa en primer lugar declara de interés sanitario de todas las acciones de gobierno tendientes a la mejora de la calidad de vida a partir de la investigación del uso medicinal del cannabis, contempla también un abordaje tendiente a realizar investigaciones que aborden la temática de adicciones y consumos problemáticos, y abre un nuevo panorama, que tiene que ver con la decisión política de tomar este tema como prioritario, y de posicionar a la provincia de Jujuy como pionera en lo que es la producción, el cultivo, la industrialización y la comercialización del cannabis con fines medicinales, en el marco de un proyecto 100 % estatal, que se va a llevar adelante en predios propiedad de la provincia, atendiendo los estándares jurídicos a nivel nacional, y generando el esquema dinámico de relación provincia nación necesario para su implementación.

En esa línea, de hecho, ya estamos trabajando con la Secretaría de Salud de la Nación que es la autoridad de aplicación de la ley nacional, también firmamos un convenio de colaboración entre la provincia y el INTA, que es un actor central en el desarrollo de esta actividad, y también estamos contando con una participación muy importante del Ministerio de Seguridad de la Nación, a través de gendarmería, en todo lo que es el proceso de inspección de los predios, porque estamos planteando un proyecto de cultivo estrictamente controlado, con altos estándares de seguridad que, como ha planteado el Gobernador Morales no solo busca la excelencia, sino también ser emblemático a nivel nacional.

¿Cuáles fueron los factores de mayor peso a la hora de tomar la decisión política de avanzar en este tema?

La decisión política partió de la certidumbre que ofrecen las experiencias de legalidad locales argentinas, y  del nuevo modelo de abordaje jurídico, institucional y político, que existe a nivel mundial, pero también de la certeza de que en toda la argentina, no hay familia que no tenga un familiar o un amigo que hoy esté accediendo al aceite de cannabis a través del mercado negro, y que es prioritario que el Estado se haga cargo de esa situación y no deje invisibilizadas a esas familias y a esas personas, porque recurrir al mercado negro implica no tener certezas sobre el producto, sobre su calidad, sus características, su origen, etc. Entonces esto debe ser una política de salud pública.

¿Junto a lo anterior la posibilidad de desarrollo económico que implica para la provincia es un factor gravitante?     

Sabemos que este proyecto abre las puertas a un desarrollo económico sin parangón, y como asumimos el desafío con la creencia y la convicción de llevarlo adelante con excelencia, además de la constitución de la sociedad estatal, a través de la que vamos a llevar adelante el proceso, estamos evaluando diferentes esquemas asociativos para producir el mejor producto a escala nacional. En esa línea ya nos han manifestado su interés un laboratorio canadiense, una empresa radicada en California, y un laboratorio radicado en Chile con más de 80 años experiencia en fito fármacos, así que estamos en una etapa de definición.

¿A partir de aquí, cómo sigue el proceso?

Nosotros estamos comprometidos a mantener el ritmo que venimos desarrollando, y que de mayo a hoy nos ha permitido avanzar muchísimo. El próximo paso es explorar los permisos para la importación de semillas tanto con el INASE como con aduana, crear las escalas arancelarias, porque la planta no se encuentra incluida en la nomenclatura del Instituto Nacional de Semillas, profundizar el abordaje amplio con Anmat a los efectos de su inclusión en la lista de herbarios. Tenemos una hoja de ruta clara, y en la medida en que se siga dando el feedback actual, estimamos que en los próximos 4 meses entraríamos en la etapa de cultivo.

¿Creen que a partir de aquí otras provincias tomarán decisiones similares?

Estamos convencidos que ese va a ser un proceso que se va a desarrollar naturalmente aquí de la misma manera en que viene pasando en el mundo, porque esto tiene las características de un movimiento, que es imparable, por el impacto  del nuevo abordaje jurídico en los estados locales de Estados Unidos y Canadá, que fue el primer país del G20 que tomó la decisión de hacer un viraje en su estrategia frente a la planta de cannabis y aprovechar su uso medicinal desde 2001; y obviamente el valor de las experiencias locales de países como Colombia, Uruguay o Costa Rica.

En ese sentido, desde Jujuy, estamos tomando todo el proyecto con una responsabilidad proporcional al desafío asumido.