A partir de la conjugación creativa de las nuevas tecnologías y los espacios lúdicos, los últimos años se caracterizan por el surgimiento de interesantes iniciativas llamadas a reformular las concepciones tradicionales de enseñanza y aprendizaje. “Loca Orquesta de Tablets” es una propuesta local que bajo esa impronta invita a repensar, desde la práctica,  los métodos de iniciación en el campo de la educación musical.

Ciro Cavalotti es músico y productor musical, con una extensa carrera en la composición y producción de bandas musicales para publicidad y comunicación política. Fue el productor artístico de las ediciones 1998, 2008 y 2010 de los recordados Conciertos de Campanas de Buenos Aires, y jurado de las últimas tres ediciones del Festival Ciudad Emergente. Intentando en cada uno de sus trabajos ampliar los márgenes  de la apreciación artística y musical, desde hace un año está al frente de “Loca Orquesta de Tablets”, un novedoso taller de producción musical para niños.

“La idea de Loca Orquesta de Tablets, relata Ciro,  fue madurando lentamente a partir de dos experiencias previas: la incorporación de gente sin formación musical a la última edición del Concierto de Campanas, que me sorprendió no sólo por el resultado sino por la dinámica que le imprimió al proceso de preparación; y fundamentalmente, participar de “Biophilia Residency”, el taller educativo para niños que realizó Björk en 2012, durante su última visita a Buenos Aires”.

“El taller de Björk – que actualmente es materia curricular en los países nórdicos y mostró resultados sorprendentes en niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad – es una experiencia increíble que combinando ciencia, música y tecnología ofrece la posibilidad de explorar caminos alternativos de formación musical”, explica Cavalotti.

Con esos antecedentes y la colaboración de la visualista Dolores Lagrange y la actriz Mercedes Torre en 2014 nació “Loca orquesta de Tablets”, un espacio educativo y lúdico que le brinda a los chicos  de 5 a 11 años la posibilidad de crear  jugando, además de proponer opciones de uso para la tecnología más cercana a nuestra vida cotidiana, y multiplicar los recursos y las herramientas para la creación musical y artística.

El taller se compone de cinco estaciones de sonido, con una tablet y un micrófono, conectados a un mixer. A partir de una serie aplicaciones musicales, especialmente diseñadas para hacer música intuitivamente, sin tratar de emular ningún instrumento y    proponiendo combinaciones originales, se va trabajando para que los chicos asignen sonidos a una serie de imágenes en movimiento, que se les van presentando en una pantalla gigante.

“Trabajamos con movimiento progresivo e imágenes abstractas, y yo voy mezclando en vivo cada una de las sesiones. La idea es ver que podemos hacer sonidos usando la tecnología, nuestro cuerpo -la voz, las manos- y sobre todo la imaginación y nuestra capacidad de expresión. Finalmente, después de una serie de ensayos y a medida que los niños van logrando liberarse y animándose a “tocar”, realizamos la musicalización en vivo de una película de cinco minutos. Terminamos generando un producto colectivo y presentamos a la “Loca Orquesta de Tablets” ante público que no asistió al taller”.

Con esa dinámica “Loca Orquesta de Tablets” logra alimentar la experiencia de la expresión artística sin filtros, a partir de la comprensión audiovisual, pero también sugiere la búsqueda del equilibrio entre el proceso creativo individual, con espacios de libertad, y el contexto colectivo que supone  la orquesta.

“Los chicos se divierten, improvisan, usan la tablet para hacer música y conocen otras dimensiones del sonido, además, tal vez el taller sea una puerta que permita que algunos de ellos puedan acercarse desde un lugar diferente a la música y la formación musical”.

Con más de 50 talleres realizados durante este año, la “Loca Orquesta de Tablets” se integrará, desde marzo de 2016, a las propuestas de formación del Centro Cultural Rojas, y ampliará su alcance sumando una propuesta para adultos mayores, que también se desarrollará en ese espacio. El objetivo, según sus promotores, será intentar encontrar nuevas vías para que la falta de formación académica convencional sobre música, sonido o artes visuales, no sea un impedimento para el desarrollo creativo.