Interpretada por Tatiana Emede, Julieta Filipini, y Denise Quetglas, bajo la dirección de Martín Pons, Furufuhué, la leyenda del viento cuenta la historia de Antonia, Cloe y Morena, tres amigas que luego de escuchar hablar de un pájaro cuyo cuerpo está cubierto de escamas de pez en vez de plumas, salen a su búsqueda, y en el camino descubren que cada lugar que visitan tiene su propia leyenda, plagada de seres mágicos y paisajes fantásticos.

Para conocer algunos detalles más de esta obra y de los seres mitológicos que la habitan Palabras dialogó con la actriz Denise Quetglas.

¿Cómo surge el proyecto de realizar esta obra?

Las tres nos conocimos en la Universidad, somos egresadas de UNA, y con Julieta Filipini también somos directoras de la Escuela Balumba, que funciona en Nun; y siempre nos interesó tratar de generar un material para chicos, pero no excluyente, sino esencialmente para todo público, ya que venimos de la escuela de Midón, y nos gusta trabajar materiales ATP, actualizados, interesantes e inteligentes, porque entendemos que de eso se trata hacer teatro infantil.

En esa línea comenzamos a investigar sobre las leyendas de nuestro país, y nos encontramos con un material inmenso, casi inabarcable para lo que son los 50 minutos de función, y específicamente con la leyenda del Furufuhué, que es un pájaro que está en la zona de la cordillera de los Andes, cuyo cuerpo está cubierto por escamas de pez, y que, cuenta la leyenda, es el que genera el silbido característico del viento fuerte que se escucha en esa zona.

A partir de esa historia, a la que le sumamos, entre otras, la del Pombero, típica del litoral, la de la Salamanca, del norte, y la de Irupé imaginamos este espectáculo que las recrea reivindicando aquellos relatos que pasan de generación en generación, y que implican encontrarse, mirar al otro, escucharlo e imaginar juntos.

¿Y cómo trabajaron esa historia y esos propósitos a nivel de la puesta?

Lo hicimos con música, con títeres y con elementos propios del clown. La obra es bastante musical, tiene canciones que van atravesando las leyendas y los cuentos, también hay un fuerte trabajo con títeres, de hecho, el Furufuhué es un pájaro gigante de unos 6 metros, y por supuesto hay mucho humor y elementos de clown, ya que nuestro director Martín Pons es un clown muy reconocido del Cirque du Soleil, que nos ha aportado toda esa impronta y también su capacidad de mirar los espacios teatrales en grande, de manera grandilocuente, porque viene de allí.

¿Cómo ha sido hasta ahora la recepción del público?

Realmente fantástica, porque además de nuestras presentaciones en NUN hemos girado mucho por el interior donde los chicos nos han aportado nuevos relatos, resignificando muchísimo el material.

Esta es una obra que puede ver una persona de 3 años y de 12, y todos se enganchan con cosas diferentes, entonces la recepción es genial, además de muy participativa, porque también proponemos una ruptura de la cuarta pared, y de pronto los chicos nos avisan que viene nuestro pájaro, o le gritan al Pombero para que se vaya. En una época donde la tecnología muchas veces anula la posibilidad de pensar y de compartir, reivindicando elementos tradicionales del teatro creo que hemos generado un material que no solo llega, sino que está llamado a perdurar.

Furufuhué, la leyenda del viento se presentará el martes 24 de julio a las 15 hs en NÜN TEATRO BAR, Juan Ramírez de Velasco 419. Las próximas presentaciones pueden consultarse  aquí