Ideadas inicialmente como un mecanismo para dirimir y fomentar la competencia interna de los partidos políticos, las Primarias Abiertas Obligatorias y Simultáneas (PASO), han devenido en un test electoral generador de lecturas múltiples, en general, solo lateralmente conectadas con su objetivo fundacional.

Y es que en un marco de muy baja competencia interna, los resultados de las PASO del pasado domingo 13 de agosto, se han convertido en un terreno sobre el que analistas, políticos y comunicadores han construido sus pronósticos y reflexiones en torno a los resultados de la generales de octubre, el futuro del PJ y de Cambiemos, las perspectivas electorales hacia 2019, y la suerte de las terceras fuerzas en la Argentina, entre otros temas.

En un recorrido por las principales conclusiones que habilitan los resultados, en su mayoría aún provisorios de esos comicios, la consolidación del oficialismo como fuerza nacional,  la polarización no simétrica del sistema, por la marcada debilidad de las terceras fuerzas, y la falta de solución a la crisis de liderazgo en el PJ a nivel nacional, surgen como puntos con consenso para diversas miradas.

Obviamente, ya a la luz de los porcentajes, y centrándose en el plano institucional, también es relevante el fortalecimiento del oficialismo en el ámbito legislativo a nivel nacional, provincial y local, con números que aunque en la mayoría de los casos no habilitarían el logro de mayorías propias, si dejan a Cambiemos en una posición de mayor fortaleza frente a futuras negociaciones en torno a la concreción de la agenda legislativa del gobierno para el próximo período.

En la búsqueda de profundizar estas lecturas y conocer otras, Palabras dialogó con  Luis Tonelli, Gonzalo Arias y Carlos Fara, tres prestigiosos analistas, que compartieron su mirada sobre el futuro de la Argentina, al calor de los últimos resultados electorales.

Carlos Fara, Consultor político,Presidente de Carlos Fara & Asociados, Ex presidente y actual chairman de la Asociación Latinoamericana de Consultores Políticos (ALACOP), miembro del board de la Asociación Internacional de Consultores Políticos (IAPC).

 ¿Cuáles son, de cara a las generales de octubre, las principales tendencias que marcan los resultados de las PASO? 

 Creo que sobre todo en el caso de la Provincia de Buenos Aires, la polarización tenderá a acentuarse. En un escenario donde probablemente la mayoría no querrá que gane Cristina Fernández,  se dará un transferencia de votos opositores, sobre todo de Massa, a Cambiemos.

En el resto de las provincias tal vez no haya tanta modificación, salvo en casos de cierta paridad como en Santa Fe, donde también creo que se dará un crecimiento de Cambiemos.

Claramente las terceras opciones en las distintas provincias tuvieron serias dificultades y veo muy dificultoso que alguna pueda crecer de acá a octubre.

Ante eso, el gobierno, más allá de los números, que obviamente indican que tendrá que seguir negociando para tener quórum o sacar leyes, tendrá mayor fortaleza, porque el resultado además de modificar la composición de las cámaras, es un mensaje claro para los actores políticos, que considero va a generar una situación de moderación de la oposición no cristinista, y en ese marco se tratarán ciertas cuestiones, como la reforma tributaria, o la laboral, que requieren grandes acuerdos.

Creo que la dinámica será un gobierno que podrá sacar adelante agenda, en negociación, como hasta ahora, pero más fortalecido frente a aquellos con los que le toque negociar.

 ¿Y en vistas al escenario electoral 2019?

En principio si no sucede nada raro, y el resultado de octubre sale en línea con el de agosto, estaríamos ante un escenario en que el gobierno estaría bien predispuesto hacia 2019, pensando en una eventual reelección del Presidente, teniendo en cuenta además que vamos a tener dos años de crecimiento moderado pero persistente.

El peronismo, en tanto, viene con una Cristina afianzada en la provincia de Buenos Aires, y con serias dificultades de articulación nacional: Urtubey es de los pocos que queda bien parado, falta ver que va a hacer Massa, pero claramente las posibilidades para el gobierno son buenas.

Gonzalo Arias, Licenciado en Sociología por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Ha realizado estudios de posgrado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y en la Universidad Complutense de Madrid, Consultor en comunicación política y gestión de medios de comunicación.

¿Cuáles son, de cara a las generales de octubre, las principales tendencias que marcan los resultados de las PASO? 

 La polarización seguirá sin dudas profundizándose de cara a las elecciones generales de octubre. Ni en la agenda de los medios, ni en la de la opinión pública, parece haber posibilidades para un crecimiento electoral de las ya actualmente dispersas terceras fuerzas, sino más bien todo lo contrario.

En este marco, tanto desde el oficialismo como desde la campaña de Unidad Ciudadana se profundizará la apuesta estratégica a la polarización electoral, materializada ya sea en la apelación al “voto útil”, o bien al “voto anti”.

Desde el oficialismo seguramente se intentará también hacer crecer la candidatura de Randazzo, con el pretendido objetivo de lograr que migren al ex Ministro del Interior algunos votos de los que consiguió CFK en las PASO, aunque no creo que el resultado de esta estrategia sea significativo.

¿De sostenerse el resultado cuáles serían las principales notas del nuevo escenario legislativo?

En primer lugar, la consolidación definitiva del espacio liderado por Mauricio Macri como una fuerza política de alcance nacional, superado ampliamente su carácter de fenómeno metropolitano, algo que Néstor Kirchner siempre quiso impedir (y evitó mientras vivió).

En el plano estrictamente legislativo, Cambiemos fue la fuerza que más legisladores incorporó (y que menos perdió). Si bien el resultado no le permite contar con mayorías propias en ambas Cámaras, la elección de Unidad Ciudadana en la provincia de Buenos Aires, y el casi seguro ingreso de CFK al Senado de la Nación determinará la imposibilidad de articularse como una fuerza parlamentaria única. Se vislumbra así un escenario de tensión (incluso de potencial ruptura) en los bloques parlamentarios del justicialismo, que podría ser funcional al oficialismo.

¿Cómo crees que se ordenarán los liderazgos en vistas al 2019?

Como decía, Cambiemos está consolidando su condición de fuerza nacional. No es un dato que haya ganado en más de 10 provincias y en los principales centros urbanos del país.

Sin dudas, éste éxito electoral viene de la mano también de la consolidación de liderazgos reconocibles.

En primer lugar, el de Mauricio Macri, cuya gestión salió fortalecida por los resultados, que le dan aire para encarar durante el segundo tramo de su mandato algunas de las reformas estructurales que tiene en agenda, y transitar con mayor tranquilidad hacia una posible reelección.

Horacio Rodríguez Larreta revalidó no sólo su imagen asociada a una gestión muy activa sino también un liderazgo propio, en el territorio más importante para el Pro.

María Eugenia Vidal ratificó su fuerza en el principal distrito electoral del país, cargándose al hombro la campaña electoral, y posicionándose como una potencial aspirante para la presidencia.

Por último,  se consolidó el liderazgo de Marcos Peña, el responsable de articular muchas cuestiones no tan visibles pero muy importantes en el armado político de Cambiemos.

Del lado del peronismo, la imagen de un gigante que hoy pisa con pies de barro. Cristina apostó a ganar la elección con su nueva etiqueta (Unidad Ciudadana). Para muchos siguió siendo, a pesar del esfuerzo por mostrarse distinta, la Cristina del período 2011-2015: una imagen negativa superior a la positiva, un piso electoral alto pero un techo bajo, el impulso constante al enfoque endogámico y la construcción de una figura más parecida a una “jefa” que una líder.

El magro resultado del domingo 13 dejó una certeza: el reagrupamiento del peronismo en torno a un nuevo liderazgo nacional es aún un horizonte lejano. En este contexto, el peronismo se manifestará en liderazgos locales como el de Juan Manuel Urtubey en Salta (y en el norte), o el de Gustavo Bordet en Entre Ríos (y en el litoral) o el de Juan Schiaretti en Córdoba (y en el centro).

Luis Tonelli Profesor Titular de Política Comparada, Carrera de Ciencia Política UBA / analista político.

¿Cómo ves el futuro de las PASO como mecanismo electoral?

Las PASO, así como están, presentan serias deficiencias. Reducen la oferta partidaria, pero en realidad solo adelantan los problemas, ya que igual deben ser sometidos a votación. Hay que terminar con colectoras, minipymes partidarias y financiamiento a etiquetas políticas espurias.

Por otra parte, en votaciones relevantes, como las bonaerenses a senador, con figuras  presidenciables, fragmenta a la oposición, ya que ninguno va a preferir perder en las PASO con un oponente cercano y quedar fuera de carrera prematuramente. Hay que limitar en la reglamentación la posibilidad de que autoridades partidarias se presente en otras listas en competencia con su partidos.

¿Y en torno a los resultados crees que se mantendrán en octubre?

La polarización se mantendrá especialmente en las elecciones bonaerenses. En las elecciones presidenciales del 2015, pese a ser un sistema a tres vueltas, igual se mantuvo un centro, pero ahora ha quedado debilitado, porque a la ancha avenida del centro, Macri le enchufo un Metrobús, especialmente en su polarizacion con Cristina Fernández, y también gracias a la candidatura de Randazzo que le restó votos a Massa..

Finalmente, lo que decide las elecciones bonaerenses es el nivel de participación. Vidal sumó en 2015 un millón de votos más gracias al aumento a la participación de casi 8 puntos, pese a que Aníbal Fernández retuvo casi todo el voto que juntó el peronismo en la PASO contra Julián Domínguez.

El peronismo tiene un piso de votos muy grande (más de 2.300.000) pero un techo muy pegado al piso, últimamente. Si la participación se acerca al 80 por ciento, gana Cambiemos.