Entrevista: Florencia Borrilli

Conversamos con el artista argentino Martín Ron sobre Urban Beauty, un proyecto de murales que transforma los espacios de la ciudad proponiendo nuevos mundos. Su firma hoy también se inscribe en el contexto internacional, en países como España, Inglaterra, EE.UU y Malasia.

 Martín es oriundo de Caseros, barrio ubicado en la localidad de Tres de Febrero, y es desde el seno de este lugar que lo vio nacer desde donde comienza su trabajo artístico.

 ¿A qué le llamás surrealismo urbano?

Es la serie de murales que pinté entre 2012 y 2014 en Argentina y el exterior, con el interés de que mis obras no se vieran simplemente como murales o paredes pintadas, sino con la intención de que esos universos generaran otra sensación: la de convivir e interactuar con el entorno a partir de técnicas 3D y otros recursos. Estas obras aportan situaciones fantásticas a la ciudad y es muy interesante observar cómo van ganando su lugar dentro del caos cotidiano de la urbanización.

 ¿Desde cuándo pintás murales?

Pinto murales desde los 17 años.  Al comienzo, hacerlo respondía más a una búsqueda de adrenalina, de diversión, de provocar o romper ciertos esquemas. Con el paso del tiempo fue virando la motivación y aparecieron otros intereses asociados a una etapa de maduración como persona o artista que ya tenía más que ver con encarar propuestas de compromiso social, de ser consciente de la transformación de los espacios y de cómo una simple imagen repercute en quien la contempla. Ni hablar de la satisfacción que causa saber que nuevas generaciones de artistas urbanos se inician inspiradas en el camino que realicé durante todos estos años.

En el video que se puede ver cuando uno ingresa en tu sitio decís: “Si uno conecta con el presente y se olvida de los objetivos a futuro, lo que hace es genuino y auténtico”. ¿Siempre pensaste y viviste acorde a esta manera de ver la vida?

Claro, sería lo ideal, aunque a veces hay que batallar internamente para que las metas a futuro y todo lo que va apareciendo en el camino no nos saquen del verdadero propósito.

En este tiempo que llevas pintando murales, ¿Qué enseñanzas se quedaron con vos?

Muchísimas. Siempre se aprende algo nuevo y lo más interesante es que aparecen nuevas experiencias. La calle es una gran aula. Siempre se aprende algo nuevo al estar en contacto con tantas realidades en tantas partes del mundo. Creo que lo más importante que aprendí es que dependemos solo de nosotros mismos y que la energía que mueve la maquinaria emana de las relaciones que vamos construyendo con quienes compartimos el camino.
¿Alguna vez imaginaste que llegarías tan lejos?

La pregunta relacionada al “tan lejos” está muy asociada al éxito o a “la pegaste”.  La escucho una y otra vez y la verdad que no me identifica. Cuando empecé a pintar lo hice para mí, pero sin poner metas a futuro ni proyectar demasiado. Solo hice lo que me pareció correcto y no considero estar en un lugar de esos que suenan a lejos. De hecho, siento que todavía hay mucho camino por recorrer.

¿Cuál sentís que es tu mayor aporte a la sociedad?

Haber empezado a pintar. Todo lo que existía en ese momento estaba fuertemente asociado a lo Ilegal, a lo vandálico de ver el aerosol como un arma.  En ese contexto, yo pintaba grandes murales con pincel y los firmaba con nombre y apellido.  Siempre di notas, aunque el establishment de esta movida era no darlas, firmar con seudónimo y ocultar la identidad. Creo que mi mayor aporte fue dar luz sobre esta hermosa actividad, que se conozca el trasfondo de todo esto y que la movida gane otros espacios fuera del under.

¿Cuál es tu opinión sobre el arte ligado a lo social?

 Que es una poderosa herramienta de transformación y de inclusión, tanto desde el hacer como desde el contemplar. El verdadero fin por lo que se hace arte público es para llegar a las personas y para tocar sus corazones.
¿Cuál fue tu último trabajo?

La última gira en Australia, donde pinté mi mural más grande de 40×70 metros en unos silos gigantes de la localidad rural de Tumby Bay, en el sur. Además, terminé hace muy poco en Moscú un mural relacionado con el mundial.
¿Quiénes son tus referentes?

Eric Grohe y John Pugh, dos americanos ya veteranos que me inspiraron mucho en mis comienzos. Ellos no vienen del Street Art, son muralistas contemporáneos.

¿Cuál es tu próximo proyecto?

Ahora estoy enfocado en una nueva edición de Trama, un festival internacional de arte de la Municipalidad de Tres de Febrero que vengo dirigiendo desde hace un tiempo.
¿Qué significa para vos la libertad?

La libertas es tomar decisiones para vivir la vida que merecemos.

Podés conocer más sobre la obra de Martín Ron en: http://ronmuralist.com.ar/