Hasta el 14 de diciembre Maman Fine Art Gallery presenta Mi tercer ojo, una muestra de Aldo Sessa, donde el maestro de la fotografía contemporánea exhibe por primera vez un importante conjunto de obras realizadas íntegramente con el celular.

Seleccionadas de un archivo compuesto por más de diez mil imágenes, elegidas por el autor junto a Patricia Pacino, curadora de la exposición, Mi Tercer ojo presenta setenta fotografías de alta resolución y gran tamaño tomadas por Sessa durante los últimos 5 años en diferentes ciudades del mundo, que nos enfrentan a las infinitas posibilidades que brinda la tecnología en la mano de un gran artista.

Los paisajes, el humor de lo cotidiano, la abstracción, y las tomas realizadas sobre superficies reflectantes que distorsionan los objetos y alteran el punto de vista, y caracterizan el trabajo de Sessa, aparecen aquí bajo un nuevo matiz que lleva al extremo su capacidad de juego y libertad creativa.

Para conocer algunos detalles más de la muestra, Palabras dialogó con Patricia Pacino, su curadora, y directora de MAMAN Fine Art – Buenos Aires. 

¿Cómo surge el proyecto y la posibilidad de realizar Mi tercer Ojo?

Desde Maman venimos trabajando con Aldo Sessa hace algunos años, y concretamente luego desde la edición 2018 de BAphoto comenzamos a pensar juntos en realizar una muestra a futuro. El año pasado estuvo la gran retrospectiva del Moderno, así que finalmente este año pudimos concretar este proyecto, que se apoya en una idea que él ya venía explorando, que era poner el foco en un conjunto de obras tomadas con la cámara del celular. 

Aldo viene sacando fotos con celulares hace bastante tiempo, pero hace unos cinco años comenzó a explorar sistemáticamente hasta dónde podía llegar, y realmente además de tomas increíbles, y de muy alta resolución, como se puede ver en la muestra, ha llegado hasta el gran formato, algo que parece casi imposible.

¿Cómo fue tu primer encuentro con este cuerpo de obra?

Luego de charlar con Aldo fui al taller a ver su archivo, él ya había realizado una preselección, así que allí vi unas 3000 imágenes. Realmente sentí una fascinación inmediata, porque en cada una de esas obras no solo estaba presente el inconfundible sello Sessa, sino que además hablaban de una libertad, de una capacidad de experimentación y de juego inconmensurable, que maravilla. Fue verlas y enamorarme.

¿Y cómo fue el proceso de selección?

Arduo y de mucho aprendizaje. Finalmente seleccionamos 70 obras que abarcan los géneros y temas que lo caracterizan hace muchos años: los paisajes, los retratos, las plazas, los árboles, las flores, y también las composiciones más abstractas que son una maravilla.

Obviamente hay obras donde utiliza un recurso estilístico muy característico de su trabajo que es la toma indirecta, donde produce imágenes mágicas, irreales a partir de capturar el reflejo de los objetos en superficies reflectantes como un charco de agua, un espejo, o un vidrio.  Y también podremos ver aquellas obras más humorísticas, donde Aldo siempre logra sacarnos una sonrisa a partir de captar diferentes escenas de la vida cotidiana.

¿Cómo está reaccionando el público frente a la propuesta?

La muestra ha causado mucha repercusión y está recibiendo muchísimas visitas, pero más allá de lo cuantitativo es fantástico ver como el público se sorprende frente a cada obra, porque en cada una se puede ver definitivamente la creatividad y la formación artística de Aldo, que compone cada imagen con el ojo de un pintor, algo que se ve en todo el trabajo que hay en cada foto con los colores, las formas, los contrastes, las texturas.

Sessa plantea que el arte de la fotografía es captar lo invisible de lo visible, y él realmente lo logra, lo tiene muy naturalizado.  Entonces, para nosotros, simples mortales, es maravilloso encontrarnos con circunstancias, con trazos de lo real que de otra manera no vemos. De hecho creo que ese es su sello distintivo: captar lo invisible, lo extraño de la realidad, lo que puede estar allí pero nosotros no vemos, sino es a través de su mirada.

¿Crees que la muestra es también un guiño de Sessa hacia los jóvenes artistas?

Definitivamente, ya que Aldo explícitamente ha planteado que quiere estimular con esta muestra a los futuros fotógrafos, y dice que aquí hay una revolución de la mirada.

Ahora bien, entiendo que es una revolución basada en un compromiso profundo, que implica mucha formación, mucha técnica, y sobre todo tener algo para decir. El artista tiene que tener necesariamente algo para decir, porque la tecnología sin experiencia, sin técnica, sin compromiso es nada.

Por eso, frente a usos sin sentido, que no transmiten nada, entiendo que en Mi tercer Ojo podemos ver como Aldo, con sus casi 80 jóvenes años, utiliza la tecnología maravillosamente para continuar hablando de sus temas, de sus constantes, pero de una manera distinta, y hasta más osada.

Finalmente, en un recorrido por la muestra, ¿qué obra es tu parada imperdible?

Creo que la captura de la Estatua de la Libertad es una de las fotos más impactantes, porque se trata de una imagen sobre la que en principio uno puede pensar no se puede hacer nada nuevo, pero allí está Aldo que la toma en contrapicado, como si uno fuese un niño que se enfrenta por primera vez con la monumentalidad de la estatua, y además, no nos ofrece una toma total, sino un fragmento, donde ves el manto, todo el movimiento, un poco la antorcha, que permite identificarla; y la corona que apenas si se atisba, en un verde increíble.

Realmente es una fotografía que te queda en la retina porque tiene esa dualidad de lo monumental y lo abstracto, y a partir de un objeto que uno ha visto fotografiado por tanta gente, que frente a la foto de Aldo es difícil no expresar: esto es el arte.

Mi Tercer ojo de Aldo Sessa puede visitarse de lunes a viernes de 11 a 20 hs y los sábados de 11 a 15 hs. En Maman Fine Art Gallery, Av. Del Libertador 2475.