Este lunes 26 de noviembre a los 77 años falleció el gran cineasta italiano Bernardo Bertolucci, director de films inolvidables como El último tango en París, Novecento o El último emperador.

The Dreamers, de 2003, y la minimalista Tú y yo, de 2012, basada en la novela homónima de Niccolò Ammaniti, fueron los últimos dos trabajos de este maestro del cine italiano y mundial, que hace décadas venía atravesando graves problemas de salud.

Nacido en Parma en 1940, era hijo del poeta Attilio Bertolucci y la profesora Ninetta Giovanardi. Íntimo amigo de Pier Paolo Pasolini, a quien conoció a través de su padre, su primera incursión en el mundo del cine fue, justamente, como asistente de producción de Accattone (1961), la primera película del director de Teorema.

“Un día, cuando tenía 21 años me lo encontré delante de la puerta y me dijo: ‘Eh, te gustan las películas, ¿verdad? Porque voy a rodar una y quiero que me hagas de asistente en la dirección. Se llamará Accattone’. Le dije que nunca había hecho de asistente, y él me respondió que tampoco había dirigido ninguna película”, recordaba Bertolucci en una entrevista con James Franco en Il Corriere della Sera.

Solo un año después de ese encuentro llegará La commare seca, su primera incursión como director, a partir de un guion de Passolini, y casi una década después El conformista (1970), considerada su primer gran obra maestra, a la que seguiría en 1972 su consagración definitiva con Last tango in Paris, la recordada película protagonizada por Marlon Brando y María Schneider, con la que logró dos candidaturas al Óscar como Mejor Director y Mejor Actor.

Novecento (1976), su monumental crónica sobre las cinco primeras décadas del siglo XX en Italia interpretada por  Robert de Niro, Gérard Depardieu y Stefania Sandrelli en los papeles principales, y El último Emperador, película que ganó nueve premios Óscar, entre ellos los de película y director, y otros 39 galardones internacionales, fueron otros de los hitos de su inabarcable carrera.

“Era el último emperador del cine italiano, el señor de todas las epopeyas y escapadas. Se acabó la fiesta: se necesitan dos para bailar el tango”, declaró el lunes a la Agencia France Press Gilles Jacob, expresidente del Festival de Cannes, que le concedió una Palma de Oro honorífica en 2011 por el conjunto de su carrera.