Philip Roth, uno de los novelistas más prestigiosos de Estados Unidos, y uno de los más críticos con la sociedad norteamericana, murió en la madrugada del martes 22 de agosto, a los 85 años.

Autor de ensayos, novelas y cuentos, con los que se consagró como uno de los autores norteamericanos esenciales de la segunda mitad del siglo XX, Roth se consolidó como figura literaria en 1969, con la novela El lamento de Portnoy’s, que en forma de monólogo relata la historia de Alexander Portnoy, un joven judío de clase alta que acude a su analista para describir ciertas etapas de su vida.

Releyendo ese libro, y reconociendo su trascendencia para su carrera, en 2014, en el diario El País Roth expresó: “El mal de Portnoy fue el cuarto de mis 31 libros. Al escribirlo, solo pretendía liberarme del escritor que había empezado a ser en mis tres primeros libros. No buscaba una catarsis como neurótico o hijo, como algunos dieron a entender, sino más bien una emancipación de los métodos narrativos tradicionales. Estoy sorprendido de haber sido tan temerario y contento por haberlo sido”.

Luego de aquel éxito, entre la vasta producción de Roth, que en Argentina integra el catálogo de Sudamericana, vinieron títulos como Nuestra pandilla (1971), La visita al Maestro (1979), centrada en la condición de ser judío en los Estados Unidos, o la premiada Pastoral americana (1997), novela que conforma con Me casé con un comunista (1998), y La mancha humana (2000), su trascendente trilogía americana.

En ese camino, hacia finales de la década del 70, Roth creó también a su alter ego, Nathan Zuckerman, un escritor judío estadounidense de la posguerra, sexista, ególatra, y obsesivo, a través del que, en palabras del reconocido escritor y académico Antonio Muñoz Molina, “experimentó con variaciones posibles de su propia vida, y sobre todo con los efectos que el hábito de fabular del escritor puede tener sobre las personas de las que se alimentan sus historia”.

Ganador del Pulitzer en 1997 por Pastoral Americana, de la Medalla de Oro de Narrativa en 2001, el galardón más alto que concede la Academia Norteamericana de las Artes y de las Letras, y del premio Man Booker International en 2011, Roth también recibió el Príncipe de Asturias en 2012, tras imponerse en la última ronda de votaciones al japonés Haruki Murakami. Siempre candidato al Nobel de literatura, la Academia Sueca nunca se lo otorgó.

Originario de Nueva Jersey, nació el 19 de marzo de 1933, en el seno de una familia judía emigrada de la región europea de Galitzia (Polonia/Ucrania).  Se licenció por la Universidad de Bucknell (Pensilvania) y obtuvo el posgrado en literatura inglesa por la Universidad de Chicago, en la que ejerció de profesor de escritura creativa. También enseñó en las universidades de Iowa, Pensilvania y Princenton, hasta 1992, año en que tuvo que abandonar la docencia para dedicarse por entero a la literatura.

Su última obra, publicada en 2011, fue Nemesis, una novela ambientada en los años de la Segunda Guerra Mundial, en la que como en Elegía, Indignación, y La humillación Roth se pregunta: ¿qué decisiones determinan fatalmente la vida? ¿Hasta qué punto somos impotentes ante las circunstancias?