Entre las novedades editoriales de agosto  se destaca “Pappo Made in Usa”, de Peter Deantoni y Sergio Marchi, editado por Planeta, una obra repleta de increíbles historias en primera persona, protagonizadas por Deantoni y Pappo a mediados de los 90, cuando cual “Quijote y Sancho Panza” salieron a la conquista del norte, “con una guitarra a modo de espada”.

El 25 de febrero de 2005 en un accidente de moto murió Norberto “Pappo” Napolitano, solo 15 días antes de cumplir 55 años. Por esa época, según cuentan, “el carpo” estaba bastante cansado de la escena local, que consagraba como referentes a “unos tipos que se ponían pijamas para salir a tocar”.

“Sin él, la Argentina ya no será igual para mí. Era el mejor guitarrista de blues de Sudamérica”, había dicho horas después de su muerte B.B.King con quien Pappo había forjado una entrañable amistad.

Dos día antes del fatal accidente, precisamente el miércoles 23 de febrero, Pappo había ofrecido un show en el festival “Los pueblos de San Luis le cantan al Río Quinto”, donde además de sus clásicos, había repasado muchos de los temas que integran “Buscando un amor” (2003), su último disco de estudio, considerado hasta hoy por la crítica una obra impecable que “muestra al carpo en un plano de igualdad con los maestros del género”.

Inconformista crónico, virtuoso de la guitarra, desde los 16 años  Pappo transitó por bandas míticas del rock nacional como “Los abuelos de la Nada” o “Los Gatos”, aunque fue con Pappo’s Blues, nacida en los 70, y Riff de los 80, que el Carpo desplegó toda su magia y se consagró como el máximo referente tanto del blues como del rock pesado de nuestro país.

Días antes de su muerte, Pappo estaba planificando regresar a Estados Unidos, país al que había llegado en los 90 cuando  B.B King, lo invitó a  participar de un show en el  Madison Square Garden, donde también compartió escenario con artistas como Buddy Guy, Koko Taylor, Lonnie Brooks y Eric Johnson, entre otros.

Peter Deantoni, mítico mánager de bandas y solistas como Color Humano, Vox Dei, Nito Mestre o Los Abuelos de la Nada, fue el compañero de ruta de Pappo durante aquella época dorada: juntos emprendieron la conquista de Norteamérica en una alocada travesía que alcanzó su clímax cuando Norberto Napolitano subió al escenario del Madison el 10 de agosto de 1993.

Hoy, la historia de esa gesta latinoamericana en tiempo de blues, nos llega precisamente de la mano de Deantoni y Sergio Marchi a través de “Pappo Made in Usa” una obra interesante y  plagada de vivencias delirantes que muestran  con desenfado el lado B de nuestro rock, al mejor estilo de Deantoni, caracterizado por Marchi como “uno de esos extraordinarios personajes que produce el ecosistema del rock. Mánager por oficio, gracioso por naturaleza y bucanero por elección, su viaje por los mares del rock local rescata historias que quedaron atrapadas, quizás, por demasiado tiempo”.

“A Pappo yo lo conocía de la escena local, le cuenta Deantoni a Palabras, pero en ese momento  yo estaba trabajando como tour Manager de B.B King, haciendo lo que llamábamos el mapa,  bajando desde México hasta Argentina. Durante esa gira,  teníamos planificadas tres fechas de cierre en Obras y Pappo era uno de los teloneros elegidos”.

“Llegamos con B.B al estadio, recuerdo que ese día llovía mucho, estábamos en el camarín y King me pregunta: ¿quién está tocando?; Pappo, “the cheeseman”, le dije -en función del apodo que King le había puesto al Carpo, porque en una de sus primeras visitas Pappo le había regalado un queso y un vino- B.B. sigue escuchando y me dice: decile que se quede”, recuerda Deantoni.

Lo que pasó después, coinciden todos los que estuvieron aquella noche fue mágico: una zapada memorable que, además, cambió la carrera de Pappo para siempre.

“Contratalo, vamos a desarrollarlo en Estados Unidos”, me dijo King, porque le fascinó como tocaba, también me dijo que me iba a ayudar, cosa que hizo y mucho más, le relata Deantoni a Palabras.

Unos meses después, desde el imponente escenario del Madison, B.B King decía: “Esta noche estamos muy orgullosos de tener un invitado especial que vino desde Argentina, uno de los mejores del mundo”. Así el mítico blusero presentaba a Pappo.

“Sin duda, Ver a Norberto en el Madison con todos esos músicos impresionantes fue el mayor logro de mi carrera”, afirma Deantoni, que a lo largo de su trayectoria trabajó también con Frank Sinatra, Joe Cocker y The Police, entre otros.

“Sin embargo, agrega, en aquella época nadie se hizo eco del logro de este gran artista en el mundo del blues mundial, por eso elegí esa etapa para escribir mi primer libro, como reivindicación y porque los pormenores de aquella épica aventura son desconocidos para la mayoría del público”.

“Nos sentíamos Don Quijote y Sancho Panza, sin molinos y con una guitarra a modo de espada, concluye Deantoni, caracterizando el clima de las historias que podremos conocer al sumergirnos en “Pappo Made in Usa”, con “Everyday I have the blues”,  tal vez sonando suave de fondo para acompañar la lectura.