En Serodino una pequeña comuna agrícola ganadera del departamento de la provincia de Santa Fe, ubicada a 52 km de la ciudad de Rosario, y que según datos del censo 2010 cuenta con menos de 4000 habitantes, nació y vivió hasta los diez años uno de los máximos exponentes de la literatura en español del siglo XX: el escritor Juan José Saer.

Este mes, su casa natal, el lugar donde dio sus primeros pasos, aprendió a leer y a escribir, y donde funcionaba también el almacén de ramos generales de su padre, fue finalmente adquirida por el gobierno provincial para la creación de un centro cultural que llevará su nombre, y estará abocado al estudio y difusión de su obra.

En el origen de este proyecto, llamado a convertir a Serodino en un centro de atracción para los amantes de la literatura de todo el mundo, se encuentra un pequeño grupo de vecinos, habitantes de la comuna, que allí por 2014 iniciaron un camino para devolverle al “Juani”, en forma de homenaje, el escenario y el espacio primordial de su infancia.

Para conocer algunos detalles del proceso que implicó concretar este proyecto,   Palabras dialogó con Marcia Bredice, profesora de letras nacida en Serodino, y una de las principales impulsoras del proceso de recuperación de la casa del escritor.

¿Cuáles son tus sensaciones días después del definitivo anuncio de la compra de la Casa de Saer para la creación de un Centro Cultural?

Para todos nosotros la recuperación de la casa de Juan José Saer es un sueño cumplido, un acontecimiento que marca un antes y un después, y que recién ahora estamos realmente dimensionando, frente a datos como que esta será la primera casa recuperada de un escritor en toda la provincia de Santa Fe, algo que sin duda amerita la figura de Saer, pero que no deja de pasar en Serodino, nuestro pueblo natal, que es una pequeña comuna de menos de 4000 habitantes.

¿Cómo fue el proceso para conseguir que la provincia compre la casa?

Para nosotros esto es hacer historia, y es realmente increíble porque quienes comenzamos con este proyecto somos un grupo muy reducido de 6 o 7 personas que en el año 2014, de manera independiente y sin apoyo político, comenzamos a trabajar para recibir la visita de un contingente de personas de un taller literario de Rosario que venían a la comuna.

En ese momento, en el apuro de preparar la recepción, nos dimos cuenta que ni siquiera podíamos mostrarles la casa porque era de un privado, que además miraba con recelo que alguien se parara en la puerta porque ahí había nacido en el año 37 un escritor. Entonces, para nosotros, recuperarla era casi una utopía, un sueño remoto, que no tenía además demasiado sentido en una comunidad que todavía no tenía muy claro que quien allí había nacido y vivido era de los escritores más importantes del Siglo XX.

Así fue que comenzamos a trabajar, a realizar homenajes en el espacio de la biblioteca popular: el primer año recibimos al contingente, el segundo inauguramos la placa, que tampoco pusimos en la casa, sino en la biblioteca, que está prácticamente enfrente en lo que era la estación del ferrocarril, luego hicimos actividades en las escuelas de difusión, de lectura de su obra, hasta que finalmente todo el pueblo se enteró quien era.

En ese proceso, durante un homenaje que le hicimos a otro escritor, el poeta Roque Nosetto, tomamos contacto con el actual gobernador Lifschitz, que en ese momento era Senador y se acercó al pequeño acto que organizamos, nos contó que era lector de Saer, que sabía que había nacido aquí, y que le parecía interesante recuperar su casa. Nosotros le hablamos de nuestra intención de seguir difundiendo su obra antes de recuperar el inmueble, y le dejamos nuestra tarjeta.

A los meses, cuando asumió como gobernador, nos llamó y nos indicó que hagamos algo con Saer en Serodino, el secretario de Desarrollo Cultural de la Provincia se puso a trabajar con nosotros, hicimos el año Saer, que fue una maravilla, y donde tuve la oportunidad de trabajar en la dirección ejecutiva del Congreso internacional, y a partir de allí se dio una unión de fuerzas que finalmente hizo posible y viable llegar a febrero de 2019 con la recuperación de la casa.

¿Y cuáles son los planes para la casa una vez que pase a ser patrimonio público?

En este momento estamos en la etapa de la recuperación edilicia, pero en principio el proyecto supone la generación de un espacio donde pueda estar su obra, su archivo fotográfico, que tenga un auditorio donde se van a poder proyectar sus películas, y realizar simposios, pero que también va a funcionar como un espacio cultural para todo Serodino, donde se van a poder realizar otras actividades, que es algo que también nos interesa mucho porque aquí esto falta.

¿Finalmente, como profesora de letras y estudiosa de la obra de Saer cuánto crees que hay de su casa y su pueblo natal en su escritura?

Yo creo que los escritores no pierden nunca lo lúdico, que es una matriz que se genera en los primeros años de vida, por eso devolverle a modo de homenaje a Juani el escenario y el espacio de su infancia es algo que nos llena de orgullo, porque en definitiva Saer, el gran escritor, es también ese niño que nunca terminó de jugar.