El formato de semanas gastronómicas ya es una tendencia consolidada en la ciudad Buenos Aires y también gana cada vez más presencia en el interior. Hasta el domingo, la que mostrará la amplia oferta de su ciudad es la Semana Gastronómica Rosario (SGR).

La SGR va por su séptima edición y fue pionera. Su propuesta es integral: no sólo hay menús promocionales en los restaurantes, sino que también se suman clases, talleres, actividades para chicos y al aire libre, catas y degustaciones, un ciclo de cine gastronómico y las excursiones, una idea original que lleva a los consumidores a conocer circuitos gastronómicos y de producción, como la excursión al parque huerta Hogar Español o la de la cerveza.

Desde Rosario, la coordinadora de la SGR, Fernanda Indorado, contó a Palabras cómo creció el evento y su importancia para posicionar la gastronomía como uno de los principales atractivos de la ciudad.

¿Cuándo y cómo comenzó la Semana Gastronómica Rosario?

La primera edición fue en mayo de 2011 y se convirtió en el primer evento de su tipo en el país. Surgió a partir de una inquietud conjunta entre la fundación Rosario Cocina Ideas y el Ente Turístico Rosario, sumando el apoyo de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica. Desde su inicio la organización del evento apostó a una convocatoria amplia con propuestas y actividades que involucraran a toda la ciudad. Aquella primera edición convocó a unas 2.000 personas a las actividades, con casi 5.000 que disfrutaron de menús promocionales en 15 restaurantes. Con un crecimiento constante se llegó a la edición 2016 con 12.000 asistentes y unos 20.000 en 64 restaurantes. Este año hay más y nuevas actividades y menús promocionales en 84 restaurantes.

¿El público participante es de la ciudad o llegan de otros lugares?

Si bien la mayor parte de los participantes es de Rosario, también hay un importante número de turistas tanto en las actividades como en los restaurantes. Este año, en las actividades realizadas los primeros días de la SGR ya se registraron participantes de Uruguay, Buenos Aires y de otras ciudades de la provincia de Santa Fe.

¿Y cuál es la actividad más convocante?

No se puede hablar de una única propuesta más convocante. Sí hay actividades que se prevén en grandes espacios y aun así completan su capacidad, como las vinculadas al consumo y degustación de té, las clases de cocina sin TACC y la cata de vinos para jóvenes.

Los circuitos son un formato novedoso. ¿Es el único evento gastronómico que los tiene?

Bajo el nombre de “excursiones”, la SGR organiza un original formato de tours temáticos por la ciudad. A diferencia de las otras actividades, como talleres y clases magistrales, que son gratuitas, las excursiones implican un costo simbólico en concepto de transporte de $ 100. Así, por ejemplo, en la Excursión del Vino que se hizo el martes el grupo realizó paradas en distintas vinerías, con degustaciones y charlas sobre distintas variedades de vinos.

En el imaginario la cocina de Rosario está muy asociada a la fuerte presencia de los productos del río. ¿Es así?

La cocina rosarina es muy diversificada. El pescado de río, como los helados artesanales, son productos con mucha tradición en la ciudad, pero también son excelentes tanto las parrillas y las pizzerías como las pastas artesanales de los restaurantes. Esta variedad tiene raíces históricas, ya que el crecimiento de Rosario como centro portuario, especialmente desde la segunda mitad del siglo XIX, motivó el desembarco de inmigrantes de diversas latitudes. Sus tradiciones y costumbres han perdurado a través de los años cimentando una gastronomía que fusiona recetas e ingredientes de todo el mundo.

¿Cómo es el panorama hoy de restaurantes?

Esa diversidad de la gastronomía se refleja en restaurantes que invitan a probar desde recetas de autor hasta platos regionales o especialidades de la cocina de otros países, a los que se suman los pubs que fabrican su propia cerveza artesanal (un verdadero boom de variedad y calidad), bartenders y tragos del mejor nivel internacional y gran número de bares y restó-bares con espectáculos y música en vivo. ¿Dónde comer? La elección hoy puede dirimirse a partir de la formación de zonas gastronómicas como Pichincha, el barrio de moda; avenida Pellegrini, con un extenso y tradicional trayecto colmado de bares y restaurantes; y toda la franja ribereña, que permite comer o tomar algo junto a un horizonte delimitado sólo por el río y las islas.

¿Qué productos caracterizan a la cocina de Rosario?

Como centro urbano de uno de los principales polos productivos de alimentos, Rosario cuenta con lo más importante que debe tener un buen plato: calidad y frescura en las materias primas. Se destacan los pescados del Paraná y la carne vacuna de la región, pero también los vegetales de las huertas que rodean la ciudad, los fiambres, embutidos y chacinados de frigoríficos líderes a nivel nacional y los productos lácteos provenientes de la principal cuenca lechera de Argentina. Considerando que la leche es el insumo básico de los helados, no es casual que Rosario sea también la Capital Nacional del Helado Artesanal. Y la idiosincrasia rosarina también se ha ido cristalizando en productos emblemáticos, como el sándwich Carlito, que nació en los barcitos del siglo pasado y hoy es un clásico que no se puede dejar de probar durante una visita a la ciudad.

Estando tan cerca de Buenos Aires, ¿los porteños eligen la ciudad en plan de turismo de fin de semana gastronómico?

Sin duda hay turistas que se hacen escapadas de fin de semana a Rosario con la idea de disfrutar, entre otras cosas, de su gastronomía. Particularmente, en relación a la ciudad de Buenos Aires, los restaurantes rosarinos permiten disfrutar de los mejores platos con una relación calidad-precio más tentadora que en Capital Federal, a lo cual se suma el ingrediente de una ciudad más amable, de ritmo distendido, que invita a relajarse y disfrutar el aire puro que llega del río.