Este fin de semana, Rubios, la última creación de Grupo Krapp se despide del Cultural San Martín y parte rumbo a Bélgica, para presentar en el teatro KVS de Bruselas, su brillante universo donde el absurdo, el humor y la violencia son protagonistas.

Rubios, creada y protagonizada por Luciana Acuña, Gabriel Almendros, Luis Biasotto, Edgardo Castro y Fernando Tur extrema el cruce de lenguajes típico de Krapp incorporando un film dirigido por Alejo Moguillansky y producido por El Pampero Cine.

Para conocer algunos detalles más de la propuesta y sus expectativas frente a las presentaciones en el KVS, Palabras dialogó con Luis Biasotto, creador y co-director junto a Luciana Acuña de Grupo Krapp.

¿Cómo surge Rubios?

Luego del Futuro de los hipopótamos, con Luciana nos habíamos quedado con ganas de extender el rol de los rubios, esos personajes indómitos y desastrosos, que eran una especie de teloneros en aquella obra, y con eso en la cabeza comenzamos a armar una estructura para que puedan andar libremente, un mundo caótico o más libre, en todo caso.

Por otra parte, antes de armar la obra, y también luego de haber realizado El futuro, Alejo nos había propuesto hacer una película, o una especie de serie con esos personajes, y fue así que armamos la película, mucho antes de construir la obra.

En principio queríamos que este venir e ir sobre los mismo personajes en la película y en la escena fueran independientes, porque podían funcionar así, pero con el tiempo nos dimos cuenta que en realidad la película, ese tipo de materialidad audiovisual, estaba también directamente relacionada con nuestro trabajo, y que era parte del diálogo que estábamos proponiendo, entonces decidimos incrustarla en la obra. Obviamente, la propuesta integral cambió, y siguió cambiando, pero siento que es una propuesta muy orgánica, y tal vez el comienzo de algo, como en algún momento fue el teatro y la danza, que se empezaron a fusionar, y hoy ya no importa tanto qué es que, creo que quizás esto también pueda recorrer ese camino, al menos es una pregunta que nos estamos haciendo.

¿Y cómo fue dirigir este proyecto?

Sencillo porque la propuesta es distinta pero también es muy parecida, la forma de trabajar en la dirección no cambió para nosotros. Sí sobre la escena tuvimos de convencernos y convencer a los demás miembros del grupo de embarcarse en este tipo de propuesta, donde actores, músicos, falsos bailarines, etc. estamos en constante movimiento. Eso fue lo diferente, pero finalmente todo funcionó de manera muy natural, porque Rubios es muy Krapp.

Por otra parte, para todos es muy interesante que el trabajo a medida que pasan las funciones va consiguiendo un espacio de mayor libertad. Nosotros pensábamos que se iba a reafirmar, y si bien algo de eso pasó, también comenzaron a suceder otras cosas, aparecieron otros elementos, y también otro tipo de recepción con el público.

Finalmente, es muy impactante que la impunidad, la violencia que se plantea en la obra empezó a triangular con la que impera de manera evidente ahora en muchos lugares de América Latina, algo que es muy gracioso y muy terrible al mismo tiempo, pero bueno… esa es la idea del chiste, para que sea un buen chiste tiene que ser terriblemente gracioso.

¿Y en este camino cuáles son sus expectativas con la presentación en Bélgica?

Desde ya estamos contentísimos con irnos a hacer funciones a Bélgica, y mucho más a un espacio con una cultura muy sólida en cuanto a la experimentación en danza, porque si bien sabemos que ver este tipo de propuestas son moneda corriente allí, confiamos en que hay algo en Rubios que tiene mucho que ver con nosotros como argentinos, con nuestras problemáticas de argentinos y latinoamericanos que puede funcionar muy bien porque es un material muy rico. Realmente, yo como espectador creo que detectaría que acá está pasando algo diferente, aunque nunca se sabe quizás esté todo muy bien o nos tiren con tomates.

¿Recién hablabas de la capacidad del humor para dar cuenta de lo real aun de sus aspectos más trágicos, esa es la marca Kapp?

No so sé, sí es cierto que a nosotros como compañía siempre nos gustó reírnos de nosotros mismos, no por ser egocéntricos, sino porque entendemos que nadie es tan importante, ni tan interesante.

Luego creo que el humor es una herramienta perfecta para poder decir lo que quieras, por más trágico que sea lo que tengas que decir: El humor siempre te da la posibilidad de decir y de reírte hasta de lo totalmente trágico.

Últimas funciones de Rubios, de Grupo Krapp: sábado 16 y domingo 17 de noviembre sábado 21 h y domingo 19 hs en El Cultural San Martín – Sala A – Sarmiento 1551 – CABA.

 Sobre Grupo Krapp

Krapp es uno de los grupos más relevantes e irreverentes de la danza local. Conformado por un grupo de artistas que trabajan permanentemente en la búsqueda de nuevas formas de expresión, investigando sobre la problemática de la representación y los límites del lenguaje. Está integrado por Luciana Acuña, Gabriel Almendros, Luis Biasotto, Edgardo Casto y Fernando Tur. La heterogeneidad de sus integrantes contribuyó a la creación de su estética particular. La relación del grupo con el cineasta Alejo Moguillansky y El Pampero Cine se sostiene desde hace varios años, provocando persistentes cruces tanto en las obras escénicas como en las películas de uno y otro colectivo.