Hasta el próximo 13 de noviembre en la sala de Exposiciones de la Legislatura Porteña se puede visitar Ruda, una interesante muestra colectiva curada por el artista plástico Andrés Waissman.

Trece artistas, variedad de formatos, técnicas, ideas e interpretaciones conjugados para celebrar la diversidad es la propuesta de esta exposición que invita a un recorrido donde el imaginario del artista solitario da paso a la realidad de una escena caracterizada por la confraternidad y el cruce.

Y es que cada una de las obras que conforman Ruda fue producto de un proceso de trabajo realizado en el marco de una clínica dictada por el curador, donde la intersección de percepciones y opiniones fue acotando las variables individuales y colectivas para la producción artística.

“Cada uno fue madurando la obra para la muestra en confrontaciones de ideas y puntos de vista distintos dentro de la clínica, si bien la obra es de cada uno conceptualmente, la palabra del otro ayudó en el proceso de realización”, explica Waissman, para quien, justamente,  la confraternidad que se produce en clínicas, talleres y en la opción de las residencias  en el universo  local de las artes visuales  “es una constante que en el cruce de identidades distintas produce la apertura hacia mundos nuevos”.

“La muestra, explica el curador, celebra la diversidad ya desde el nombre. Ruda es el nombre en el que todos los miembros de la clínica coincidimos, y que más allá de la mirada irónica hacia algunas galerías que se llaman Pasto o Barro, fue elegido porque tiene múltiples implicancias. Además, dicen que la ruda  trae buena suerte si se planta, y creo que aquí se plantó”.

Para Agustina Mazzocco, una joven artista plástica que es parte de las nuevas  promesas de la escena emergente local, Ruda, y en general los espacios de creación colectiva, “implican asumir una multiplicidad de desafíos que no se presentan a la hora de realizar una muestra individual”.

“Participar de un grupo ya supone que tu trabajo se va a mostrar de manera diferente, conviviendo junto a otras visiones artísticas. Además, en la variedad de espacios y grupos que vas recorriendo, siempre se presentan experiencias distintas, conocés a otros artistas y docentes, recibís apreciaciones y críticas, y aprendés a convivir con otras maneras de pensar y de sentir”, agrega.

“Cuando se armaron los grupos de trabajo, explica Waissman, también fue clave la avidez de cada uno por la experimentación y la posibilidad de comprender que no se trata solo de pintura, grabado, dibujo o escultura, que es todo eso y más”.

De hecho, confirma Mazzocco, “Efímera Existencia”, mi trabajo para Ruda, surgió en el año 2012 durante un viaje al Sur de Argentina. Tenía el deseo de desprender del contexto convencional a mis animales, y ese deseo quedó encarnado en las fotografías que pueden verse en la muestra, porque la cámara fue en ese momento la mejor herramienta para poder narrar mis representaciones, así fue que mis animales ya no solo eran pintados y, sin embargo, aún estaban ahí”.

Junto a la “capacidad de desprenderse del ego” por parte de los artistas, como señala Mazzocco, la curatela constituye un elemento fundamental en toda muestra colectiva. “El criterio de los curadores es fundamental ya que debe  logar que se aprecien los trabajos individuales y, al mismo tiempo, transmitir con alto impacto un mensaje que trasciende cada obra, una especie de sentido colectivo”, destaca la artista.

En ese sentido, confirma Waissman, en ningún momento busqué ni buscamos hermandad estética, el desafío con la curatela de Ruda no fue seleccionar las obras, sino que fue la colgada -que además para mí es siempre lo más importantes de una curaduría- porque curar no es sólo seleccionar obras, sino saber cómo disponerlas en un espacio, que en este caso está poblado de arquitectura fuerte y emblemática,  no es un espacio preparado para muestras sino un hall circular de gran suntuosidad.

Entonces, ¿cómo hacer para que todo conviva, respetando el espacio, no cubriéndolo o enmascarándolo, sino dándole su lugar original y haciendo que las obras sean independientes, singulares, pero que haya una lectura transparente y estéticamente interesante? , fue el interrogante y el desafío con Ruda, y creo que lo logramos ya que  quienes vayan a la Legislatura podrán ver una muestra donde cada obra sigue siendo una y, a la vez, todas son una también”.

La muestra podrá visitarse hasta el 13 de noviembre, de lunes a viernes de 13 a 19 horas con entrada libre y gratuita en la Sala de Exposiciones de la Legislatura Porteña, Perú 160.

RUDA

Curador: Andrés Waissman

Artistas:

  • Batti | BATTI art+design
  • Germán Belis | instagram.com/germanbelis
  • Pablo Butteri | Pablo Butteri
  • Elena Tencer | www.elenatencer.com.ar
  • Sebastián Gallo | www.sebastiangallo.com.ar
  • Juan Hoff | www.juanhoff.blogspot.com.ar
  • Victoria Keledjian | www.victoriakeledjian.com
  • Dante Litvak | Dante Litvak
  • Vanesa Massa | www.vanesamassa.com.ar
  • Agustina Mazzocco | www.agustinamazzocco.com
  • Eugenia Petre | euge petre
  • Juan Martín Roldán | www.juanmartinroldan.com.ar
  • Nofvisual www.nofvisual.com.ar