“Es como encontrar una nueva sala en la Gran Pirámide”, sintetizó el legendario saxofonista Sonny Rollins en torno al impacto de la noticia que conmovió al mundo de la música en los últimos días: el hallazgo de un álbum perdido de grabaciones inéditas de John Coltrane, el máximo exponente del saxo tenor de la historia del jazz, grabadas en marzo de 1963.

El material, que bajo el título Both Directions at Once: The Lost Album será lanzado oficialmente el 29 de junio próximo, reúne 7 piezas grabadas por Coltrane en los míticos estudios Van Gelder de Nueva Jersey con su tradicional cuarteto, integrado por los músicos Jimmy Garrison en contrabajo, Elvin Jones en la batería y McCoy Tyner en el piano, junto a quienes también grabó grandes clásicos como Ballads (1961) o A Love Supreme (1964).

Específicamente, en el álbum perdido, que saldrá al mercado 55 años después de su grabación, se podrá escuchar la primera versión de Nature Boy sin solos y con una duración de 3 minutos, One Up, One Down, de la que no existía registro en estudio, la magnífica Impressions, en un formato de trío, sin piano, y Vilia de la opereta de Franz Lehár The Merry Widow, además de los originales inéditos Untitled Original 11383 y Untitled Original 11386, ambas tocadas en saxo soprano.

Según ha informado el sello Impulse!, responsable del próximo lanzamiento- que contemplará una edición estándar, con 7 tracks y una deluxe, con 14, entre las que se encuentran algunas tomas alternativas- Both Directions at Once: The Lost Album fue grabado el 6 de marzo de 1963, un día antes de la grabación del álbum John Coltrane y Johnny Hartman, pero la cinta maestra del primero se perdió.

Afortunadamente, Coltrane había llevado una grabación de referencia a su casa en Queens y se la había entregado a su esposa Naima, que la dejó en posesión de su familia desde entonces, pese a que ella y el músico se separaron en 1966.

“Las sesiones capturan a Coltrane en una coyuntura crucial en su música. Todavía faltaban dos años para Ascensión, donde abrió su cuarteto en una big band experimental y de mentalidad espiritual, pero ya se dirigía hacia su sonido de free jazz”, explicó John Fordham, crítico de jazz del prestigioso periódico británico The Guardian, en torno al contexto en que se creó esta grabación.

En esa misma nota, Ben Ratliff, ex escritor de jazz del New York Times y autor de Coltrane: la historia de un sonido, expresó: “Este es el cuarteto de Coltrane que comienza a pasar a las últimas etapas de su fase estable, aunque ya está probando algunas melodías nuevas, tocando un blues extraño y afinando impresiones, y eso es mucho”.

En tanto, en relación al título del álbum Ratliff explicó: “Coltrane estaba mirando al bebop -el virtuosismo y los recursos melódicos que había estirado hasta el punto de quiebre- y el lirismo de jazz basado en canciones que había explorado recientemente con Duke Ellington, y estaba a punto de grabar con Johnny Hartman. Pero también estaba deseando imaginar la música más intensa, inspirada en el mantra y la energía espiritual que produjo A Love Supreme en 1964”.

Coltrane murió a los 40 años, de cáncer de hígado en el Huntington Hospital en Long Island, Nueva York el 17 de julio de 1967. 50 años después de esa fecha su figura continúa siendo una de las más importantes del jazz mundial, y su obra una influencia permanente para las nuevas generaciones de músicos más allá de géneros y tradiciones.