El halo de misterio está presente en cada rincón de la hermosa ciudad de Salem gracias a su historia real y las leyendas que se han tejido en torno a ella.

El pico de visitantes en Salem, por razones casi obvias, sucede a finales de cada octubre: época de Halloween. Sin embargo, es un lugar hermoso para pasar al menos un día en cualquier momento del año, idealmente fuera del invierno.

Ubicada en la costa norte de Massachussets, en el condado de Essex, ocupa las tierras que, estratégicamente, dan al mar. Debido a los juicios a las brujas de 1692 y 1693, los viajeros acuden en masa a Salem para conocer más sobre sus misteriosas historias. Durante octubre, la principal atracción se centra en los Haunted Happenings, una serie de eventos, actividades y excursiones basada en las cacerías de brujas.

Visitando Salem y conociendo su verdadera historia

El Museo de Brujas de Salem es un lugar indispensable si querés conocer más sobre esta historia. Si llegás en octubre tené en cuenta ir lo más temprano posible ya que las entradas se venden para todo el día y suelen agotar rápidamente. Los boletos se ponen en venta a las 9.45 para diferentes horarios del día, ya que está abierto desde las 10 hasta las 17 horas, con horario extendido en julio y agosto. Recordá que fuera de temporada alta no hay problema para entrar en el momento.

En el museo no solo podés conocer sobre la enferma persecución de “las brujas”, es un lugar perfecto e importante para conocer sobre la historia de la ciudad, los hechos que tuvieron lugar allí, y sobre lascostumbres y la vida cotidiana de los primeros colonos.

Después de visitar el museo será el momento ideal para tomar el sendero marcado que lleva a todos los visitantes por los puntos más notables de Salem. El Salem’s Heritage Trail (sendero patrimonial) te va guiando en un recorrido a través de los hitos, entre ellos, la Casa de las Brujas del siglo XVII y el Cementerio Old Burying Point, uno de los cementerios ingleses más antiguos de Massachusetts.

Al finalizar estarás cera del puerto de Salem, lugar donde podés realizar un paseo en bote que finaliza en el faro de Baker’s Island, un lugar histórico que data de 1805. El más conocido es el Fchooner Fame of Salem, réplica de un barco del siglo XIX. Sus cruceros de dos horas zarpan desde la Pickering Wharf Marina en el centro.

La historia de Salem: brujas y juicios

Desde hacía siglos, personas de diferentes religiones, incluyendo cristianos, creían con vehemencia que algunos individuos obtenían del diablo el poder para dañar o manipular a otros a cambio de algo. Estas personas «malvadas», en su mayoría mujeres, eran conocidas como brujas.

Pero a partir del siglo XIII se extendió por toda Europa una psicosis en torno a la brujería y miles de personas fueron ejecutadas durante cuatro siglos. Las colonias de América no fueron la excepción, y si bien los hechos más conocidos en el nuevo continente se sucedieron cuando en Europa la brujería estaba en sus últimos tiempos, lo de Salem marcó un verdadero hito. La historia de los juicios se convirtió en sinónimo de paranoia e injusticia colectiva hasta nuestros días.

El juicio de las brujas de Salem tuvo lugar en esta aldea asentaba sobre la bahía de Massachussets, una de las primeras colonias de Norteamérica, entre los años 1692 y 1693. Ninguna situación se comprende fuera de contexto y esta no es la excepción.

En aquellos días de 1689, los nuevos gobernantes ingleses ordenaron avanzar contra los franceses en las colonias americanas. Esta guerra conocida como la «Guerra del Rey William», y que duró unos nueve años, perjudicó a la región al norte del actual estado de Nueva York, Nueva Escocia y Quebec.

Los refugiados de la guerra eran enviados al condado de Essex y muchos, específicamente a Salem Village. Así comenzaron los problemas entre los nuevos habitantes y las familias originarias por los recursos y riquezas vinculados al pequeño puerto y a su agricultura local. En esta comunidad puritana, la última gota que desató el caos fue la ascensión de un nuevo ministro de la iglesia, Samuel Parris, muy controvertido por su perfil severo y su ansia de poder.

En febrero de 1692 comenzaron los primeros problemas con dos niñas: Elizabeth Parris, de nueve años y Abigail Williams, de 11 años, hija y sobrina del reverendo respectivamente, quienes sufrieron de una misteriosa enfermedad que se manifestaba con una especie de espasmos. Tanto el médico como sus padres adjudicaron estos efectos a la brujería.

Las niñas y los testigos afirmaban haber sido mordidas por fuerzas invisibles, que las hacían gritar, emitir sonidos extraños y temblar las extremidades. Pocos días después, otra niña experimentó episodios similares. Tal fue la presión hacia las niñas que finalmente señalaron a las supuestas “brujas” responsables.

A comienzos de marzo, Sarah Goode, Sarah Osborne y Tituba, una esclava india de Barbados, se convirtieron en las primeras residentes de Salem en ser acusadas del crimen capital de brujería. Esa misma tarde, la esclava confesó bajo presión el supuesto crimen: «El diablo vino a mí y me pidió que le sirviera». No escatimó en historias y adjetivaciones donde perros y gatos negros, coloridos pájaros y un hombre de negro la obligó a firmar un libro. También identificó a las otras “brujas”, a quienes también vio en el libro. Las tres mujeres fueron encarceladas.

Así comenzó una oleada de acusaciones, que siguieron a la de las niñas y las esclavas, y cada vez más mujeres, en su mayoría de mediana edad, fueron acusadas. La semilla de la paranoia había sido plantada. Pero en especial los cargos contra Martha Corey, una miembro leal de la Iglesia en Salem Village, empezaron a desquebrajar por completo la comunidad. La idea era que si ella podía ser una bruja, cualquiera podría serlo.

Entre las más de 150 personas acusadas de prácticas satánicas, en tan solo un par de meses, había incluso algunos varones y hasta una niña de tan solo cuatro años. El vicegobernador Thomas Danforth y su equipo asistieron a las audiencias, junto a decenas de personas de Salem y otras aldeas de Massachusetts que fueron llevadas para ser interrogadas.

La caza de Brujas

A finales de mayo se ordenó reunir a un Tribunal especial, llamado Oyer and Terminer (escuchar y concluir) encargado de las acusaciones en los condados de Suffolk, Essex y Middlesex. La primera en ser juzgada fue Bridget Bishop, quien había sido acusada de brujería por mayor número de personas. Su vestimenta extravagante, sus costumbres y moral, en una sociedad puritana, no ayudó en los veredictos finales. A pesar de declararse a sí misma inocente, fue encontrada culpable y ejecutada el 10 de junio de ese mismo año.

Cinco días después, el respetado ministro Cotton Mather escribió una carta pidiendo al tribunal la prohibición de acusaciones sin pruebas sobre espectros, testimonios sobre sueños y visiones. Sin embargo el tribunal ignoró en la solicitud y a esta condena le siguieron 13 mujeres y 5 hombres de diferentes edades, casi todos ejecutados en la horca.

Fueron meses de procesamientos, interrumpidos por el gobernador de Massachusetts en el mes de octubre, quien reemplazó al tribunal y prohibió estos testimonios. Finalmente las ejecuciones cesaron y fueron liberados quienes esperaban el juicio y los condenados a muerte. Se prohibió nuevos arrestos, se liberó a muchas brujas acusadas y se disolvió el Tribunal de Oyer y Terminer el 29 de octubre. De todas maneras, de los 56 acusados, se condenó a 3 personas.

Lamentablemente el daño ya estaba hecho: 19 personas fueron ahorcadas en Gallows Hill, un hombre apedreado y otros que murieron en prisión.

Siglos después, uno de los estudios más concretos, fue publicado en 1976 por la psicóloga Linnda Caporael, culpando de los efectos «anormales»  que sufrían algunos al consumo del hongo cornezuelo que se puede encontrar en el centeno, el trigo y otras gramíneas de cereales. Comer algunos de los alimentos contaminados puede provocar espasmos musculares, vómitos, delirios y alucinaciones.

En agosto de 1992, para conmemorar el 300 aniversario de los juicios, el Premio Nobel Elie Wiesel dedicó un Monumento a los Juicios de Brujas en Salem.

Cómo llegás a Salem?

Salem es un lugar ideal para realizar una visita de día completo, o con noche incluida, desde Boston; o sumarlo en un recorrido en auto desde Nueva York por Nueva Inglaterra.

Desde la estación de trenes de cercanía (estación norte) de Boston, el tren Fox tarda solo 30 minutos. Otra alternativa es tomar el ferry desde Long Wharf, y navegar por 55 minutos hasta la ciudad de las brujas.

Algunas películas recomendadas

Te dejamos una lista de interesantes películas (o miniseries) que retratan o abordan los hechos ocurridos en Salem o las historias de brujerías, perfectas para ver en días de Halloween.

#1 The Witch (La Bruja). Una de las mejores películas de brujería, que si bien no narra los hechos de Salem, suceden en la época y en la región. Protagonizada por la ahora famosa, Anya Taylor-Joy (Gambito de Dama). La mejor película en mi opinión en la temática.

#2 The Crucible (acá Las Brujas de Salem). Un clásico de 1996 que detalla los eventos que ocurrieron durante los Juicios de Brujas de Salem. Protagonizada por Winona Ryder en uno de sus papeles más notables, y Daniel Day-Lewis. El drama histórico es una adaptación de la obra de teatro de 1953 del mismo nombre. Ambientada en el año y en Salem de 1692, se basa en la historias paranoides acerca de brujería.

#3 Witches of Salem, una miniserie no tan popular del 2019, creada por Discovery Channel, en formato de docu-drama, donde se cuentan los hechos históricos ocurridos en Salem en 1692. El docu-drama detalla la rápida espiral de histeria de la ciudad cuando la hija del reverendo comienza a actuar de manera extraña.

#4 El proyecto Blair Witch. Controversial, para algunos muy mala, para otros descubrió una nueva narrativa cinematográfica. Lo cierto es que en 1999 popularizó el subgénero de terror de metraje encontrado. Se centra en un grupo de documentalistas aficionados que exploran un área boscosa alrededor de Burkittsville, Maryland, la película no contiene referencias explícitas a los Juicios de Brujas de Salem, pero sí a la brujería y la historia del lugar.