Este viernes 9 de agosto en el Teatro La Fábrica, de Tandil se presenta Los descendientes, una obra escrita y dirigida por Julia Lavatelli, y producida por el Teatro Nacional Cervantes, centrada en la “huelga grande”, aquella que realizaron los obreros de las canteras de piedra en el año 1908, y constituyó un hecho fundamental en la historia del sindicalismo argentino con implicancias sociales mayores para la ciudad de Tandil.

Conocida como “huelga grande”, la lucha de los obreros de las canteras de piedra implicó, luego de once meses de resistencia obrera, que los patrones aceptaran los reclamos y firmaran un acuerdo que incluyó el pago en moneda argentina, la reducción de la jornada laboral de 10 a 8 horas en invierno y de 15 a 9 horas en verano y descanso dominical.

A través de imágenes y relatos populares, el suceso perdura en la memoria de los tandilenses. Tomando como referencia dos textos de la literatura argentina, Operación Masacre (1957) de Rodolfo Walsh -sobre los fusilamientos de José León Suárez- y Pesadilla (1929) de Pinie Wald -sobre la semana trágica-, Los descendientes indaga en el género “no ficción” y sus posibilidades escénicas.

A partir de entrevistas realizadas a descendientes de obreros de la piedra y a otros participantes de la gran huelga, el proyecto presenta imágenes secretas o íntimas que, por estar ligadas a actividades clandestinas, tienen escasa documentación o se han narrado y conocido muy tangencialmente. Este anclaje en las historias de vida de los descendientes permite reconstruir a partir de los restos y de la memoria de vidas privadas un suceso público.

Para conocer algunos detalles más de este proyecto Palabras dialogó con Julia Lavatelli, directora y dramaturga de Los descendientes.

¿Cómo surge el proyecto de Los Descendientes?

El Teatro Nacional Cervantes tiene un programa que se llama TNC produce en el país, que tiene una convocatoria pública, e integra obras que se realizan fuera de la sede de Buenos Aires. Nosotros nos presentamos y fuimos seleccionados en 2018, y a partir de allí durante todo este año comenzamos a trabajar en la realización, junto al grupo con el que trabajo siempre en Tandil, y todo el equipo técnico, para llegar a esta instancia donde con mucha felicidad ya estamos a 48 horas del estreno.

¿Cuál es el eje de la obra?

Los descendientes es una obra que cuenta la historia de la primera organización de obreros de canteras de piedra de Tandil, ya que aquí desde inicios del siglo XX hubo canteras de piedra granito muy importantes en las que se hacían los adoquines que luego iban a Buenos Aires, La Plata, Córdoba y hasta Santiago de Chile.

Los trabajadores de esas canteras eran inmigrantes italianos, montenegrinos, españoles, que comenzaron a organizarse con una lógica muy atravesada por el anarquismo, que por aquellos años se difundió muchísimo en nuestro país, de modo tal que la primera organización obrera de canteras fue una organización anarquista, con todo el halo romántico y trágico que tiene la historia del anarquismo en general, y la del anarquismo en Argentina.

A partir de ese tema, la obra indaga en qué queda hoy de toda esa vida y esa organización, porque todo cambió mucho, el trabajo manual desapareció, el trabajo en las canteras se transformó totalmente, no hay más obreros artesanos como en aquella época, y también el anarquismo desapareció del país, y las organizaciones sindicales comenzaron a agruparse a partir de otras lógicas que no tienen prácticamente punto en común con aquellas.

Por eso Los descendientes se pregunta: ¿Si todo cambió, entonces no queda nada? ¿Qué resto dejó todo aquello que sucedió en este mundo, que es tan distinto de aquel?

¿Cómo fue el proceso de trabajo y en ese transcurrir qué respuestas fueron encontrando?

El proceso de trabajo fue hermoso, muy interesante, implicó meterse en la historia, hablar con los vecinos, con los descendientes.

Y partir de allí pudimos constatar que todo aquel movimiento está en la memoria, está en las familias, que han conservado la historia de generación en generación, de relato en relato.

Luego, desde el punto político social, entendemos que esa primera organización obrera que hizo el anarquismo también de alguna manera continuó, a través de otras líneas y con otras definiciones. Pero finalmente la gran sindicalización que hay en el país tiene que ver con esta primera romántica anarquista de los obreros sin patrón y sin gobierno.

¿Finalmente, cuáles fueron las dificultades o desafíos de plantear dramáticamente una historia anclada en la no ficción?

El universo de la no ficción, en algún momento un borde, realmente es cada vez más ancho. Las distinciones entre realidad y ficción son cada vez más difusas, en el teatro, pero también en la vida, donde cada vez es más común encontrar fragmentos de teatralidad.

En ese cruce constante entonces, realizar la obra fue muy interesante, porque justamente los sucesos que estamos abordando tienen tanta espectacularidad, que aunque no son ficcionales, tienen la fuerza, las tensiones y las curvas que requiere la ficción dramática.

Los descendientes, escrita y dirigida por Julia Lavatelli se presentará a partir del viernes 9 de agosto y hasta el domingo 29 de setiembre, los sábados a las 21 hs y los domingos a las 20 hs en el Teatro La Fábrica, Universidad Nacional del Centro (Gral. Pinto 367, Tandil). (11 de agosto no hay función por elecciones)