El martes 4 de septiembre abrió oficialmente el nuevo espacio de consultas del Centro de Estudios Espigas, institución responsable de la gestión del archivo de la Fundación Espigas, el mayor archivo de arte argentino y latinoamericano a nivel mundial.

Conformado por más de 300 mil recursos, monografías, catálogos de exposiciones, obras generales y de referencia, revistas, manuscritos y epistolarios entre otros invaluables documentos el archivo es una base viva y dinámica que preserva y hace accesible la memoria material de la historia del arte local y regional.

Para conocer la historia y la tarea de esta institución, además de  las novedades asociadas a la inauguración de su nueva sede en el barrio de San Telmo Palabrasdialogó con Agustín Diez Fischer, actual director de ese Centro de Estudios.

¿Qué es Espigas?

Espigas es una Fundación y un Centro de Estudios que inició sus actividades en 1993 por iniciativa de Mauro Herlitzka, quienexactamente hace 25 años, comenzó a hacer algo que en ese momento, los inicios de la década del 90, nadie hacía: preservar los archivos de artistas, galerías, y otras instituciones ligadas al mundo del arte argentino y latinoamericano.

Con el tiempo la Fundación fue creciendo y hoy Espigasposee el mayor acervo de arte argentino y latinoamericano a nivel mundial, con unos 300 mil recursos, la misma cantidad que tiene el Centro de Documentación del museo Reina Sofía, el mayor archivo de arte moderno y contemporáneo que hay en España.

Si bien desde su fundación Espigas siempre funcionó a través de asociaciones con otras instituciones, con proyectos de mecenazgo, con proyectos metropolitanos, con apoyo del Fondo Nacional de las Artes,  y a veces con fondos del exterior, hace algunos años, justamente en función de las dimensiones del archivo  se generó un primer convenio con Tarea,el Instituto de Investigaciones sobre el Patrimonio Cultural dependiente de la Universidad Nacional de San Martín, que profundizamos y ampliamos a inicios de 2017 con la creación del Centro de Estudios Espigas, que estrictamente es el que yo dirijo, que ha recibido en comodato todo el acervo de Fundación Espigas, para cogestionarlo junto a Tareadesde esta nueva sede, donde después de muchos años podemos concentrar todo el material en condiciones óptimas tanto para la guarda como para la consulta.

¿Por qué la resolución del problema edilicio implica el ingreso a una nueva etapa?

Justamente, porque el tamaño del acervo implicó, hace ya algunos años, que tengamos muchos problemas para encontrar una sede con capacidad de albergar todo el material, no solo en términos de metros cuadrados, sino porque muchos edificios nuevos no soportan estructuralmente tanto peso.

Pero afortunadamente, a partir de un trabajo conjunto con el Gobierno de la Ciudad, específicamente con la Administración General de Bienes y Concesiones dimos con un edificio en la calle Perú, casi esquina Belgrano, con condiciones para que funcione Espigas.

Es un edificio de tres plantas, que nos permite poner el material en el primer piso, bien resguardado, donde podemos tener una nueva sala de referencia, una sala de exhibiciones, y una de conferencias, y el proyecto incluye también la habilitación de un laboratorio de papel. Además, obviamente un edificio en el medio de la ciudad para el archivo más grande de arte argentino simplifica muchísimo a que se consulte el acervo. Necesitábamos ubicación, tamaño, y resistencia estructural y lo hemos logrado.

¿Cuántas personas consultan aproximadamente el acervo?              

Por año, entre visitas digitales y presenciales veníamos recibiendo unas seis mil consultas, que es muchísimo, pero estamos seguros se van a incrementar, por las nuevas posibilidades que se abren con esta sede. Para acercarse nosotros utilizamos un sistema de cita previa, que se gestiona desde la web, donde las personas tienen un listado del material, pueden seleccionarlo, y enviar un mail solicitándolo. Luego se les asigna un día y una fecha para que lo tengas en su escritorio y puedan trabajar.

Aunque frente a un universo tan vasto es difícil elegir te pido algunos ejemplos sobre los recursos que pueden consultarse

Entre las cosas que uno puede encontrar, por ejemplo, tenemos un archivo específico, el Mario Canale, que tiene cuadernos originales de Eduardo Sívori, uno de los pintores fundamentales de la Argentina de comienzos de siglo XX, cuadernos dibujados por él, y hasta su máscara mortuoria. También tenemos la copia de todo el archivo Marta Minujín, de todo el archivo Antonio Berni, catálogos inconseguibles, carpetas con materiales inéditos, desde posters hasta cuadernos personales, pasando por dibujos, como los que realizó Dardo Giménez, cuando estaba diseñando la casa para Jorge Romero Brest, realmente son cosas increíbles.

¿Y cómo se trabaja desde el centro con ese archivo?

Actualmente tenemos varios ejes de trabajo, el primero tiene que ver con poner disponible el acervo, algo que requiere un trabajo arduo de inventario. En ese línea, luego de realizar una transformación muy importante en términos de tecnología y de flujos de trabajo, estimamos que en el futuro cercano tendremos un 70% del material inventariado para que esté disponible a la consulta.

Luego, tenemos otras acciones que están dentro de lo que llamamos Espigas Público, que son líneas que tienen el objetivo de ampliar el acceso a Espigas, más allá de los galeristas, investigadores y coleccionistas, buscando otras formas de abordaje y acercamiento al archivo. Ese programa que se pondrá efectivamente en marcha en 2019 implicará conferencias y charlas abiertas, pero también exhibiciones.

Finalmente, otro eje que nos interesa mucho tiene que ver fundamentalmente con el laboratorio de papel que en breve pondremos en marcha, donde vamos a realizar capacitaciones específicas sobre cuestiones vinculadas a conservación preventiva y al trabajo en archivo, que brinden herramientas para la inserción laborar primaria de jóvenes en situación de vulnerabilidad.

¿Y junto a toda esa tarea, cómo se sigue incrementando el acervo en una realidad marcada por las prácticas emergentes que implican las nuevas tecnologías?

En principio, tanto para el material digital como para el analógico, o en papel, es importante entender que si bien es usual pensar que cuando uno trabaja en un archivo está trabajando sobre el pasado, en realidad uno está trabajando directamente sobre el futuro, porque nuestro desafío es pensar e imaginar qué va a investigar el historiador del futuro, qué va a necesitar el investigador o el coleccionista, y siempre entender que lo que uno hoy pude ver como inservible en otro momento puede servir.

En esa línea, específicamente en torno al universo digital, hace un tiempo nos encontramos con que no había ninguna institución que estaba preservando ese material e iniciamos un primer experimento que es la Biblioteca Electrónica Espigas, el primer archivo para la conservación del material digital de arte argentino y latinoamericano, un proyecto que implica un desafío inmenso y nos enfrenta a un nuevo panorama y a dudas sobre cómo preservar y organizar materiales que circulan en whatsapp, en facebook, o por mail, que efectivamente son las plataformas en las que se está generando y por las que está circulando muchísimo material vinculado a las artes visuales actualmente.

Espigas funciona desde septiembre de 2018 en su nueva sede de Perú 358 / Timbre A./ Para recibir más información o realizar citas para consultar el archivo se puede ingresar aquí