El ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, y Enrique Avogadro, secretario de Cultura y Creatividad, acompañados por Ángel Mahler, ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, presentaron el viernes 5 de mayo, en el Teatro Nacional Cervantes, Energía Teatral, un programa que busca colaborar con el desarrollo y la optimización de recursos en los teatros del país, mediante la elaboración de un diagnóstico de la problemática de cada sala, capacitación, y una red de ayudas para adecuar la infraestructura de cada espacio.

“La propuesta busca relevar la infraestructura de los teatros para, a partir de un diagnóstico, ayudar a cuantificar consumos y gastos en servicios, encontrar alternativas que reduzcan costos, incorporar metodologías que optimicen recursos, aportar capacitaciones en nuevas tecnologías, detectar problemas de funcionamiento,  sumar oportunidades de financiamiento, sistematizar información y brindar asesoramiento en sistemas alternativos que permitan la sustentabilidad general de las salas”, explicó Avogadro durante la presentación del programa, que en su primera fase se implementará en 30 salas independientes de la Ciudad de Buenos Aires.

Estructurado en tres etapas Energía Teatral contempla un primer período de diagnóstico y relevamiento, que durará aproximadamente 3 meses, seguido por la elaboración de un plan maestro, y una etapa final de implementación, para la cual el Ministerio pondrá a disposición de las salas subsidios y líneas de crédito blando.

“Creo que uno de los valores más importantes del plan, junto al acompañamiento para la implementación del plan maestro con líneas de apoyo financiero y subsidios es la capacitación que se brindará al personal de las salas, ya que además de mejor infraestructura nuestros teatros necesitan de manera urgente, y  cada vez más, personal capacitado e idóneo para dar cuenta de los continuos cambios y desafíos tecnológicos que atravesamos” destacó Avogadro.

Junto ese aspecto, tanto Avogadro como Avelluto señalaron en sus presentaciones que la puesta en marcha del programa cuenta con la participación de diversos organismos del Estado, instituciones públicas y empresas privadas, mancomunados “detrás de la generación de una solución concreta a un problema que nos preocupa y nos afecta a todos”.

“Cuando asumimos sabíamos que había un problema con la infraestructura de nuestros teatros, algo que no voy a negar, se agravó con la suba de las tarifas, por la necesidad de pasar de un esquema de energía a barata a otro donde el valor de la energía es el real, y hoy estoy muy orgulloso porque logramos salir del laberinto por arriba”, expresó Avelluto.

“Para generar esta iniciativa diferentes áreas del estado, los representantes del sector teatral, y el sector privado, tuvimos que sentarnos en una mesa, bajar los decibeles y generar soluciones, porque la disminución de los prejuicios requiere ponerse a trabajar. Soy un convencido de que una de las cosas que más reducen los prejuicios son los hechos, porque demuestran mucho más que una declaración de principios que todos queremos lo mismo: que al teatro le vaya bien, que haya mucho laburo y muchos espectadores”, concluyó Avelluto, quien confirmó también su compromiso para que Energía Teatral crezca, y llegue, en un corto tiempo a todas las salas del país”.