El lunes 8 de mayo se presentó oficialmente en la Embajada Argentina en Londres “Argentina 2017 Special Report”, el informe especial del periodista londinense Tim Atkin sobre el estado de la vitivinicultura local.

Reseñas de vinos de todas las regiones del país, el ranking de los 100 mejores vinos del año, y el de las 200 mejores bodegas, además de 825 notas de cata, y completos análisis sobre el estado de la economía argentina, y el presente y el futuro de la industria vitivinícola, conforman, junto a las impactantes fotografías de Atkin, uno de los materiales más esperados por los productores y enólogos del país.

Para la elaboración de ese material hace más de una década que Atkin visita Argentina de manera anual, desarrollando durante tres semanas un itinerario por viñedos y bodegas de todas las regiones, y realizando más de 1000 catas y testeos. En 2017 incluyó visitas a Chapadmalal, para la observación de viñedos con influencia marítima con potencial para cepas aromáticas, como Riesling, Gewurztraminer, Sauvignon Blanc o Albariño; y también Neuquén y Río Negro, Mendoza, San Rafael y los Valles de Pedernal y Calingasta en San Juan, bajo la organización de Wines of Argentina (WOFA), entidad encargada de la promoción de la marca Vino Argentino a nivel mundial, que también coordina la presentación final del reporte.

Definido por su autor como “un retrato en profundidad de una industria dinámica”, dentro del informe 2017, que constituye el quinto especialmente dedicado a nuestro país, Atkin señala la definitiva consolidación del Malbec como variedad insignia local, con propuestas de alta gama que superan los 95 puntos,  destacando como figuras prominentes en ese fenómeno a  Daniel Pi, de Bodega Trapiche, como enólogo del año, a Santiago Mayorga, de Cadus Wines,  como Joven enólogo del año, y a Jorge Riccitelli, de Norton, como Enólogo legendario.

En tanto, según el experto, el definitivo pasaje a los 100 puntos, y el ingreso de Argentina al podio de los mejores productores del mundo, implica intensificar el esfuerzo por comunicar las distintas variedades propias de esa cepa, con vinos donde se pueda identificar el carácter diferencial que el Malbec adquiere en las distintas regiones y sub regiones del país. “Hagan vinos que les gusten, que reflejen su propia identidad y la del terroir de donde provienen”, recomendó durante el viaje y reiteró en el informe final el periodista.

Para conocer el impacto de esta actividad, las perspectivas que se abren a partir de la reciente presentación y el estado de la marca Vino argentino en el mundo dialogamos brevemente con Mario Giordano, Gerente General de WofA, quien también compartió con Palabras el ranking de los 10 mejores elaborado por Atkin.

¿Quién es Tim Atkin y cuál es la importancia de sus reportes para la industria vitivinícola local? 

Tim Atkin es, sin duda, uno de los profesionales de impacto mundial que más sabe de nuestro país, hace más de 10 años lo visita sistemáticamente, y este es el quinto informe especial que realiza, y además de su prestigio como periodista y degustador es Master of Wine, la categoría más importante que existe para caracterizar el conocimiento que tiene una persona en torno al vino, por esto el impacto de su informe desde el punto comercial es importantísimo, lo que lo convierte en uno de los personajes más deseados para que hable de tu vino.

Por otra parte, actualmente Inglaterra constituye el tercer mercado en importancia para los vinos locales, después del interno y de Estados Unidos, y su predicamento allí y en la mayor parte de los mercados de consumo emergente es central.

¿Cuáles son y qué importancia tienen esos mercados?

En la década del 70, cuando visité por primera vez Inglaterra, el consumo de vino per cápita era de 3 litros por persona y hoy están en los 20 litros, mientras que Argentina pasó de 90 en la década del 60 a 25 en la actualidad. Entonces, si bien el mercado interno sigue siendo el más importante, hace ya alguno años que se generó un fenómeno global de traslado desde  los  países productores como Francia o España, donde se consume aún menos que aquí, hacia los que denominamos mercados de consumo emergente, como Dinamarca, Suecia, Noruega, China,  y Usa, como principal importador, que han crecido en su consumo.

¿Es por la centralidad de esos mercados que Atkins insiste en su informe sobre la importancia de consolidar una identidad para nuestros vinos? 

Claro, porque él siempre insiste en que Argentina con el Malbec ha logrado algo que no existe en ningún otro país: tener una identidad asociada a una variedad única, algo que nos da una identificación y un posicionamiento que todos buscan.

De hecho, hace pocos días se presentó un trabajo con las conclusiones de un estudio que indagó en distintas plataformas web cuáles eran los reportes que más aparecían según cada país donde, por ejemplo, en Francia aparece Travel and leisure, en Perú gastronomía, etc.  Dentro de ese listado los únicos dos países en que aparece vino son Chile y Argentina, con la diferencia de que en Chile dice vino y en Argentina Malbec.

Chile ha estado toda la vida con el Carmenere, y sin embargo tienen mayor posicionamiento con el Cabernet Sauvignon, que en realidad no es de nadie, tiene una identidad por sí mismo; en cambio el Malbec es de Argentina.

¿Y cómo se compatibiliza este foco en el Malbec con el desarrollo de otras variedades?

Justamente, entender que eso no es incompatible, y desarrollar una comunicación clara en torno al Malbec es la otra gran recomendación del reporte 2017, algo que también destacó en uno de los encuentros que realizamos en Mendoza a inicios de año, donde enfatizó que seguir profundizando el desarrollo y la comunicación de los nuevos estilos y perfiles del Malbec, identificando las características del terroir y el sabor diferencial de las regiones, y trabajar a partir de otras variedades, no son caminos excluyentes.

Entonces, debemos seguir protegiendo la fortaleza que hoy tiene la asociación entre Argentina y el Malbec haciendo cada vez mejores vinos, y también desarrollar otras variedades, como el Torrontés, que también es exclusiva, y tiene mucha potencialidad, aunque un menor impacto, porque al Malbec lo quieren todos y al Torrontés unos sí y otros no.

Los 10 consagrados de 2017 según Atkin:

– Teho Malbec Tomal Vineyard 2014 (98 puntos)

– Zuccardi Finca Piedra Infinita Malbec 2014 (98 puntos)

– Achával Ferrer Finca Altamira Malbec 2014 (97 puntos)

– Altos Las Hormigas Malbec Appellation Gualtallary Piedras 2016 (97 puntos)

– Catena Zapata White Bones Chardonnay 2014 (97 puntos)

– Colomé Altura Máxima Malbec 2014 (97 puntos)

– Mendel Finca Remota Malbec 2014 (97 puntos)

– Noemía Malbec 2015 (97 puntos)

– Trapiche Terroir Series Single Vineyard Malbec Finca Ambrosía 2013 (97 puntos)

– Zuccardi Aluvional Gualtallary Malbec 2014 (97 puntos)