teatro independiente Caracterizado por una gran riqueza, y una multiplicidad de propuestas, el circuito de teatro independiente de Buenos Aires atravesó un 2016 difícil, donde el accionar colectivo fue una herramienta esencial para enfrentar la crisis, que se expresó a través de reclamos, protestas simbólicas, mesas de reflexión e iniciativas como la Semana del Teatro Independiente, que durante diciembre, apostó a promover, difundir y potenciar al sector,ofreciendo entradas a solo 50 pesos en más de 80 espectáculos.

Para conocer estas iniciativas, reflexionar sobre las variables que marcaron el ritmo de 2016, y conocer las perspectivas hacia 2017, Palabras recogió los testimonios de un grupo de actores, directores y productores que fueron protagonistas del año que pasó.

Martin Bondone, director de Teatro Ciego:

“Para nosotros fue un año muy positivo, de mucho crecimiento. Por ser un teatro que no consume luz, evitamos la crisis de servicios, que aunque suene a chiste, fue muy importante. Por otro lado, el público que nos visita, tiene patrones de consumo muy particulares, es un público que nos busca y es muy activo. En este contexto, en 2016 tuvimos nuestra primer gira internacional, participamos del Primer Festival Internacional De Teatro Sensorial, hicimos la cuarta edición del Festival De Teatro Ciego, tuvimos más de veinte funciones para empresas y más de cien colegios en las funciones para alumnos que realizamos.

Creemos que el año que viene va a ser mejor que el actual, y nos esperan muchos desafíos relacionados con la incorporación de nuevas tecnologías, que mejoren la calidad  y variedad de nuestros espectáculos. Por otro lado, estamos planeando expandirnos territorialmente con la apertura de nuevos espacios en otras ciudades”.

Sebastián Zaus, director de la Compañía Maquetas y Maquetas Infantil:

“Creo que el ambiente del teatro independiente es cada vez más cerrado. Se cae en la trampa inversa al teatro comercial, se cae en un teatro elitista, supuestamente intelectual, con códigos teatrales, dejando de esta forma a la gente que no es “del palo” afuera. Hay una búsqueda de impresionar al colega, de que alguno más o menos reconocido en el ambiente–termino espantoso- diga “che…, q bien la obra de tal”. Una necesidad de aprobación, de legitimación.

Se ha perdido la búsqueda de que el espectador disfrute, se conmueva, haga la experiencia. Se ha convertido, en definitiva, en una demostración técnica, a mitad de camino entre un manifiesto (el teatro es así) y una muestra mala de niños (mira lo que hago). Eso sí, un rato más tarde inflamos el pecho y nos indignamos dejando caer esa sentencia de la que no acusamos ninguna culpa: “cada vez viene menos gente al teatro”.

Para el año que viene planeamos estrenar la obra Verona de Claudia Piñeiro, con las actrices y el equipo con el que venimos trabajando hace años.  Cuando leímos la obra pensamos en lo interesante del vínculo entre  hermanas y las distintas personalidades y roles que se van asumiendo en una familia. También nos resultó interesante leerla bajo la transformación social  que nos viene sucediendo a partir de  #NiUnaMenos.  En cada personaje fuimos encontrando desde este tema una postura muy distinta, la negación, la naturalización, la justificación y la confrontación. La pluralidad de miradas sobre un mismo hecho, y después de todo poder encontrarnos en otro punto para expresarnos afecto”.

Tato Cayón, actor, director y dramaturgo:

“Creo que ha sido un año bastante duro para el teatro independiente. La falsa revolución de la alegría ha dado un golpe muy doloroso a los espacios culturales, ha generado mucha tristeza y en algunos casos la pregunta sobre cómo seguir, o peor aún, la decisión de cerrar definitivamente se han hecho presentes en reiteradas oportunidades.

Muy a pesar de esto, la resistencia siempre es la bandera, por lo menos la que levanto día a día ante los inconvenientes y dificultades que se presentan el camino. Y es por eso, que resistiendo, el 2016 fue hermoso a nivel personal. Donde terminan los rieles, en su segunda temporada en el Centro Cultural El Deseo, superó ampliamente mis expectativas. La buena recepción por parte de los críticos y sobre todo del público nos dejó con muchas ganas de volver el año que viene.

Destaco también el trabajo realizado por el espacio La Gloria con su ciclo Divinas glorias” del cual participé como director (La Echenique), que concentró un público muy diverso producto de las distintas propuestas. Para el año que viene tengo proyectado el estreno de Río que va que escribí y dirijo, la cual estuve ensayando desde mitad de este año con fecha para junio de 2017, además de continuar formándome e investigando”.

Sebastián Kirszner, director artístico de (La Pausa) Teatral, director y dramaturgo:

“Como Director artístico de (La Pausa) Teatral, ha sido el primer año que se dio actividad en todo el ciclo, desde febrero, abriendo la temporada con Descansa de Pilar Ruiz, hasta diciembre terminando el año con muestras teatrales y algunas funciones de elencos recidivantes de nuestro espacio como el grupo de Recordis. El año nos trajo los aumentos tarifarios que golpearon a toda la sociedad, en nuestro caso la luz y el agua se llevaron el mayor aumento.

Como director y dramaturgo estrené el ciclo Mendelbaum  (100% musical), con funciones viernes y sábados, algo atípico dentro del teatro independiente, siempre a sala llena, y ampliando el grupo de trabajo a una cooperativa de trabajo de veinte integrantes que funcionó aceitadamente en una dialéctica de convivencia con la sala.  La obra, con la que volveremos en 2017,  estuvo destacada en nueve rubros en los premios Teatro del Mundo, y dos en los Florencio Sánchez”.

Norberto Gonzalo actor, director y dramaturgo:

“En lo personal, como actor, productor y director, ha sido un año difícil, como lo fue para todos, pero pudiendo, a fuerza de voluntad y resistencia, lograr la concreción de proyectos anhelados, contando con un equipo de trabajo, que se multiplica en pos de los objetivos trazados. En lo teatral, me tocó protagonizar nuevamente Orquesta de Señoritas de Jean Anouih, con dirección de Jorge Paccini, donde también volví a hacerme cargo de la producción artística y ejecutiva, contando con un elenco protagónico de prestigiosos actores. La temporada con debut en el Teatro de la Comedia, tuvo lugar en el mes de agosto, y sus resultados en cuanto a público y crítica, motivaron la nueva etapa que comenzará el 13 de Enero 2017 en el Teatro Buenos Aires, en Corrientes y Rodriguez Peña.

También me tocó estrenar El Pescado sin Vender, con texto de mi autoría, en el Teatro La Máscara, espacio que dirijo desde su apertura en el año 2000. Se trata de un viejo proyecto sobre poner en escena las asignaturas pendientes y los logros postergados, tanto desde lo individual como lo colectivo, en lo referido a lo político, lo social, lo histórico y lo cultural.  Aquí también pude contar con un numeroso equipo, que significó no solo el trabajo en común, sino la música original en vivo a cargo de Gerardo Amarante y el audiovisual realizado y puesto en escena por Daniel Cinelli.  Pudimos disfrutar de público y crítica con  este espectáculo estrenado en el mes de agosto, hasta diciembre de este año, pensando en su reestreno para marzo próximo, además de la gira”.

Héctor Alvarellos Grupo La Runfla:

“El año que terminó fue muy importante para el grupo de teatro callejero La Runfla, cumplimos 25 años haciendo este lenguaje como grupo estable de teatro independiente.  Obtuvimos el premio democracia,  que otorga el Centro Cultural Caras y Caretas; el Luisa Vehil; el premio A los teatros del mundo, que otorga el Centro Cultural Rojas; y la Legislatura de la Ciudad  declaró de interés cultural nuestro espectáculo 1816 la Pulpería de la Independencia.

También realizamos el proyecto Parientes en el Espacio, donde  egresados del  Curso de Formación del Actor para espacios Abiertos,  dependiente de la EMAD (Escuela Metropolitano De Arte Dramático) realizaron el espectáculo  De  chacras tambo y glorietas , que venimos presentando desde el año 2000, contando la historia del  Parque Avellaneda, nuestro lugar de pertenencia. Sin embargo, hoy en Buenos Aires  nos piden permiso para actuar en más de una plaza, algo que no terminan de otorgarnos y nos genera infinitas dificultades.

Pese a eso, para cerrar el año pudimos participar del Primer Encuentro de Grupos Estables de Teatro Independiente, que a través teatro, clown, títeres, circo y música reafirmó los lazos entre los grupos de teatro independientes, y expandió las fronteras de las búsquedas y la comunicación, siempre en relación directa con la coyuntura que atravesamos”.