Facebook, Twitter y WhatsApp, entre otros ejemplares del conjunto de redes sociales y servicios de mensajería, se han vuelto accesibles para las personas ciegas o con dificultades de visión gracias a las tecnologías integradas disponibles, como los lectores de pantallas, que facilitan la lectura y contribuyen a la inclusión.

La red social creada por Mark Zuckerberg, por ejemplo, lanzó en el 2012 el equipo “Facebook Accessibility”, destinado a desarrollar funciones y aplicaciones para que personas con discapacidad puedan aprovechar todos los servicios de esa plataforma.

Uno de sus últimos anuncios fue en abril pasado y se trató de un lector de pantalla para imágenes, por ahora disponible solo en inglés y para dispositivos con sistema operativo iOS.

La novedad de la función es que además de mencionar el nombre de la persona que publica la foto, brinda una descripción de la imagen a través de la tecnología de reconocimiento de objetos.

La idea es entonces aportar nuevas herramientas que favorezcan la inclusión de personas con discapacidad visual en redes sociales, teniendo en cuenta que todos los días se comparten alrededor de “dos billones de fotos en Facebook, Instagram, Messenger y WhatsApp”, explicaron en el blog oficial de la compañía liderada por Zuckerberg.

Por otro lado, el equipo de la Universidad Politécnica de Praga (CVUT) diseñó el primer teléfono móvil con monitor táctil apto para personas invidentes, que saldrá próximamente al mercado. Se trata de un celular que se maneja con cuatro gestos acompañados de información de voz, para que el usuario sepa en qué lugar del menú del celular se encuentra.

Cristian Alderete es trombonista de la Banda Sinfónica de Ciegos “Pascual Grisolía” -un organismo profesional argentino único en el mundo- y guitarrista del grupo de folclore La Mazamorra. Cuando Cristian nació veía de un solo ojo mientras que del otro tenía un resto visual. Pero a los siete años perdió la vista por completo.  El músico, formado en el Conservatorio de Morón, dialogó con Palabras y explicó de qué manera usa en su cotidianeidad dispositivos tecnológicos que lo ayudan en la lectura y en sus relaciones interpersonales.

“En mi rutina individual fue y es fundamental la accesibilidad mediante las herramientas tecnológicas”, destacó el joven, oriundo de la localidad de Rafael Castillo, partido de La Matanza.  “Desde el punzón y la pizarra (elementos básicos para escribir braille), el bastón, los dibujos en relieve, hasta la computadora y el celular representan las herramientas que me brindan la posibilidad de acceder a la información”. “También a independizarme y comunicarme. En resumen, a ser un poquito más libre”, resumió.

En lo que respecta a la tecnología, habitualmente utiliza la computadora con un software que le lee toda la información necesaria para que con comandos de teclado pueda hacer todo lo que él desee. También mediante un sistema similar, pero con distintos gestos en la pantalla táctil, se maneja con el celular.

“Es así cómo puedo hacer llamadas y contestarlas, recibir y enviar mensajes de texto tanto en Whatsapp como Facebook, utilizar GPS, navegar en Internet, e inclusive sacar fotos o filmar con algún margen de error”, según enumeró el joven que comenzó a vincularse con la música a los ocho años.

Fue Rodolfo Fernández, uno de los integrantes de la Banda Sinfónica de Ciegos, quien le enseñó a Cristian la musicografía braille, cuando tenía 13 años. “Es un sistema práctico de lectura y escritura de la música con una escritura lineal, donde cada signo tiene en sí mismo la nota y la duración”.

En relación con la música, “las tecnologías integradas también pusieron cerca de nuestra voluntad el poder escribir una partitura en musicografía braille y pasarla a un programa de edición musical en pentagramas”, remarcó.

“Es casi un hecho mítico en la historia que las personas ciegas se dedicaran a la música para poder tener un lugar en la sociedad, para expresarse, y también subsistir”, consideró. Hoy la tecnología “acompaña y multiplica infinitamente estas posibilidades en la vida de cada uno de nosotros”.

Con respecto a lo que queda pendiente, Cristian señaló que “si bien la accesibilidad edilicia en espacios públicos y la inclusión en Internet crece a pasos agigantados, aún hay mucho por hacer”.

“Es difícil enumerar o hacer una lista de todo lo que falta. Tal vez, el concepto fundamental que podría resumir la cuestión es el de incorporar en nuestra filosofía cotidiana, en la gestación de leyes, en los proyectos de espacios físicos o virtuales, a la inclusión como un factor determinante”, sostuvo Cristian.

Y concluyó: “Creo que así tendremos la oportunidad de apoyarnos y enriquecernos entre iguales y distintos”.

Cristian presentará el disco “Tras el Fuego” junto su grupo de folclore La Mazamorra, el 24 de junio a las 21.30 en Buenos Aires Club, ubicado en Perú 571, en el barrio porteño de San Telmo.