Todos los martes de octubre en Korinthio Teatro se presenta Tresh, una obra escrita y dirigida por Pablo Cernadas, inspirada en Tres hermanas de Antón Chejov, cuya intensa trama se despliega en el escenario y también por whatsapp.

Protagonizada por Carolina Manetti Cusa, Micaela Moyano y Gisela Rebichini, Tresh nos presenta una relectura del texto clásico, que, entre otros elementos, contempla la intervención del público en la historia, sumando a quien lo desee a un grupo de whatsapp, donde puede leer, seguir y participar del diálogo en tiempo real entre una de las protagonistas y un anónimo interlocutor.

Para conocer algunos detalles más de esta obra, que cambiando la exigencia clásica nos pide que dejemos el celular prendido durante la función, Palabras dialogó con la actriz Gisela Rebichini.

¿Luego de las primeras cuatro funciones cuál es tu evaluación de lo que ha pasado con Tresh?

Realmente estamos todos muy contentos y entusiasmados con lo que está sucediendo con la obra. Es un material que toma Tres Hermanas como inspiración, conservando el clima de asfixia y agobio que rodea a esas mujeres, y ese no poder ir hacia el lugar que desean, pero donde el texto original aparece de manera no lineal, como trastocado, de hecho mi personaje es Irina, la hermana menor de Chejov, pero la mayor aquí. En ese sentido entiendo que Tresh conserva el carozo de Tres Hermanas en el orden del mundo y el clima antes que en la acción.

¿Y cómo fue incorporar el juego de esta doble trama, la del escenario y la del whatsapp?   

Luego de muchos meses trabajando con el texto todas llegamos a la conclusión de que cada una de estas mujeres tiene una versión muy propia de la historia. Si bien la historia de Masha, que en este caso es la menor, parece tomar más fuerza en un momento, y es la que acciona la progresión dramática, realmente la obra luego de un comienzo algo lineal se abre a tres tramas, y en ese abrirse parte de la historia de Irina, el personaje que yo interpreto, se desarrolla por whatsapp, en un diálogo que establece por ese medio con otro personaje, que nunca aparece corporalmente en la escena.

Lo diferente aquí es que yo envío y recibo realmente mensajes y que el público puede seguir ese intercambio, y participar de él si desea, desde su celular, como miembro de un grupo al que lo sumamos al inicio de la función. Entonces el espectador puede seguir la obra centrándose solo en lo que sucede en el escenario, o también leer el chat, y responder o no, casi como un elige tu propia aventura.

¿Y cómo fue para vos como actriz asumir la responsabilidad de sumar una vía no convencional a la obra?      

Inicialmente no fue fácil, porque por un lado tenía que seguir la escena con mis compañeras, y por otro lado estaba whatsapeando, tuve que ensayar muchísimo, e ir buscando los momentos más cómodos para responder, que a veces cambian con cada función. Igualmente, es un placer ver a la gente interactuando por allí, además de que esto implica hacerse cargo de que hoy difícilmente uno apague el celular por entrar al teatro. Silenciarlo sí, pero apagarlo… entonces aquí por lo menos sabemos que el público está con el celular pero metido en la obra.

¿Más allá de esa innovación, Tresh se ajusta a una línea más clásica que la que venías desarrollando hasta aquí?

Totalmente, por eso para mí la obra fue una posibilidad de revincularme con un trabajo más clásico, donde el texto no nace de la escena, y donde más allá de que todo texto es flexible y se modifica, en algún punto está cerrado. Fue un reencuentro que tuvo momentos de mucha pelea, pero un trabajo que finalmente me interesó muchísimo, y donde Pablo Cernadas, afortunadamente, me tuvo mucha paciencia, y me dio mucha libertad y mucha confianza, para que pueda reencontrarme con un proceso creativo que había dejado hace tiempo, con un texto acabado, y un personaje bastante estructurado.

¿Y cómo ha sido hasta aquí la reacción del público frente a la propuesta?

Afortunadamente la obra gusta un montón, pero más allá de eso, como requiere una mirada activa por la diversidad de posibilidades que plantea, tal vez es una propuesta que plantea más dificultades para el público clásico de teatro, que para el que no está tan habituado, y puede, justamente desde allí, soltar más fácilmente las convenciones, y meterse en este juego.

Tresh se presenta todos los martes de septiembre y octubre desde las 20:30 hs en Korinthio Teatro, Mario Bravo 437, CABA.