Después de un 2016 sumamente complicado, la cartelera de teatro comercial en Buenos Aires parece recuperar lentamente su brillo tradicional con más de veinte obras en cartel promediando el primer semestre del año, entre las que Sugar, Escenas de la vida conyugalToc –Toc  encabezan la recaudación, según los datos proporcionados por la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales (AADET), para la primera quincena de abril.

A esa importante nómina, con estreno confirmado para el próximo 19 de mayo, se sumará precisamente Un rato con él, proyecto que reunirá a Chávez y Suar como dupla protagónica, en una obra escrita por el propio Chávez -junto a Camila Mansilla-  producida por Suar junto con Nacho Laviaguerre, y dirigida por Daniel Barone, con extensa trayectoria en televisión y cine, que ya dirigió a Chávez en la obra Red.

Definida por Barone como “teatro de autor”, la obra marca el regreso de Suar a las tablas, algo sobre lo que el artista no dudo en afirmar: “Yo quiero con él porque todos quieren con él, y estoy en primera fila para subirme al escenario”; y la consolidación de Chávez como dramaturgo, rol en el que había incursionado con piezas como “La de Vicente López”, “Mi propio niño Dios”, “Madame Pipi” y “Rancho (una historia aparte)”, entre muchas otras, a través de una historia que apela con humor a reflexionar sobre nuestros vínculos.

Hermanos de distintas madres, Gregorio (Chávez), y Darío (Suar), deben volver a reunirse, después de muchos años distanciados, para resolver temas sucesorios relativos a la reciente muerte de su padre. Sin embargo ese encuentro, que ambos consideraban a priori sería tedioso y solemne, se transforma en una caja de pandora que les deparará varias sorpresas.

Desde revelaciones sobre la doble vida que la figura paterna había llevado a espaldas de sus hijos, pasando por cuestiones relativas a su propio pasado, y su confuso presente, hasta sorpresas alrededor de la particular herencia que les espera, la obra va desentrañando una enredada madeja de vínculos familiares, en cuyos extremos se encuentran el hermano mayor: alcohólico, solitario y con muchos secretos sobre su espalda; y el menor: tímido y algo torpe, pero sobre todo imposibilitado de mirar a su hermano a los ojos. Dos seres que, aún en sus diferencias, descubrirán que tienen mucho en común.

“Es un encuentro muy atractivo entre dos hermanos que se encuentran para dividir unos bienes. Ahí surgen cuestiones sobre cómo armarse la vida y la historia que tienen en torno a su familia”, explicó Chávez en la presentación del proyecto, reafirmando la diversidad de climas por los que transitará esta comedia dramática, que promete, además, un interesante duelo actoral a cargo de los protagonistas, que estarán acompañados por un elenco integrado por Manuela Pal,  Marcelo D’Andrea y Francisco Lumerman.  

Pero además de su valor artístico, la obra marca el inicio de la nueva etapa para el célebre teatro El Nacional, que desde 1960 está a cargo de la familia Romay, como punta de lanza de la reciente asociación de Diego Romay, actual director del teatro, con Suar e Ignacio Laviaguerre, tras el objetivo de “posicionar a “El Nacional como un espacio ideal para fomentar el espíritu creativo, además de convertirse en una nueva plaza para las actividades comerciales”, según aseguraron.