Hasta el 29 de julio el Museo Nacional de Bellas Artes presenta Obras maestras del Renacimiento al Romanticismo, una selección de 58 piezas procedentes de la colección del Museo de Bellas Artes-Galería Nacional de Hungría.

Obras de autores de la talla de Peter Paul Rubens, Lucas Cranach el Viejo, Giorgio Vasari, el Greco, Giambattista Tiepolo, Guido Reni, Rafael y Francisco de Goya, junto al maestro Leonardo da Vinci, además de los trabajos de autores húngaros como Mihály Kovács, Károly Markó, Jakab Bogdány, János Donát y József Borsos, conforman el cuerpo de esta muestra única, que llega a nuestro país luego de pasar por Londres, París y Madrid, por pedido exclusivo del MNBA al Museo de Hungría.

“Esta muestra ha sido posible gracias a que, durante el tiempo que demandó la ampliación y renovación del Museo de Bellas Artes de Budapest –que se reinaugurará a fines de octubre de 2018–, las autoridades de Hungría permitieron que parte su acervo se presentara en otros museos del mundo. Así, diferentes selecciones de esta colección han sido exhibidas en Londres (Royal Academy of Arts), París (Museo de Luxemburgo) y Madrid (Museo Nacional Thyssen-Bornemisza). Buenos Aires, la única sede en el continente americano que acogerá esta iniciativa, es la última estación de esta itinerancia, antes de que las obras retornen a su país de origen para sumarse al guion permanente del Museo húngaro”, precisó al respecto Andrés Duprat, director del Bellas Artes, y responsable de la negociación que permitió la llegada de la muestra.

Bajo la curatela de Ángel Navarro y Florencia Galesio, la propuesta se articula a partir de 6 núcleos que recorren de manera cronológica un extenso período entre los siglos XV y XIX a través de hitos como El Renacimiento italiano, El Renacimiento en el norte de Europa, El Barroco italiano, El Barroco en los Países Bajos, El Barroco español, y Del siglo XVIII al Romanticismo en la pintura húngara.

Integrando El Renacimiento italiano, uno de los hitos centrales de la propuesta, podremos encontrar óleos de artistas como Lorenzo Lotto, Tiziano y del pintor, escritor y humanista Giorgio Vasari -cuya obra Las bodas de Caná (1566) es sin duda una de las paradas obligadas de la muestra- junto a la escultura Guerrero a caballo (1500-1550), realizada en bronce con pátina verde artificial, y atribuida a Leonardo da Vinci.

“Da Vinci realizó estudios de caballos en diferentes posturas y movimientos, tantos dibujos preparatorios como modelos en arcilla, para trasladarlos a monumentos de gran tamaño o pinturas murales, que nunca llegó concluir. En estas obras, representó caballos en corveta, con las patas delanteras levantadas, en algunos casos sin jinete”, explican los curadores. Es cierto que toda atribución es polémica, pero se dice que en el caso de Guerrero a caballo, la postura del animal fue una de las hipótesis que se abordó para adjudicar el trabajo a Leonardo. Aunque según estudios recientes, “la fundición en bronce parece corresponder a las primeras décadas del siglo XVI, poco después de la muerte del artista”.

En Renacimiento en el norte de Europa, en tanto, se destacan las obras de Alberto Durero, Albrecht Altdorfer, y Lucas Cranach el Viejo, quienes realizaron pinturas religiosas, retratos y paisajes en los que aplicaron las pautas artísticas de la época, como el recurso técnico de la perspectiva. Justamente, una de las novedades en la exposición tiene que ver con dos retratos del pintor alemán Cranach el Viejo, en los cuales se representan dos parejas –un hombre mayor con una joven mujer y viceversa– para denunciar lo que el artista consideraba como dos pecados capitales: lujuria y codicia.

“En el siglo XVII, Roma transitó intensas transformaciones en los campos político, religioso e intelectual. En este contexto, comenzó a gestarse el estilo Barroco, que se caracterizó por el tratamiento de luces y colores que crean fuertes contrastes, en ámbitos teatrales de composiciones dinámicas que parecen incluir al espectador. Con estas fórmulas, los artistas de la época buscaban conmover al fiel, un recurso asociado a las propuestas de la Contrarreforma”, explican los curadores en torno a las características generales, y el contexto de creación del tercer núcleo, dedicado a El Barroco.

En cuanto a las obras seleccionadas para la travesía por ese estilo en la muestra se presentan obras de Peter Paul Rubens, Anton van Dyck y Pieter Claesz, en el caso de Flandes y Holanda, y de Giovanni Battista Tiepolo y Annibale Carracci, en el de Italia; mientras que entre las expresiones españolas, representadas centralmente por obras de Bartolomé Esteban Murillo y Francisco de Zurbarán, se ha incluido la obra Escena de la guerra por la independencia española, de Francisco de Goya, donde el artista denuncia la barbarie de los conflictos bélicos, su crueldad y sinsentido.

Finalmente, un conjunto de piezas de los artistas húngaros József Borsos, Mihály Kovács y Károly Brocky, entre otros, conforman el cuerpo del núcleo Del siglo XVIII al Romanticismo en la pintura húngara, completando el corpus de obras escogidas que se exhiben por primera vez en la Argentina, en el marco de esta exposición, simplemente, imperdible.

OBRAS MAESTRAS DEL RENACIMIENTO AL ROMANTICISMO -Colección del Museo de Bellas Artes-Galería Nacional de Hungría- se puede visitar hasta el 29 de julio de 2018 en el Museo Nacional de Bellas Artes, Av. Del Libertador 1473.
La muestra permanece abierta de martes a viernes, de 11 a 20 hs, y los sábados y domingos, de 10 a 20 hs. Las visitas guiadas se realizan los viernes a las 12 y 18 hs, y los sábados y domingos a las 12 hs; mientras que los sábados y domingos a las 16, 17 y 18 hs se realizan charlas breves.