Hasta el próximo 22 de mayo en el Palais de Glace se puede visitar la muestra colectiva de la última edición del Premio Itaú de Artes Visuales, que propone un intenso recorrido por las últimas tendencias de la escena emergente nacional.

Compuesta por 39 obras -las 36 finalistas y las tres premiadas- dentro de un proceso en el que  un jurado integrado por Inés Katzenstein, Agustín Pérez Rubio y Gabriel Valans evaluó más de 150 obras de unos 2.000 participantes de todo el país- la muestra  consigue, de una manera muy sólida, poner en diálogo la interesante e intensa diversidad de técnicas, temáticas y estilos propuestas por los nuevos creadores, generando en ese cruce un discurso donde la polífonía es la nota dominante.

Pintura y fotografía, pero también objetos, maquetas, esculturas y proyecciones,  parecen, sin embargo, confluir en una apuesta generalizada: quebrar la relación tradicional del público con las obras de arte, optando por modalidades que desde la interactividad analógica hasta la realidad virtual, pasando por un interesante conjunto de propuestas con realidad aumentada, resignifican el rol del espectador, evidenciando hasta el extremo un rol activo, que no solo involucra nuestra mirada.

Visitar la muestra implica, entonces, animarse a tocar, escoger o patear, aprehendiendo y aprendiendo este conjunto de sólidas obras de frágil completud, que reclama siempre nuestra presencia, contexto, en donde algunos de los trabajos realizados bajo la modalidad de realidad aumentada constituyen, sin duda, uno de los puntos más logrados del recorrido.

Dentro de esa categoría podremos ver 5 obras, de unas 10 que se presentaron, que después de bajarnos una aplicación en nuestro teléfono o tablet y escanearlas, nos permiten acceder a un interesante conjunto de contenidos interactivos  audiovisuales, que como una especie de bonus track, nos permiten indagar en la bio del artista, deslizarnos por el work in progress de la obra, o escuchar  un poema en francés, que también podemos leer en un texto que al ritmo de una melodía empieza a correr sobre la obra.

En este camino, como un abanico, o intento de involuntaria síntesis, “Deconstruecento” de Kevin Kripper (Buenos Aires), “s/t” de Javier Soria Vázquez (Tucumán) y “Políptico para aproximarse a primeridades naturales de características terceras, cuartas, décimo octavas, millonésimo octavas, etc.” de Julián de la Motta, las tres obras  premiadas, son tal vez las que mejor conjugan novedad y riesgo artístico con una notable solidez desde su propuesta conceptual y técnica.

Finalmente, y sin duda como novedad,  ya que esta edición del certamen incluyó por primera vez el “Premio Realidad Virtual”, destinado a artistas que desarrollan obras de producción 3D inmersiva; durante el recorrido podremos experimentar este nuevo universo de desarrollo artístico a través de las obras “Canoa y Falso Repollo” , realizada por el marplatense Mateo Amaral, quien obtuvo el primer premio de esa categoría; y “Montaña azul“, desarrollo colectivo del grupo multidisciplinario Proyecto Theremin.

La muestra Premio Itaú Artes Visuales, se puede visitar en el Palais de Glace,  Posadas 1725, de martes a viernes de 12 a 20 y sábados, domingos y feriados de 10 a 20, con entrada libre y gratuita hasta el 22 de mayo.