Desde el próximo 29 de junio el Museo Nacional de Bellas Artes presenta: Venecia en clave verde, una exposición que conmemora el 50 aniversario de la coloración del Gran Canal realizada por Nicolás García Uriburu, recordando aquella acción y homenajeando al gran artista argentino que falleció en 2016.

El 19 de junio de 1968, mientras Venecia celebraba su 34° Bienal aún convulsionada por los sucesos del Mayo Francés, el artista argentino Nicolás García Uriburu tiñó de verde las aguas del Gran Canal de esa ciudad. Desde una góndola, y utilizando una sustancia fluorescente inofensiva para la flora y fauna, García Uriburu, que no formaba parte del programa oficial, generó una acción artística enmarcada dentro las tempranas manifestaciones de la performance y del conceptualismo, que reflexionaba sobre el rol de la pintura y su intervención en lo “real”.

A partir de allí, dándole “un golpe maestro, una espléndida demostración de higiene moral del arte” según palabras del crítico de arte francés Pierre Restany, García Uriburu comenzaría una campaña internacional de coloración, llevando su verde a diversos lugares del mundo, como Buenos Aires, París, Bruselas o Londres, siempre con la intención de acercar el arte a la vida.

Para conmemorar esa iniciativa, que marcó la dirección de sus obras posteriores, siempre signadas por su preocupación por el medioambiente, el MBBA presenta en este homenaje un conjunto de serigrafías, fotos intervenidas y piezas documentales referentes a la coloración de 1968 y otras coloraciones históricas, así como un selecto grupo de pinturas realizadas entre los años 1968 y 1974.

“Nicolás García Uriburu es un referente fundamental del land art y, a la vez, un pionero de la conciencia ecológica, que formuló con el lenguaje de la acción artística”, sostiene el director del Bellas Artes, Andrés Duprat en la presentación de la muestra. “Tiñiendo las aguas de los canales de Venecia durante la Bienal de 1968, proponía una doble lectura en un solo gesto: al restituir su coloración denunciaba la actividad humana que trastoca la naturaleza volviéndola un artificio inútil. Por otra parte, lo disruptivo de la acción, que se realizó en forma clandestina, sin amparo de las instituciones, ponía en cuestión el sistema de las artes, acorde al espíritu de la época”, agrega.

Coloración en Venecia, la fotografía intervenida de 1968 que recorrió el mundo como testimonio y multiplicando la acción, el Portfolio (Manifiesto), de 1973, obra ganadora del 1er premio en la Bienal de Arte Gráfico de Tokio, varias pinturas complementarias, autorretratos y un documental recientemente recuperado, son algunos de los materiales que conforman esta exposición curada magníficamente por Mariana Marchesi, la directora artística del MNBA, que permitirá además al público local conocer parte de los trabajos de Uriburu que  volvieron a Venecia 50 años después de aquel hito como parte de la muestra “Viva arte Viva”, realizada en el marco de su 57° Bienal de arte, en 2017.

“La acción que realizó Nicolás García Uriburu hace 50 años en la Bienal de Venecia es una marca en la historia del arte contemporáneo. Nicolás fue un vanguardista en cuanto a la conciencia ecológica, realizando una acción artística que en el momento fue casi delictiva, porque él no estaba invitado a la Bienal. Finalmente, con los años ese hecho fue ganando dimensión política, ecológica y artística hasta constituirse como una acción extraordinaria que quedó en la historia en Argentina y Sudamérica pero en el mundo también”, concluye Duprat.

Venecia en clave verde se presentará del 29 de junio al 30 de septiembre, en las salas 39 y 40 del Museo Nacional de Bellas Artes, Av. del Libertador 1473, de martes a viernes, de 11 a 20 hs, y sábados y domingos, de 10 a 20 hs.