Entre las novedades discográficas que han llegado con la segunda quincena de abril, ya está disponible en todas las plataformas digitales A Villoldo, el tercer álbum de la Sciammarella Tango, que fiel a la impronta de la orquesta, rescata desde una perspectiva feminista, cosmopolita y fuertemente contemporánea, temas y versiones desconocidas de uno de los autores fundacionales del tango argentino.       

Grabado a fines del 2019, como culminación de un trabajo realizado junto al académico Tito Rivadeneira, en ocasión del centenario de la muerte del autor de El choclo,  A Villoldo , se integra con 11 temas, entre los que se destacan La Caprichosa, reversionada en italiano, el Kalisay, un instrumental de 1916,  que recibe una letra actual pero inspirada en los antiguos anuncios comerciales que volvieron célebre al gran aperitivo nacional, y por supuesto El choclo, en una versión que  comienza con una letra en francés que data del año 1912.

Para conocer algunos detalles más de este lanzamiento, y del proyecto  Sciammarella Tango, Palabras dialogó con Denise Sciammarella, voz y creadora de la agrupación.

¿Cómo surge el proyecto de Sciammarella Tango, y por qué se definen como una orquesta con impronta arqueológica?

Sciammarella Tango surgió allí por 2013, con el objetivo inicial de recrear la obra del compositor Rodolfo Sciammarella (1902-1973), autor de una centena de tangos y milongas, junto con Enrique Cadícamo, Manuel Romero y Alfredo Malerba, con quien comparto apellido y origen.

En ese trabajo encontramos que había tangos suyos que no aparecían en ninguna parte, que no estaban grabados, que en algunos casos ni siquiera estaban registrados, y también que no era un caso único, sino que había muchas obras, o versiones de obras, escondidas, marginales, que habían quedado por el camino de la historia, pese a que sus autores eran en muchos casos muy reconocidos.

El tango tiene su panteón de grandes obras que todos admiran, y en general, hay una tendencia a ir por allí, y no meterse por los vericuetos que nosotras tuvimos la fortuna de descubrir, y en los que seguimos trabajando. Así, para ponerle un nombre a esa tarea de rescate, a ese trabajar siempre con la tensión puesta en lo que no se sabe, en lo que quedó escondido, y hay que recuperar,  surgió naturalmente la idea de la impronta arqueológica.

Además, a partir de nuestros discos, fuimos retrocediendo en el tiempo, nos fuimos cada vez más lejos: empezamos con Sciammarella, que tiene la mayor parte de su obra en los años 40, en el segundo álbum la línea conductora fue Francia, donde viví muchos años, y grabamos tangos que son del 40, del 30, y hasta del 20, y finalmente, ahora llegamos hasta Villoldo, que  como dice su biógrafo Tito Rivadeneira, es “el hito cero del tango argentino”.

¿Igualmente el sonido de Sciammarella Tango dista de ser anacrónico?

Desde ya porque si bien hay una línea que nos lleva hacia atrás, nosotras somos una orquesta actual, con el aprendizaje del tango contemporáneo, y los yeites de las orquestas contemporáneas, que nos permite hacer un trabajo creativo, establecer un diálogo con ese pasado, y de allí surge este híbrido temporal, esta ucronía que es nuestro trabajo.

Una ucronía que trae además un fuerte acento cosmopolita y femenino a un género no tan afecto a esas tonalidades 

El grupo es maravilloso, y fue una suerte poder armarlo así: cosmopolita y  de mujeres, aunque realmente esas características fueron casi azarosas. Pero finalmente, a través del tiempo, nuestra orquesta tiene una triple marginalidad que nos pone muy orgullosas, por el trabajo de investigación con el género, por el hecho de que somos todas mujeres,  y luego también por el cosmopolitismo, en un género que se reivindica local, al punto que muchas veces los porteños te dicen que alguien que vive del otro lado de la General Paz ya no puede “manyar» tango, así que imaginate si no solo la cruzás, sino que te vas hasta el otro extremo del planeta.

¿Y en ese camino cómo llegan a Villoldo? 

Hace un tiempo Flacso organizó unas jornadas por los 100 años del tango canción, y fui invitada para contar la experiencia de la orquesta recuperando patrimonio musical perdido. En esa conferencia estaba Tito Rivadeneira, que al finalizar la jornada se me acercó y charlamos. Así, fue surgiendo el proyecto de volver sobre Villoldo, teniendo por delante en ese momento, el año 2019, cuando se conmemoró el centenario de la muerte de Villoldo, con un proyecto liderado por Tito que supuso muchísimas actividades.

Comenzamos a trabajar juntos, me pasó una partitura de La morocha de 1911, con letra en francés, y seguimos codo a codo, teniendo siempre como norte este disco que lanzamos hace una semana, en el medio de este contexto tan extraño.

¿Cómo describís A Villoldo?

Es un trabajo que sorprende, porque la obra de Villoldo, salvo temas como El choclo, o El esquinazo, no es muy conocida, y aún los temas que se conocen están revisitados desde esta óptica particular que tiene la Sciammarella Tango como orquesta. Es un álbum que da cuenta del cocoliche inaugural del tango, y es también una obra muy luminosa, muy alegre, con unos arreglos maravillosos, para nosotras ha sido un descubrimiento atrás de otro, y creo que el que escuche el disco también lo va a vivir de esa manera.

¿Es sólo para amantes del tango?

En nuestra experiencia muchas veces nos cruzamos con personas que nos dicen: no me gusta el tango, pero lo que ustedes hacen sí. Y si bien uno nunca sabe si eso es bueno o malo, lo cierto es que nuestra receta tiene muchos ingrediente: las distintas nacionalidades, una mirada femenina, una elaboración distinta, etc. Entonces creo que la obra sorprende tanto a quienes tiene una gran preparación y oído para el tango, como a quienes no.

Pese a que hace muy poco está en las plataformas, ¿qué devoluciones han recibido?

El disco está solo unos días, menos de una semana, en ese sentido es interesante aclarar, porque nos han llegado dudas sobre el tema, que no es necesario estar abonado a Spotify, ni a Youtube music para escucharlo. El disco se puede escuchar gratis, entrás a Youtube y encontrás el álbum. Obviamente, quien tiene las aplicaciones las puede aprovechar pero no es condición tenerlas. 

Luego, en general los primeros comentarios son muy valorativos y sorprendentes, por ejemplo, nos han planteado que el disco da mucha paz, que no es algo que yo hubiera pensado en una primera instancia, pero claramente esa alegría que tiene, esa no estridencia, se siente mucho más en este contexto tan especial de encierro, donde para muchos escuchar A Villoldo fue casi como abrir una ventana.   

A Villoldo:  Disponible en formato digital Spotify,  You Tube Music, iTunes/Apple, Deezer, Amazon.  Ficha: Denise Sciammarella: Dirección creativa, Investigación y Voz, Cindy Harcha: Dirección musical, Bandoneón y Arreglos, Hanel Yeon: Piano y bandoneón, Shino Ohnaga: Piano, Mariana Atamás: Violín, Cecilia Florencia García: Violín, Geraldina Carnicina: Contrabajo. Invitados: Aurelio Alinovi (voz) en 1, Lidia Borda (voz) en 8, Marcelo Aronson (derbake) en 8, Tito Rivadeneira (reseña) en 10´.

 Acerca de la orquesta

Sciammarella Tango es una orquesta creada en 2013 por Denise Sciammarella. Está integrada desde entonces por músicas originarias de diversos países, que residen en Buenos Aires por amor al tango. La propuesta artística del grupo gira en torno a un repertorio de tangos que es tradicional y novedoso a la vez, gracias a una combinación libre e inédita entre arte e investigación. El cosmopolitismo de la orquesta aparece también en su música que juega con la mezcla de idiomas, propia del género desde los inicios, y las posibilidades de su alcance universal.