Nueve años después de La mujer sin cabeza, y luego de la frustrada adaptación cinematográfica de El Eternauta, de Oesterheld,  el jueves 28 de septiembre llegará a los cines de todo el país, Zama, la nueva película de la reconocida directora salteña, basada en la novela homónima del escritor mendocino Antonio Di Benedetto.

 

En Zama, Martel recrea  los días de la colonia española en el Gran Chaco, a través de la historia de un hombre que vive los mismos conflictos de nuestro mundo moderno, en el tiempo de una América inmensa y desconocida.

Rodada en Formosa, Corrientes, Provincia de Buenos Aires y Capital Federal la película cuenta específicamente la historia de Diego de Zama, un funcionario americano de la Corona española, que se encuentra estancado en un puesto de frontera viviendo con un único objetivo: recibir una carta del Rey para poder alejarse definitivamente de allí.

Obligado a aceptar cualquier tarea que le ordenen los distintos gobernadores que se van sucediendo, para que nada empañe su posibilidad de salida, luego de unos años, Zama advierte que la carta nunca llega, y que en la espera ha perdido todo, y decide sumarse a una partida de soldados y partir a tierras lejanas en busca de un peligroso bandido.

Como trasfondo de esta historia, según ha explicado Martel, la cineasta se interesó en dejar constancia de que “la identidad es una trampa”. “La trampa de quién crees que sos y qué pensás que merecés. La trampa en la que estamos todos, y termina yendo en contra de nosotros mismos, ya que si uno fuese más flexible respecto a quien es uno – el fracaso sería algo menos estrepitoso”.

“La identidad es algo rígido y la rigidez hace que el individuo se quiebre”, explicó cineasta en reiteradas oportunidades. “En el fondo está la idea de que cualquier persona que se resiste perece. Los huracanes a los árboles rígidos los arranca de raíz, mientras que las palmeras se doblan pero sobreviven. Sólo queda lo flexible. La mejor forma de oponerse a algo malo que te toca vivir es la flexibilidad. Y no creerse tanto algo, porque mutar es la acción más vital posible. No hay que resistir, sino mutar”,

Protagonizada por los españoles Daniel Giménez Cacho y Lola Dueñas, el brasileño Matheus Nacthergaele y el argentino Juan Minujín, el film que cuenta en la producción con el apoyo de Pedro Almodóvar, Gael García Bernal y Diego Luna.

Así, luego de La Ciénaga de 2001, La niña santa de 2004 y La mujer sin cabeza de 2007, la crítica especializada ha reafirmado que con Zama Martel demuestra porque es calificada como una de las principales referentes femeninas del cine latinoamericano.