Desde el 18 de febrero, en el Museo Nacional del Grabado se presenta Antonio Seguí. Grabados del patrimonio, colecciones y donación, una exhibición que reúne más de sesenta obras del gran artista cordobés, con foco en el uso particular que hizo de la técnica del grabado, a partir de trabajos realizados entre 1963 y 2019.

Un recorrido por más de 50 años de trayectoria a través de las creaciones que concibió desde Arcueil, el suburbio ubicado al sur de París donde reside desde 1964, es la propuesta de esta muestra, que implica, además, el regreso de una expo de Seguí a la Ciudad de Buenos Aires después de 10 años.

Específicamente, el corpus de obras de Antonio Seguí. Grabados del patrimonio, colecciones y donación proviene del patrimonio del Museo Nacional del Grabado, de una colección particular, y de la colección del artista, que también participó de la selección. “En un intercambio de propuestas desde París, el propio Seguí se ocupó de seleccionar algunas de las obras que integran la muestra. Su mirada enriqueció el lote de obras que se encuentra en el Museo y ayudó a completar aquellas series que resultan de interés para dar cuenta de un discurso curatorial integral sobre su rol como grabador”, explican desde ese espacio.

Como núcleo de ese compromiso, la exhibición incluirá una serie de 16 carborundums, donados por Seguí al museo, que dan cuenta de sus últimos trabajos. «Cuando lo llamé a Seguí a París en el mes de octubre, comentándole que el Museo Nacional del Grabado, tenía en su patrimonio una cantidad de obras de su autoría y que yo dispondría de algunas otras para realizar una muestra, al instante me respondió…. “Pero no deben tener de las últimas épocas, yo las facilito y además les donaré una serie de carborundums que es lo último que estoy haciendo… y me están saliendo bastante bien, ¿sabe?…”.  Así fue su reacción inmediata, espontánea y con su humor…como un chiste cordobés», le cuenta a Palabras Julio Suaya, productor general de la exposición.

El grabado al carborundo es una técnica – inventada por Henri Goetz – que consiste en pegar una pólvora de granos de carburo de silicio muy duros sobre la matriz dibujando formas y combinando el calibre de los granos y su densidad en su repartición antes de pegarlos. Esta técnica, que puede conjugarse con otras técnicas de grabado, conviene al grabado a color y le da una riqueza plástica de materias y de formas.

Junto a esas creaciones, el conjunto de obras que se presenta incluye litografías, fotograbados, aguafuertes, aguatintas, serigrafías, carbolitografías y linograbados en las que, como señala la historiadora del arte Camila Palacios: “El hombre anónimo es el gran protagonista. Con él como su gran aliado, el artista nos introduce en diálogos que van de lo rural a lo urbano, de lo regional a lo universal y de lo individual a lo colectivo”.

La exposición, producida por Julio Suaya y auspiciada por la Dirección de Asuntos Culturales de Cancillería de la Nación, la Embajada de Francia y el Instituto Francés de Argentina, funciona también como anticipo de Antonio Seguí. Los territorios de la pintura, la gran retrospectiva programada por el Museo Nacional de Bellas Artes para los últimos meses de 2020, que reunirá pinturas, esculturas, dibujos, pasteles y grabados producidos por el artista cordobés de 86 años.

Antonio Seguí. Grabados del patrimonio, colecciones y donación se podrá visitar hasta el 19 de abril, de martes a domingo y feriados, de 12 a 20, en Riobamba 985, 4° piso, con entrada libre y gratuita.
Mas información: museonacionaldelgrabado.cultura.gob.ar